Actor en 'Amar es para siempre' y 'La valla'

Unax Ugalde: "He estado catorce meses sin trabajo, ha sido muy duro"

13.09.2020 | 01:18
Unax Ugalde: "He estado catorce meses sin trabajo, ha sido muy duro"

El miércoles 'Amar es para siempre' estrena temporada y llegan nuevos personajes, entre ellos el de Gorka Etura, un cura interpretado por el alavés Unax Ugalde

Bilbao – A partir del miércoles Unax Ugalde se colará en los salones de los espectadores de forma diaria a través de Amar es para siempre y una vez a la semana en La valla, ambas series se emiten en Antena 3. El actor vasco confiesa que hasta hace mes y medio había estado más de un año en dique seco. Una situación que se había vuelto insostenible para él y que le llevó a invertir todo el dinero ahorrado en una discoteca. La abrió un mes antes de que el coronavirus transformara la vida de la humanidad y tuvo que cerrar el negocio.

¿Cómo es Gorka Etura?

—Es el nuevo sacerdote que llega a la Plaza de los Frutos, el escenario de la serie. Es un cura joven, un cura transgresor, en aquellos tiempos se les llamaba curas modernos. Hoy, sabemos que eran curas obreros o curas rojos. Va a marcar un cambio dentro de la plaza, la gente va a ver que es un sacerdote más cercano, menos unido a la liturgia y mucho más próximo a los problemas reales de la calle como el desempleo, o la droga.

Supongo que el amor no estará lejos, la vida amorosa de un cura siempre suele ser un aliciente en la realidad y en la ficción.

—Ja, ja, ja€ Sí. Totalmente de acuerdo. Gorka tiene un pasado, Gorka es vasco y ha estado en la cárcel concordatoria de Zamora, en uno de los cincuenta y tantos curas vascos que en la realidad pasaron por esta prisión. Esta fue la única cárcel creada entre Iglesia y Estado en el mundo. Está historia está en las tramas y llegarán cosas del pasado.

¿El amor?

—Sí. Esa es otra línea del personaje de Etura. Como bien se sabe, sobre todo por el título, la serie tiene mucho que ver con el amor. Gorka se reencontrará con Maica, el personaje que interpreta Manuela Velasco. Es una antiguo amor de hace 23 años y que ambos vivieron en Lekeitio. Él la conoció allí y más de dos décadas después, fruto de la casualidad, se vuelven a encontrar.

Y ahora, cuando todo se pone interesante, me va a decir usted eso de "hasta aquí puedo leer", ¿no? Me va dejar sin saber si el amor vuelve a su vida o se aferra a sus votos sacerdotales.

—Ja, ja, ja€ Exacto. Lo has adivinado. Más no te puedo contar. Es un cura que va a tener un montón de tramas, pero no solo con Maica, sino con todos los demás. Creo que es un personaje muy interesante con muchas aventuras y desventuras.

¿Había hecho antes de sacerdote?

—Sí. Hice un cura, el cura de Alsasua en la película La buena nueva. Es una historia de Helena Taberna que estuvo en Festival Internacional de Valladolid y donde me dieron La espiga.

No se priva de nada en lo que a trabajo se refiere, también está en serie que ahora emite Antena 3, 'La valla'. Hace doblete en la cadena y ante los espectadores.

—No es oro todo lo que reluce. Es cierto que tú y muchos lo veis todo seguido y pensáis que no hago más que trabajar, pero vengo de catorce meses de parón absoluto y han sido catorce meses muy complicados. La valla se rodó hace año y medio y después de ella no he hecho casi nada. Desde hace mes y medio estoy rodando para Amar es para siempre, pero he pasado una temporada mala. Ahora estoy también rodando una serie para TVE que se llama Ana Tramel.

Coincide con Maribel Verdú.

—Así es. Es una historia basada enla novela de Roberto Santiago Ana. Habla del mundo que hay alrededor del juego; esas partidas de póker en los casinos, legales e ilegales, y todos los problemas que la ludopatía lleva a muchas familias.

¿Ha sido este el parón más largo que ha tenido?

—No. Desde 2013 estoy teniendo parones muy largos. Es cierto que nuestro oficio es muy intermitente, pero en las últimas intermitencias han saltado todas las alarmas y me han llevado a plantearme muchas cosas, a revisar un poco mi vida. Es un momento el que vivimos muy complicado. Además, como actor estoy en una edad complicada. Regalos como La valla, Amar es para siempre o Ana Tramel los valoro mucho más que hace años cuando tenía una oferta de trabajo mayor.

Dice que está valorando muchas cosas en su vida. ¿Entra en las valoraciones dejar la interpretación?

Hay veces que siento que es ella, la interpretación, la que me ha dejado a mí. Por ejemplo, en el cine hace tres años que no tengo ningún tipo de oferta.

¿No le ofrecen protagonistas?

—Ni de protagonista ni de secundarios o de sesión. Si hubiera tenido algún secundario, me habría ido muy bien durante este tiempo. Lo que te puedo decir, es que durante muchos meses he sentido un vacío absoluto en mi continuidad laboral. Obviamente, he estado pensando en planes B. De hecho, todos mis ahorros los invertí en una discoteca. Se estrenó un mes antes de que estallara la pandemia. La verdad es que ha sido una temporada difícil.

Es usted un visionario, como adivino no tiene precio.

—Ja, ja, ja€ En mi defensa tengo que decir que la discoteca se convirtió en la número uno de Madrid, se llama El club Malasaña. Mientras estuvo abierta funcionó muy bien. Si no hubiera sido por la pandemia, todo hubiera ido sobre ruedas. El negocio arranca a la una de la madrugada y parece que no es compatible en Madrid con la situación actual.

