La salud como motor de desarrollo

La mejor inversión de un país es la mejora de su sistema sanitario

La crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia de contar con un sistema sanitario de primer nivel, donde la coordinación público-privada resulta clave para el buen desarrollo de los acontecimientos

22.06.2020 | 11:24
Los cuatro expertos en el área de la salud consideran que la fortaleza del sistema sanitario vasco debe apoyarse en todos los sectores que conforman su cadena de valor. Fotos: Archivo

LA pandemia ha puesto de relieve la enorme importancia que supone para un país disponer de un sistema de salud robusto. La crisis del Covid-19 ha venido a reforzar la importancia y el papel del ámbito sanitario, no sólo como un pilar en la vida de cada persona, sino como esencial en el buen funcionamiento del planeta. Sin duda, todo lo acontecido en los últimos meses no hace más que evidenciar que la salud tiene que ocupar un lugar prioritario entre los sectores estratégicos de la sociedad, al igual que la energía, el transporte o la industria.

Estas impresiones y muchas más se han podido escuchar en el recién celebrado Encuentro DEIA, dedicado a la salud, bajo el título La Salud como motor de desarrollo, una cita que ha contado con la presencia de Joseba Vidorreta, director territorial de Quirónsalud en el País Vasco; Eduardo Anitua, director científico de BTI Biotechnology Institute; Fidel Fuentes, Jefe de Urgencias de las clínicas IMQ; y María Pascual de Zulueta, directora de Basque Health Cluster.
Adaptado a las nuevas maneras de informar, en esta ocasión el Encuentro DEIA se ha desarrollado telemáticamente, sin que ello haya supuesto problema alguno para poder afrontar con total profundidad temas de máxima actualidad como los relacionados con la pandemia provocada por el Covid-19, la importancia de seguir invirtiendo en Euskadi en I+D+i en el ámbito de los medicamentos y de la ciencia, así como la necesidad de la colaboración público-privada entre los organismos sanitarios vascos.


Para romper el hielo, Fidel Fuentes, Jefe de Urgencias de las clínicas IMQ, bajo la percepción de haber vivido la pandemia desde primerísima línea, saca a relucir el dicho En todos los barcos cada palo tiene que aguantar su vela, refiriéndose a la dura experiencia que ha tenido que hacer frente el personal sanitario ante una situación sin precedentes que ha resultado, a su juicio, una auténtica pesadilla.

Recordando los inicios de la crisis sanitaria, considera que viendo lo que estaba ocurriendo en China no fuimos conscientes de lo que nos venía. De aquellos primero días destaca la manera en que se diseminaba el virus, de forma planetaria, con absoluto desconocimiento sobre los principales síntomas. Poco a poco, y día a día, hemos ido aprendiendo aspectos relativos a la prevención y a los tratamientos.

Desde su foro más interno, el Jefe de Urgencias de las clínica IMQ confiesa que la situación ha sido francamente dura, y que nunca se había planteado vivir una pandemia igual, con un virus tal letal atacando a la población. Por buscarle un lado positivo, añade que si bien este virus ha puesto contra las cuerdas al sistema sanitario y a la sociedad en general, nos ha permitido aprender de manera muy rápida para poder controlarlo.

El director territorial de Quirónsalud en el País Vasco, Joseba Vidorreta, coincide con Fuentes en el inesperado devenir del virus SARC-CoV-2, aunque argumenta que las organizaciones sanitarias tienen que estar preparadas para dar respuesta a situaciones de este tipo que pueden sobrevenir aunque el hecho de que llegase de una manera tan inminente ha supuesto un gran estrés para las organizaciones sanitarias
Vidorreta cree que no es el momento de hacer valoraciones sobre cómo se han desarrollado los acontecimientos; este análisis hay que dejarlo para más adelante, cuando se tenga una visión mucho más objetiva de lo que ocurrido. La única conclusión que saca y tiene claro es que todos aquellos que han estado implicados en la batalla contra el Covid-19 han hecho lo que mejor creían que se podía hacer o lo que mejor sabían hacer. Ya llegará el momento de valorar la falta de medios y también el aprendizaje y preparación para futuras situaciones.
Eduardo Anitua, director científico de BTI Biotechnology Institute, rememora los inicios y subraya que sí se estaban dando avisos a nivel mundial de lo que podía provocar este virus y, opina que, es sorprendente que la sociedad no se hubiera organizado de una manera mejor. Le parece increíble que tanto desde la Organización Mundial de la Salud como desde los diferentes gobiernos se hayan visto tan sorprendidos, y se atreve a añadir que, cualquiera de los presentes al Encuentro DEIA hubiera tomado más medidas preventivas de las que se tomaron al principio, tanto a nivel estatal como europeo.

