“No se puede decir que Osakidetza funcione mal, eso no es justo. ¿Que tenemos que mejorar? Sin duda. Para eso trabajamos todos los días”. La consejera de Salud Gotzone Sagardui se ha mostrado rotunda en el encuentro con la ciudadanía, al responder a las veinte preguntas más votadas en la iniciativa Sagardui Topaketa.

La máxima responsable de Salud ha tenido que hacer frente a algunas de las cuestiones más espinosas que planean sobre la sanidad pública vasca como la que ha trasladado Juan María Uriarte que ha planteado abiertamente; ¿cuándo va a funcionar bien Osakidetza?

“Osakidetza está funcionando, si no, no se entendería que hayamos recuperado gran parte de la actividad que la pandemia nos obligó a demorar y que estemos recuperando listas de espera quirúrgica. Invertimos cada vez más, renovamos todos los equipos de imagen, ampliamos la plantilla estructural en más de 3.500 profesionales, inauguramos centros, iniciamos obras, y aumentamos la inversión en investigación”, ha contestado Sagardui sin titubeos.

¿POR QUÉ SE DESMANTELA LA SANIDAD?

Tampoco ha esquivado otra cuestión formulada en tono crítico por otra ciudadana; ¿Por qué se desmantela la sanidad pública vasca? “No comparto esa afirmación”, ataja la consejera. “No se está desmantelando. A quien mantiene ese discurso, le pido que ofrezca datos que lo sostengan".

"Hemos olvidado la pandemia, el tiempo que hemos tenido que dedicarnos a lo urgente, a priorizar nuestra actividad, y eso ha tenido unas consecuencias de las que nos tenemos que recuperar. Pero no se puede hablar de desmantelamiento cuando no se ha cerrado ni privatizado ni un solo servicio, cuando se ha aumentado el presupuesto de forma notable, la plantilla, y cuando crecen las inversiones”, ha zanjado.

Varias personas esperan a ser atendidas en un centro vasco de salud Javier Larrea

Sagardui ha aportado datos para su argumentación. “Desde que iniciamos esta legislatura, el presupuesto del Departamento de Salud ha aumentado en 838 millones de euros, hemos alcanzado los 4.638,9 millones, el gasto per capita es 384 superior, superándose los 2.114 euros por persona, hay 1.438 plazas más de personal médico y enfermería, y se están consolidando más de 11.000 puestos”, expuso.

La sailburu prosiguió con el listado de actividad. “Durante la pandemia hemos administrado cinco millones de vacunas, realizado seis millones de pruebas diagnósticas, ingresamos a 44.000 personas por covid en los hospitales, 3.000 de ellas en UCI... y ahora estamos recuperándonos. Los datos son elocuentes. No se está desmantelando la sanidad pública vasca, al contrario, se está fortaleciendo”, observó.

LAS DEMORAS, EN EL OJO DEL HURACÁN

Las listas de espera y las demoras en la atención también ocuparon un capitulo importante del encuentro. Así, la consejera ha manifestado que conseguir una cita depende de cada ambulatorio ya que no hay especialistas de medicina de familia para cubrir todos los puestos en los centros de salud.

“Osakidetza mantiene permanentemente abierta la oferta para cubrir esas plazas, pero no hay profesionales suficientes de Medicina de Familia y Comunitaria. Hay lugares donde se puede obtener cita en el mismo día y lugares donde la demora es mayor. En ocasiones depende de situaciones coyunturales, días de descanso, vacaciones, o bajas que no hemos podido cubrir por esa falta de profesionales”. 

Sobre la atención telefónica, otro de los caballos de batalla, ha comentado que “ya se usaba antes de la pandemia porque hay consultas que no requieren una presencialidad como puede ser la comunicación del resultado de una prueba y hace innecesario el desplazamiento. Durante los momentos más duros, se generalizó por los riesgos de contagio. Pero ahora estamos volviendo a la normalidad”, atestigua.

Ha dado también salida a quejas de algún usuario que había tenido que esperar un año para ser atendido por un especialista. Y asegura, no poder valorar lo ocurrido “porque tendría que ver las circunstancias concretas”, pero reitera que “después de dos años dificilísimos, llevamos un año intentando recuperar la actividad normal”.

Se ha pronunciado también sobre otra protesta de que “teniendo los marcadores tumorales altos en abril su médico no le derivó hasta septiembre”.

“Los marcadores tumorales no son válidos como sistema de triaje de patología neoplásica ya que, a veces, son inespecíficos y no permiten determinar la localización ni la extensión de una patología tumoral. Necesito conocer todas las especificidades del caso”, reiteró.

A VUELTAS CON LAS OPES

Las convocatorias públicas de empleo son otra de las quejas recurrentes. A la pregunta de ¿por qué se presentan tantas personas a las OPES y, sin embargo, dicen que no hay profesionales?, Sagardui aseguró que es cierto que se han presentado miles de personas a estas ofertas públicas de empleo.

Sin embargo, afirma que sigue sin haber especialidades con los candidatos suficientes. “Se ve claramente en los exámenes. No son homogéneos”. 

“En este convocatoria, –ha dicho– hemos tenido exámenes con miles de aspirantes y categorías en las que solo se han presentado once".

"Hoy por hoy en ciertas especialidades tenemos más plazas que personas formadas para ocuparlas”. Ha afirmado que “mucha gente proviene de otras comunidades y busca ocupar plazas de forma permanente pero no están interesadas en contrataciones que no sean estables”.