Ocurre igual en todo el Estado.

—Pero en Madrid, la señora Ayuso fue pionera en esa ley. En Madrid clausuraron el ocio nocturno mucho antes que en Euskadi y otros lugares. Intentaremos aguantar lo que podamos.

¿Tiene más proyectos a la vista?

—Tengo un contrato con Amar es para siempre hasta junio.

Un contrato de tantos meses tiene que ser tranquilizador en estos momentos.

—Por supuesto. Es un punto muy luminoso. Tranquiliza y mucho. Después de la temporada que estamos pasando varios actores, conseguir este modelo de series es como conseguir un tesoro. No hacía una serie diaria desde que hice Entre dos fuegos en ETB.

Su primer trabajo profesional.

—Exactamente. Pero fíjate, solo tenía 17 años. La hice con la productora Pausoka. Me encanta el personaje y el reto de volver a una serie diaria, pero para mí era vital, me permite vivir con cierta tranquilidad.

¿Un rodaje duro?

—Es muy intenso, te obliga a centrarte mucho. Diría que es un rodaje diabólico. Estamos muchas horas en plató rodando y el trabajo no acaba ahí, tienes muchas horas de estudio al día porque es mucho texto y las secuencias son larguísimas. Es un trabajo que te consume, exige mucho de ti mismo, pero a la par te permite ejercer con intensidad el cerebro y luego actúas, me he dado cuenta que lo que llevo en la sangre es la actuación.

¿Quiere decir que no va a intentar más planes B?

—Mi plan B no salió mal porque era un mal plan, le atacó el coronavirus. Ahora estoy encantado grabando como un loco con Amar es para siempre. Lo que he dicho antes no era quejas, yo disfruto con los rodajes diabólicos.

Hace un tiempo, comentó que le encantaría hacer personajes de lobo de mar. ¿Lo ha conseguido?

—De momento no. Sí que hay un proyecto por ahí en el que me encantaría meter mano, es sobre Elkano. Hay un proyecto muy ambicioso sobre este personaje y sería algo grande para mí. Además, hay más marineros vascos muy interesantes que me gustaría hacer. Cualquier vinculación con el mar sería cumplir mis sueños.

Unax , un marinero sin puerto.

—Nací en Vitoria y vivo en Madrid, por lo tanto sí, soy un marinero sin puerto. Creo que mucho barco no voy a encontrar por aquí.

Y sin embargo, está capacitado para navegar.

—Sí. Tengo el PER (patrón de embarcación de recreo). Si puedo ir a quince millas de la costa y puedo llevar a quince personas. Me faltan cosas importantes para navegar ahora: el tiempo, el barco y la mar.

Usted es un chico de Gasteiz, lugar sin costa, se traslada muy joven a Madrid, el mar aún está más lejos, y se convierte en un apasionado del mar. ¿Por qué?

—El mayor regalo para mí era meterme en el Opel Corsa de mi padre y cruzar todo el Estado y llegar a las playas del Mediterráneo. Aterrizar en Torrevieja, era uno de esos lugares donde íbamos la mitad de los vascos, era lo más para mí. El mar siempre me ha resultado muy atractivo, no he tenido la suerte de crecer en un lugar de costa, pero el mar ejerce un poder sobre mí, no me puedo resistir a él si estoy cerca.

Cuando grabó 'La valla', es una distopía, estábamos libres y lejos, eso creíamos al menos, de vivir en la vida real una situación distópica como la que estamos atravesando ahora. ¿Se imaginaba que podríamos vernos en algo similar?

—Todos sabíamos que por muy buen camino no íbamos. Es evidente, que los recursos naturales se están agotando, eso ya lo sabíamos cuando empezamos rodar La valla. También es evidente que el modelo de salud también estaba en peligro. Era también sabido y estábamos sobre aviso de que podía haber enfermedades muy contagiosas.

Pero no nos creíamos nada y cerramos los ojos ante las alarmas.

—Sabemos que el ritmo que lleva la maquinaria actual no es compatible con un futuro estable. Pero tampoco hay que quitar méritos a los guionistas que se han adelantado a la realidad que hoy vivimos. Era evidente que por algún lugar iba a saltar el problema, lo que nos ha sorprendido es que fuera tan pronto.

Y que nos pillara sin haber preparado ningún tipo de recurso. ¿Arrogancia humana?

—Se podría decir que sí, no lo sé.

¿Tranquilo, paranoico o amante de las teorías conspiratorias?

—Ja, ja, ja€ No, no hay conspiración, creo que el coronavirus es el fruto del consumo desmedido, del consumo animal y del descontrol más absoluto. ¿Paranoico? Tampoco. Estoy deseando ver la vacuna, saldrá pronto y pienso que eso será lo mejor para volver a tener contacto y para poder volver a tener una cierta normalidad. Para volver a abrazarnos de nuevo, no sabes cómo echo de menos los abrazos.

Antes ha hecho una alusión a la edad en relación a su profesión. Pensaba que era un factor que solo afectaba a las mujeres en la interpretación, que ustedes.

Pues claro que afecta. Hay una edad en la que eres joven, otra ni eres joven ni mayor y otra en la que pasas directamente a mayor. Hay una franja de edad en la que también es complicada, Hay para jóvenes y para mayores, pero no para viejóvenes como decían los Chanantes. Esta franja es complicada, muchísimo más en las mujeres. Pero hay pocos personajes para hombres de 40.

"Invertí todo lo que tenía ahorrado en una discoteca y tuve que cerrar por la pandemia un mes después"

"Grabar 'Amar es para siempre' es diabólico, pero me gusta. Es una suerte para mí esta serie"