En este análisis inicial, el director científico de BTI no quiere pasar por alto lo importante que supone la sinceridad sanitaria entre los países para evitar problemas como el ocurrido, haciendo alusión a las informaciones no veraces que llegaban desde China, inicio del foco del Covid-19. Recalca además que llevábamos décadas teniendo avisos de la existencia de virus, pero tampoco le hemos prestado demasiada importancia. Teniendo en cuenta todas estas señales, le resulta sorprendente que nos haya pillado tan de sorpresa.

Desde el organismo que representa María Pascual de Zulueta, Basque Health Cluster, su directora se suma a las palabras de Anitua y apoya el negacionismo que ha existido en todo lo relacionado con el inicio de la pandemia. Coincide con Vidorreta en que habrá que analizar lo ocurrido con objetividad transcurrido un tiempo, ya que ahora mismo seguimos inmersos dentro de una crisis sanitaria, con el virus vivo aún, y lo prioritario es salir de ella.
Sobre la reacción del sistema sanitario cree que siempre se pueden hacer mejor las cosas y espera que todo lo vivido hasta el momento nos haya servido para aprender mucho. Desde su punto de vista, esta crisis nos ha enseñado la importancia de la coordinación público y privada, al igual que la coordinación de la industria de la salud.
Si bien los inicios pillaron de sorpresa, parece evidente que la sombra del nuevo virus y la amenaza de futuros brotes nos van a acompañar hasta la existencia de una vacuna.

Bajo este panorama, el representante de Quirónsalud en el País Vasco señala dos cuestiones donde, a su juicio, hay que poner el acento. La primera de ellas es la salud pública. Para Vidorreta el concepto de salud pública, aunque parezca un poco exagerado, lo hemos dejado un poco olvidado.

"En sociedades de economías de bienestar como la nuestra estamos más pendientes de la prestación asistencial que realmente de la salud pública, pensando que los problemas que rodean a la salud pública afectan a otros mundos, no al nuestro, al Primer Mundo", argumenta. Para Vidorreta, esta crisis sanitaria nos ha dejado ver que la salud pública tiene una relevancia absoluta, y subraya que debemos de volver a poner el foco de una manera muy intensa en la salud pública.

Una segunda consideración que ha aflorado con nitidez en tiempos de pandemia ha sido para Vidorreta la coordinación entre los aspectos sanitarios y sociales, que requiere realmente de una mejora sustancial. "Todos somos conscientes de que el envejecimiento poblacional de la sociedad es importante y como consecuencia sus cuidados, pero también resulta necesario que los cuidados sanitarios estén mucho más vehiculizados", resalta.

El Jefe de Urgencias de las clínicas IMQ señala, por su parte, cómo uno de los peores escenarios que puede darse en estos momentos es sufrir un nuevo rebrote, aunque desde organismos como el que representa sí se contemplan pequeños brotes como los surgidos en los últimos días. La percepción positiva para Fuentes tras lo ocurrido es que ahora contamos con mucha información sobre la enfermedad, un conocimiento que nos permite actuar con rapidez.
Ahondando en la valoración del sistema sanitario vasco, el representante del área de Urgencias de IMQ cree que si bien es fuerte, se puede mejorar tanto en lo social como en lo económico. Para conseguirlo no hay duda de que habrá que trabajar en aspectos de prevención y de salud pública pero también en otros como el económico.
Para Fuentes, la mejor inversión de un país es la mejora de su sistema sanitario, ya que ello va a permitir apuntalar todo lo demás.
Valora a su vez como un reto fundamental incrementar la colaboración y la complementariedad entre el sistema público y privado, ya que el aprovechamiento de todos los recursos disponibles es esencial para que la gestión del sistema sea más eficaz y también más satisfactoria para todos.

Bajo este análisis del sistema sanitario, Anitua también cree que se puede mejorar, y valora como excelente el personal sanitario vasco.

Crítica, por contra, la falta de vertebración que ha habido en el Estado a la hora de buscar soluciones a la crisis sanitaria y considera que un país para tener el mejor sistema sanitario debe de apoyarse en el mejor sistema público y privado. En su opinión, es un error olvidarnos de potenciar el sistema privado y añade que la crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto el peso de las organizaciones privadas dentro del mundo de la salud. En su opinión, todos los que conforman este mundo deben remar en la misma trainera, por lo que aboga por una mejor coordinación público-privada. A este reclamo añade otro, el de la educación en salud. Para el científico, es importante enseñar a los niños en materia de salud, tanto a nivel de salud pública como de la importancia de unos buenos hábitos y estilos de vida que, sin duda, servirán como tratamiento preventivo para futuras pandemias.

