El nuevo Clase S, un mensajero del futuro

El nuevo Clase S, desvelado esta semana, marca el rumbo a la industria del automóvil con una ambiciosa apuesta por la innovación y la seguridad

06.09.2020 | 01:08
El nuevo Clase S,

El Clase S es la berlina de lujo de Mercedes-Benz. Y, si aceptamos el consenso que la considera la marca más prestigiosa del ramo, eso equivale a decir que se trata del mejor coche del mundo. La casa de la estrella no se conforma con menos. Para corroborarlo, ha puesto en escena este miércoles una séptima entrega de su buque insignia que deslumbra por su inusitado acopio de tecnología punta, no tanto por su diseño. Llegará a los concesionarios a final de año.

Previsible desde el punto de vista estético (al menos visto desde fuera), el Clase S 2021 resulta sorprendente por la cantidad, calidad e innovación de los recursos que atesora. Todos ellos persiguen una experiencia de uso, que no solo de conducción, óptima. La relación de progresos que asume el aristocrático modelo parece no tener fin. Basta señalar que es capaz de ejecutar algunas maniobras sin intervención presencial humana. De hecho, está en condiciones de brindar un nivel de conducción autónoma aún inaplicable por alegal: una vez más, los fabricantes van por delante de los legisladores.

Ofrece en primicia nueve airbags, entre los que se cuentan uno frontal para proteger las plazas traseras y un tercero delantero central. Contempla, asimismo, con una función que eleva la carrocería 80 milímetros en centésimas de segundo para atenuar daños ante un posible impacto lateral.

El Clase S recibe una evolución del sistema multimedia MBUX, que facilita la interacción máquina-persona; posee capacidad de aprendizaje y supervisa el entorno y el interior a través de cámaras. Muestra habilidades que asustan: interpreta la orientación de la cabeza de los ocupantes, los movimientos de las manos y los gestos corporales para activar funciones del coche que se anticipen a los deseos personales (iluminar una zona de la cabina, abrir el techo, etc.). Su diseño interior demuestra que vivimos en la era de la digitalización y sustituye pulsadores por funciones táctiles en grandes pantallas OLED. Puede tener hasta cinco, dos de ellas tras los cabezales delanteros.

El estandarte de la firma germana propone dos esloras, 5,18 y 5,29 metros, diferencia que se refleja en la batalla (3,10 y 3,21 metros). En su inauguración dispondrá de motores de seis cilindros en línea, diésel (286 y 330 CV) y gasolina (367 y 435 CV); se vinculan a transmisión automática 9G-Tronic. A continuación, sumará una variante con hibridación ligera de 48 voltios, que asocia a una mecánica V8 gasolina un pequeño bloque eléctrico que hace las veces de motor de arranque y de apoyo del primero. El elenco motriz aumentará en 2021 con una motorización híbrida enchufable, capaz de funcionar en modo puramente eléctrico cerca de 100 km.