La actuación en el puerto de Plentzia aumentará los amarres hasta los 208

Las embarcaciones se situarán en perpendicular a la carretera tras las obras que finalizarán en febrero

16.11.2020 | 01:04
Dos hombres observan un momento del desarrollo de las obras en el puerto, ya sin embarcaciones.

El puerto de Plentzia ha desaparecido, porque se están desarrollando las obras para acometer la ampliación de amarres. Por eso, no hay ni rastro de las embarcaciones, en una imagen de lo más curiosa, y son los operarios los que trabajan para dar forma a nuevos atraques. Está previsto que en febrero finalicen estas labores para que el puerto pase a albergar 208 parcelas, en lugar de las 165 que había.

Esta intervención es independiente del proyecto de reordenación de la ría mediante pantalanes, que, de momento, continúa paralizado para analizar las aportaciones de diversos colectivos de cara a mejorar una propuesta que suscitó voces en contra. Lo que se está llevando a cabo ahora es una actuación exclusivamente en el puerto. Las tareas consisten en la reposición de los actuales pantalanes y pilotes que estaban muy deteriorados, lo que permitirá la optimización del espacio en la dársena interior pasando de los 165 amarres a unos 208 para embarcaciones de entre 3 y 12-13 metros de eslora. El importe de estas obras se estima en aproximadamente un millón de euros. "Al ser ampliación, la gente está contenta en ese sentido, porque hay más posibilidades de acceder a a un amarre, aunque con la pena de que no haya sitio para todos", resumen desde la sociedad náutico-deportiva Proa. Y es que hay alrededor de 600 embarcaciones en Plentzia, y de ellas, unas 400 ubicadas a lo largo de la ría. "Si llega a salir adelante el proyecto de los pantalanes, la demanda habría estado bastante cubierta, no del todo, pero la mayoría podrían estar en amarres. No es como estar en el puerto, pero es una manera de crear accesibilidad y comodidad", consideran desde Proa. La agrupación impulsó una votación para decidir su postura ante el plan para reorganizar la ría que diseñó el Gobierno vasco: 97 socios votaron a favor, 27 en contra, hubo cuatro abstenciones y un voto en blanco. "Ahora, llama la atención que gente que está en contra de los pantalanes está preguntando, a través del correo de Proa, a ver cuándo es el sorteo del puerto y cuándo hay que entregar la documentación. Y también sorprende que gente que, públicamente, se ha posicionado en contra, ahora, al sacar su embarcación del puerto, la haya amarrado en un pantalán de la ría", comentan desde este colectivo.

"Expectación"
 

Polémicas aparte, la intervención en el puerto sigue su curso y una vez concluida, se sabrá quiénes podrán dejar allí su embarcación. "Cuando se encuentre operativa esta zona, se procederá a la adjudicación de las plazas de amarre resultantes siguiendo lo establecido en la orden por la que se regula el procedimiento de otorgamiento y el régimen de las concesiones de uso de plazas de amarre por titulares de embarcaciones de recreo", indican desde el Gobierno vasco. De este modo, se efectuará un sorteo entre todos los dueños y las plazas quedarán adjudicadas por un periodo de quince años. "La gente está expectante ante el sorteo, a ver si le toca o no le toca. Se sortean todas las plazas y el que tenga suerte tiene una para quince años y el que no tendrá que estar quince años sin poder acceder al puerto", constatan desde Proa.

En estos momentos, muchas de las casi 170 embarcaciones que estaban en el puerto plentziarra se han trasladado a los amarres de Getxo, mientras duran los trabajos. "Estamos contentos porque EKP (Euskadiko Kirol Portuak) ha llegado a un acuerdo con El club Marítimo El Abra y con Getxo Kaia y el que ha querido ha llevado allí sus embarcaciones sin coste adicional. Aunque claro, ahora con las medidas por el covid no pueden ir a verlas", puntualizan desde la agrupación que aglutina a los propietarios de Plentzia.

El nuevo puerto de la villa tendrá otra disposición. Antes, las embarcaciones estaban en paralelo a la carretera y ahora van a colocarse perpendiculares. Esta es la forma con la que se consiguen más atraques. "Antes, de pasillo a pasillo había más espacio, ahora estarán más juntos, pero habrá más embarcaciones y el que esté dentro del puerto no creo que se queje de incomodidad", apuntan desde Proa.