Para la máxima representante del Clúster de Salud en Euskadi, esta crisis sanitaria ha sacado a relucir tanto las carencias como las virtudes del sistema sanitario y también sus necesidades, como por ejemplo, la necesidad de invertir.
Pascual de Zulueta considera que han existido carencias de determinados productos que eran esenciales y aboga por una inversión en I+D a largo plazo y sistemática, no de forma puntual. "Invertir hoy pero mañana no, no sirve absolutamente para nada. La ciencia que se para no vuelve a arrancar", sentencia.

La directora del Clúster añade otro aspecto que se ha visto durante pandemia, la importante contribución científica. Durante este tiempo se ha roto el paradigma de las publicaciones científicas con el objetivo de poder abordar esta crisis mundial. Pone de relieve el trabajo desempeñado por los científicos durante este tiempo, un trabajo desarrollado a un ritmo vertiginoso, compartiendo de forma libre todos los alcances científicos y todo el conocimiento que se iba adquiriendo.
Afirma que el progreso que se ha ido adquiriendo sobre esta enfermedad, nunca jamas se había dado en la historia de la ciencia. Y si bien muchas de las cosas que se han publicado requieren de revisión, la contribución científica durante la crisis ha sido fundamental para que en poco tiempo los clínicos tuvieran conocimiento de cómo atajar la enfermedad. Pone como ejemplo que no es lo mismo ponerse enfermo de Covid hoy que haberse contagiado hace 5 semanas. "No contamos con una vacuna todavía pero sí tenemos paliativos para afrontarla de otra manera gracias a la investigación científica".

Subraya que quienes mejor han trabajado sobre el estudio del nuevo virus han sido aquellos países que contaban con la infraestructura necesaria para ello, al tiempo que insiste en la necesidad de invertir en ciencia con el objetivo de que lo que se investigue en Euskadi se pueda producir después.

Continúa señalando que en el mundo sanitario la visualización es muy clara. Los productos que se consiguen desarrollar en la industria sanitaria van a ser las herramientas que tendrán después los sanitarios para poder atajar la enfermedad, al tiempo que argumenta que la crisis sanitaria nos ha demostrado a todos lo que la investigación científica e industrial puede hacer en beneficio del mundo de la salud.

Al hilo de lo expuesto por María, el directo científico de BTI aprovecha la oportunidad para resaltar el potencial de los investigadores vascos, ahora bien, recalca, "a la hora de comprar ciencia recurrimos a China", algo que, a su juicio, le resulta incomprensible.

En el mismo apartado, el representante del Grupo Quirónsalud se reafirma en que es necesario apostar por un sistema sanitario vasco poderoso, al considerar que una sociedad como la nuestra así lo precisa. Pero para conseguirlo, Vidorreta cree que lo primero que tenemos que hacer es un análisis de la cadena de valor del sistema sanitario vasco, en el cual más de un 50% de esta cadena no es pública. Consecuentemente, apunta, la fortaleza del sistema debe estar en cada uno de los elementos que conforman esta cadena de valor, integrada por todos los sectores, desde suministros, fármacos, fabricación de equipamientos... Incide por tanto que el sistema sanitario no es solo la prestación del servicio sino todo ese conjunto de la cadena.

Por todo ello, recalca la importancia de ver el sistema sanitario vasco desde un prisma más amplio, conformado por empresas farmacéuticas, centros de investigación, asistenciales...

Desde la visión de Eduardo Anitua, el científico considera que en Euskadi hay empresas fabricantes de productos sanitarios de primer nivel pero puntualiza que lo curioso es que una parte importante de su facturación proviene de la exportación, lo que nos indica que sus productos se venden fuera.

Aprovecha la cita para reivindicar una mayor compra de productos biosanitarios por parte de la administración pública a empresas vascas, "ya que con esta medida se dará a conocer todo el talento con que contamos" y añade que "a la empresa vasca fabricante de productos biosanitarios no se le presta el interés que requiere".

Enlazando con el apartado de medicamentos, el Jefe de Urgencias de IMQ, se muestra optimista sobre cómo se está desarrollando el control del virus en estos momentos.

Argumenta que en este corto periodo de tiempo hemos ido aprendiendo mucho, lo que nos permite diagnosticar mucho más fácilmente la enfermedad infecciosa. "Tenemos conocimiento para saber qué medicamentos debemos aplicar en cada momento".

