Es un clásico en todas las negociaciones que, una vez roto el diálogo, cada una de las partes ponga el peso del divorcio en su interlocutor. La negociación de los Presupuestos vascos entre el consejero Azpiazu y Elkarrekin Podemos-IU no ha sido una excepción. Miren Gorrotxategi ha comparecido este martes ante la prensa con un tono crítico, y más tarde denunciaba ya que ha sido el Gobierno vasco quien ha enterrado la negociación: "Me ha llamado el consejero Azpiazu y me ha dicho que nos vemos el año que viene, por lo que dan por rotas las conversaciones".

Pero, ¿qué decían estos mensajes y qué pasó exactamente? La versión de la consejería de Hacienda es otra. Pedro Azpiazu, confinado por haber dado positivo en coronavirus, recibió a las 9.52 horas de la mañana un mensaje que llegaba tan solo ocho minutos antes de la rueda de prensa que tenía convocada Gorrotxategi. "Un tremendo margen de negociación, de diez minutos", ironizan desde el departamento, que ve "una ruptura unilateral en toda regla".

Y el mensaje insistía en los ejes ya conocidos. Azpiazu no oculta su rechazo a los tres ejes de Elkarrekin Podemos-IU. En ese punto no hay trampa ni cartón. El consejero ha comprobado esta mañana que Elkarrekin Podemos-IU insistía en esas cuestiones que ya había descartado. No tuvo margen para mucho más, aunque Podemos podría haber sacado jugo a una oferta económicamente idéntica a la de EH Bildu, con 72 millones y la activación inmediata de otros 90 del fondo de sostenibilidad energética para los ayuntamientos, y avances en el alquiler. Sobre las 10.20 horas, Azpiazu respondía a Gorrotxategi.

LA EMPRESA DE ENERGÍA

El consejero ya había explicado que la creación de una empresa pública de energía "no asegura bajo ningún concepto la bajada del precio de la energía, y una negociación presupuestaria no es el lugar para debatir esta cuestión". Sobre la exigencia de rebajar la inversión en la concertada, se remitió a la ponencia parlamentaria sobre el pacto educativo. En cuanto a la absorción de los 4.000 sanitarios que reforzaron Osakidetza en la pandemia, se remitió a la OPE 2018-2019 que tendrá 3.535 plazas. "Con estos mimbres tan poco sólidos, el sailburu ha respondido a Miren Gorrotxategi que espera que el año que viene puedan afrontar la negociación presupuestaria de forma seria y con franqueza", zanjaron.

Gorrotxategi, por su parte, planteó una empresa pública de energía "para crear y comercializar nuestra propia energía, a un coste real que permitiría abaratar la factura de la luz". Abogó por las renovables, dejar de invertir en combustibles fósiles, y poner coto a que el mercado de energía solar o eólica "lo ocupen empresas como Iberdrola, Repsol y el Grupo Mondragon".

También es crítica con que el Gobierno vasco se remita a futuros acuerdos con el Ministerio de Sanidad para profundizar en la salud bucodental, y con que la inversión en patios escolares sea inferior a la que habían exigido desde su grupo.