El presidente del Donostia International Physics Center (DIPC) y catedrático emérito de la UPV/EHU, Pedro Miguel Echenique, fue ayer investido doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Madrid, como reconocimiento a la fructífera trayectoria que le ha otorgado ya seis distinciones de este tipo.

Así, en la ceremonia presidida por la rectora de la UAM, Amaya Mendikoetxea, Echenique agradeció la distinción como un “importante reconocimiento a su carrera científica y a la excelencia de la institución a la que pertenece”, la Universidad del País Vasco.

Precisamente fue respaldado por una amplia delegación del ámbito educativo vasco, con la asistencia a Madrid del consejero de Educación del Gobierno vasco, Jokin Bildarratz, el viceconsejero de Universidades e Investigación del Gobierno vasco, Adolfo Morais, la rectora de la UPV/EHU, Eva Ferreira, y los ex rectores de la UPV/EHU Nekane Balluerka e Iñaki Gorizelaia.

El profesor Fernando Flores, medalla de oro de la UAM y Premio Nacional de Investigación por su parte, fue el encargado de realizar la Laudatio del profesor Echenique, al que definió como “uno de los científicos más relevantes de los últimos 30 años” en el Estado.

Y es que repasó la carrera investigadora de Echenique y su trabajo en el Laboratorio Cavendish, en la Universidad de Cambridge, bajo la supervisión del profesor John Pendry. Como resultado de este trabajo, Echenique publica en 1976 su tesis doctoral Interaction of energetic particles with surfaces (Interacción de partículas energéticas con superficies) y varios artículos.

Las colaboraciones entre Echenique y los profesores John Pendry y Archie Howie del Laboratorio Cavendish continuaron a través de los años, por lo que en 1985 la Universidad de Cambridge nombra al profesor Echenique como Overseas Fellow del Churchill College, una distinción que sólo han recibido Premios Nobel como Ken Arrow, Felix Bloch y Phillip Anderson.

De sus 30 años como catedrático de UPV/EHU, Flores resaltó la capacidad de Echenique para crear un grupo de investigación “de excelencia” avalado por un trabajo científico de “prestigio internacional”, así como la creación de la infraestructura necesaria para la consolidación de este grupo y para el desarrollo y mantenimiento de colaboraciones internacionales importantes.

Investigación

Prueba de ello es el impulso a la creación del Centro Mixto Universidad del País Vasco-CSIC, el primer centro de nanotecnología del País Vasco, CIC nanoGUNE, y sobre todo el Donostia International Physics Center (DIPC), “una institución unánimemente reconocida como referente mundial, que publica cada año más de 500 artículos científicos y recibe más de 25.000 citas, y que acoge a unos 200 visitantes científicos de diversos países y continentes cada año”.

Es, según reconoce el propio Echenique a este medio una de sus mayores alegrías a lo largo de su trayectoria: “la creación de las instituciones”, así como ver cómo sus estudiantes son hoy en día “líderes mundiales”.

De hecho, el profesor puso ayer el acento en los jóvenes, ya que instó a “ las nuevas generaciones a atreverse a seguir el camino de la investigación”. “Quien haya experimentado el placer de ver algo, por pequeño que sea, por primera vez, el ‘momento del descubrimiento’, queda atrapado para siempre y será difícil que abandone la actividad investigadora”, aseguró.

En esa línea, advirtió de que “la creatividad, tanto en ciencia como en el arte, no puede ser organizada, surge espontánea del talento individual”. “Hay que cuidar especialmente a los que hacen, a los que crean ideas, a los que crean riqueza, a los que crean belleza. La mejor política científica es crear oportunidades en abundancia para los más creativos de nuestros jóvenes. El no hacerlo no solamente es una injusticia social; es, asimismo, un despilfarro económico”, zanjó.

El apunte

Distinciones. Entre las numerosas distinciones del profesor Pedro Miguel Echenique se cuentan el Premio Príncipe de Asturias y el Premio Nacional de Investigación Blas Cabrera. A nivel internacional es poseedor del Premio Max Planck y es miembro honorario de la Sociedad Europea de Física, título ostentado por tan solo 19 personalidades de la física. Además, el que fuera consejero de Educación del Gobierno vasco con Garaikoetxea, ha sido investido ‘honoris causa’ en seis ocasiones.