En cuanto a lo tecnológico, una de las reflexiones que añade Fidel Fuentes tiene que ver con la importancia de apostar por la investigación y la industria local, ya que ello supondrá que en el futuro el ámbito sanitario no tenga que depender del exterior y pueda abastecerse internamente, si no es en su totalidad en un porcentaje muy elevado.
Anitua comparte con el jefe de Urgencias de lMQ que la crisis del Covid ha puesto de manifiesto a todos los niveles que tener una industria biosanitaria es de primera necesidad para que en situaciones como estas se pueda rearmar a todos los sanitarios a la mayor brevedad y que la comunicación público-privada sea mucho más eficaz.
Nuevo concepto de salud Otra de las realidades que ha aflorado motivada por la pandemia es, en palabras de Vidorreta, un nuevo concepto de salud. Para el responsable del grupo hospitalario en el País Vasco, es muy importante que exista una nueva visión en el compromiso individual de cada persona, ya que además de las prestaciones que debe ofrecer el sistema sanitario, cada uno debe velar por su salud y llevar a cabo estilos de vida y hábitos saludables. Resalta la necesidad de empoderar al individuo y únicamente tutelarlo en aquellos aspectos como la salud pública o la necesaria coordinación de los modelos organizacionales.

En esta misma línea añade el concepto de salud privativa, no en el sentido de salud privada sino individual, y explica este concepto argumentando que cada persona precisa unas necesidades concretas que tienen que ser abordadas bajo unos modelos de salud individuales, modelos que deben ir acompañados además de tecnología, como se ha puesto en práctica durante esta pandemia.

El responsable de Urgencias de IMQ considera que la utilización de herramientas tecnológicas en el campo de la salud ha sido una medida muy acertada, permitiendo atender a los pacientes de manera telemática, aunque señala que no deben sustituir a la consulta presencial siempre que sea necesaria.

En cuanto a las urgencias, que es el terreno que mejor conoce, añade que durante el periodo de crisis sanitaria y gracias a nuestros médicos de atención primaria se ha conseguido tener muy bien diagnosticados y tratados a los pacientes en el domicilio evitando el colapso de las urgencias. Y se muestra convencido de que la complementariedad entre la actividad médica y el uso de las tecnologías va a beneficiar muchísimo al ámbito sanitario de cara al futuro, tanto a los profesionales como a los pacientes.

La directora del Clúster de la Salud comparte totalmente la opinión sobre la apuesta hacia una medicina individualizada, y lo argumenta de la siguiente manera: no hay enfermedades hay enfermos. Cada persona padece una patología de distinta manera, motivado por aspectos que van desde los genéticos hasta los ambientales..., y por tanto deberá ser tratada de manera diferente. Cree que las tecnologías van a ayudar a todos, sanitarios y población en general. En este sentido resalta el buen hacer de empresas vascas de medicina digital y también de herramientas como el big data, por lo que se define defensora del uso de las tecnologías en el área de la salud, teniendo en cuenta que el sistema vasco de salud dispone de muchos datos y que está costando poner en marcha la explotación de todos ellos. Incluye dentro de este apartado a la medicina personalizada, creando terapias adoc para el individuo, lo que representa un menor tiempo de tratamiento y un ahorro para el sistema sanitario, al acortar los tiempos.

Para alcanzar todos estos propósitos, la directora del Clúster insiste en que es necesario investigar y va más allá al reivindicar una mayor voluntad de las instituciones públicas hacia la compra de la producción local.

En lo que la atañe al Grupo Quirónsalud, Vidorreta considera que por parte de las instituciones vascas se observa desde hace tiempo una clara voluntad de impulsar el sector biosanitario vasco, aunque considera que no ha existido hasta el momento suficiente vertebración por ambas partes, lo que ha supuesto que no se haya avanzado lo suficiente. En Euskadi existe la voluntad y las bases para que el sector salud sea un motor de desarrollo, para que esto se produzca es necesario profundizar en la vertebración de las relaciones y procesos entre los distintos agentes, mediante la adecuado empatía y compresión entre las partes. De este modo conseguiremos conformar objetivos colectivos a partir de los objetivos individuales.
Anitua, concluye, que si bien es verdad que hay voluntad, en la práctica no se lleva a cabo.

LOS PROTAGONISTAS

Joseba Vidorreta. Quirónsalud
"Hay que hablar de un sistema sanitario vasco"

Retos de futuro. El Grupo Quirónsalud ha atendido al 13% de los pacientes Covid a nivel del conjunto del Estado, una cifra de importancia considerable. No obstante, para el director territorial del grupo en el País Vasco no tiene sentido hablar de pacientes privados ni públicos, y considera que lo correcto es hablar de métodos, procedimientos y sistemas correctos y basados en estándares de calidades adecuadas, sin dejar a un lado el peso que tiene el aseguramiento privado en el País Vasco, con cifras que rondan el 25% de la población. En cuestiones de terminología, Vidorreta cree que se debería hablar de un sistema sanitario vasco, un concepto que sustenta la realidad que se ha visto con la llegada del Covid-19, en el que todos los implicados en el sistema de salud nos hemos unido en la lucha contra el nuevo virus. Apunta al incremento de recursos como medida necesaria, un aspecto sobre el que está convencido de que se va a actuar. "Siendo capaces de utilizar correctamente esos recursos y con la voluntad de aplicarlos de manera conjunta y con colaboración entre la parte pública y privada conseguiremos el mejor sistema sanitario vasco", concluye.


María Pascual de Zulueta. Basque Health Cluster
"En momentos de crisis todas las fuerzas son pocas"

Mirando al futuro. La utilización de los recursos tanto públicos como privados es uno de los aspectos clave a la hora de mirar al futuro para la directora del Clúster vasco de Salud. A su juicio, la colaboración público-privada va a permitir sumar fuerzas a todas las escalas, tanto en la industria como en los servicios sanitarios. Subraya, como en momentos de crisis como el provocado por el Covid-19 es cuando se ve que todas las fuerzas son pocas, por lo que reclama flexibilidad para que se posibilite una mayor colaboración. La directora del Clúster de Salud considera que por falta de este engranaje de colaboración ha habido recursos no utilizados en Euskadi. La financiación es otro de los pilares donde pone el acento, pero cree que los recursos deben de llegar de forma sostenida en el tiempo para financiar tanto la actividad pública como la privada. A su juicio, en muchas ocasiones se centraliza mucho el objetivo en investigación pública, que si bien es muy necesaria, no debe ser prioritario, ya que también debe financiarse la investigación desde el punto de la industria del sector de la salud. Concluye que además de ayudar a financiar la investigación, es muy importante que se active la compra pública.

Eduardo Anitua. BIT Biotechnology Institut
"Nuestra salud es nuestro mayor patrimonio"

Otra oportunidad. Desde la percepción del director científico de BIT, el SARC-CoV-2 nos ha dado una segunda oportunidad para enfrentarnos con mayor eficacia tanto a este virus como a otros que puedan llegar. Con la mirada puesta en una futura vacuna, Anitua quiere hacer hincapié en la importancia de adoptar unos hábitos saludables y anima a la población a que piense en que una vida saludable es la mejor vacuna. Considera que es fundamental reeducar a la ciudadanía, y está convencido de que no solo se contagian los virus sino también los buenos hábitos. Por tanto, aboga por ejemplarizar la vida saludable y prepararnos para lo que puede venir, al tiempo que insiste que la mejor manera de prepararnos es estando sanos física y psíquicamente. Para Anitua, toda la sociedad, pero el mundo de la salud en mayor incidencia, tiene un papel fundamental para conseguir concienciar sobre la importancia de un estilo de vida saludable. Concluye que tenemos que aprender de los errores cometidos y desde el momento que se pueda volcarnos con las personas mayores, los grandes desatendidos de esta pandemia.

Fidel Fuentes. Clínicas IMQ

"El sistema sanitario debe ser sostenible"
 
Colaboración entre los sistemas.
Al frente de la batalla en contra del Covid-19, el Jefe de Urgencias de las clínicas de IMQ considera enormemente eficaz la colaboración que ha existido entre el sistema público y privado para afrontar los momentos más duros de la pandemia. Considera que esa complementariedad entre los dos sistemas va a ser decisiva de cara a futuro para conseguir un sistema sanitario vasco mucho más equitativo, fuerte y robusto. Entre los retos a los que se enfrenta en la actualidad, el principal resulta más que evidente, conseguir que no se produzca un rebrote de la pandemia. Para concluir, Fuentes no quiere dejar pasar por alto otro tema de relevancia, como es dar respuesta a la sostenibilidad del sistema sanitario y añade que en esa lucha por la sostenibilidad tenemos que colaborar todos. Por último, subraya el problema puntual al que se enfrenta el ámbito de la salud en la actualidad en cuanto a la falta de profesionales motivado por el relevo generacional, un problema que puede ser paliado en parte con la facultad de medicina de la Universidad de Deusto.