<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Deia - barrutik]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.deia.eus/tags/barrutik/]]></link>
    <description><![CDATA[Deia - barrutik]]></description>
    <language><![CDATA[es-es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright Deia]]></copyright>
    <ttl>60</ttl>
    <atom:link href="http://www.deia.eus/rss/tag/1123938/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Para que Europa seamos nosotros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/05/27/europa-seamos-8283599.html]]></link>
      <description><![CDATA[HAY que ver lo lejos que queda el Parlamento Europeo después de elegir ayuntamientos, diputaciones, Parlamento Vasco, Congreso y Senado. Da pereza obligarse a otro paseo a las urnas y el vacío de interés lo colman discursos de intención. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñaki González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/05/27/europa-seamos-8283599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 May 2024 06:18:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Para que Europa seamos nosotros]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Parlamento Europeo,barrutik,Elecciones europeas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Holanda y otros países bajos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/05/20/holanda-paises-bajos-8255316.html]]></link>
      <description><![CDATA[NO tendrá nada que ver, pero ha sido cambiar el nombre oficial a Holanda por Países Bajos precipitarse el país por la pendiente que le lleva, precisamente, a convertirlo en uno de los países europeos que han caído más bajo en sus principios de convivencia. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñaki González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/05/20/holanda-paises-bajos-8255316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2024 05:51:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Holanda y otros países bajos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Países Bajos,Holanda,xenofobia,barrutik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[900.840.111, para pedir ayuda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/05/06/900-840-111-pedir-ayuda-8198557.html]]></link>
      <description><![CDATA[Este artículo es un puro ejercicio de insistencialismo, de ese que me inculcó tan bien mi buen amigo Iñigo Camino. No busquen el término en el diccionario porque no existe, pero sirve para definir a la perfección el empeño de quien lo practica para que aquello que promulga no caiga en el olvido. Al contrario, para que sea recordado y transmitido hasta que cale como el mejor de los sirimiris. Vamos, que el insistencialismo no es más que dar la pelmada en tono positivo y constructivo. No es la primera vez que titulo uno de mis artículos con el número de teléfono de Satevi, el Servicio especializado de información y atención a mujeres víctimas de violencia machista del Gobierno vasco. Lo traigo a la memoria colectiva ante casos que golpean a la opinión pública y que, lamentablemente, no cesan. También me hago eco del mismo en fechas especiales o ante datos de cifras –siempre en aumento– de la violencia que se ejerce contra las mujeres o pronunciamientos políticos de recorte de derechos como los enarbolados por Vox y permitidos de manera bochornosa por el PP. Cualquier excusa es perfecta para recordar que el teléfono de ayuda 900.840.111 está habilitado las 24 horas del día los 365 días del año y que está atendido por magníficas profesionales. No deja rastro en la factura pero sí hay que eliminarlo del registro de llamadas. Hace dos semanas una mujer sufrió una grave caída desde un quinto piso de un hotel de Ziburu. Su pareja fue puesta en libertad tras prestar declaración y hoy está siendo investigada porque la mujer finalmente fue hallada asesinada en otra habitación de hotel en San Juan de Luz con signos de violencia. Para luchar contra la violencia de género debemos practicar el insistencialismo. No nos podemos quedar en el sobrecogimiento del caso conocido porque siempre habrá uno que sea peor. Se puede ayudar de muchas maneras y una de ellas es descolgar el teléfono para consultar lo que me pasa o le pasa a otra. 900.840.111. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/05/06/900-840-111-pedir-ayuda-8198557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 May 2024 06:11:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[900.840.111, para pedir ayuda]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[violencia de género,Gobierno vasco,violencia machista,barrutik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día 11: Arranca la campaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/04/15/dia-11-arranca-campana-8117207.html]]></link>
      <description><![CDATA[Según quienes conocen la materia, la verdadera campaña electoral comenzó ayer. A riesgo de llevarme un tirón de orejas de colegas políticos o sus asesores y puramente desde mi visión egoísta quizás de periodista, hace tiempo que vengo diciendo que quince días de contienda se hacen excesivamente largos como para que el común de los mortales mantenga su atención en lo que se dice cada día. Mas si ya tenemos déficit de atención ante el bombardeo de mensajería de todo tipo por tierra, mar y aire con lo que quince días dan demasiado para todo. Pero, ahora sí, según los expertos ayer arrancó el partido, el de verdad, en el que se juega mucho el próximo 21 de abril. Los jugadores están claros, no tanto las reglas a seguir. El cómo se quiere hacer cambiar las cosas, los diruris con los que se cuenta. Las promesas de revoluciones en Osakidetza, empleo o vivienda deberían venir acompañadas de una cuantificación numérica. Matemática pura. Oiga, si me vota, sepa usted que puedo contratar los mil médicos más que le estoy prometiendo, pero que se va a quedar sin tanta cobertura RGI. O: Oiga, si me vota, si me da su confianza, le prometo que le dotaré de más recursos en los colegios, pero no podremos apoyar la digitalización de las empresas. Etc., etc. Un ejercicio sencillo de donde quito para donde poner. Es cuestión de elegir y ser conscientes de que nadie da duros a cuatro pesetas que se decía antaño. Y quien trampea no juega limpio, valga la redundancia. Dos opciones encima de la mesa representadas por cinco partidos políticos. Dos modelos en definitiva. El primero el que ya conocemos liderado por el PNV, creado en el tiempo sobre los pilares puestos por el lehendakari Ardanza (Goian bego) y ensalzado tanto estos días. O el segundo, lleno de promesas y falto de números. Decía George Orwell que “en una época de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario”. No añadiré yo más. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2024/04/15/dia-11-arranca-campana-8117207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2024 06:11:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Día 11: Arranca la campaña]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Campaña electoral,barrutik,Osakidetza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Generación porno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2023/09/11/generacion-porno-7240582.html]]></link>
      <description><![CDATA[HOY en día hay pocas cosas que nos pillen de improvisto. Digamos que vivimos en un tiempo en el que tenemos suficientes herramientas como para ser conscientes de lo que recogeremos en el futuro porque lo vamos sembrando poco a poco. El cambio climático es un buen ejemplo. Sin embargo, aunque las alarmas y advertencias están ahí preferimos protegernos de la preocupación que ello nos puede generar mediante posiciones de lejanía, bien rebajando su importancia o bien tratando de convencernos de que poco puedo hacer yo con lo mío.  Esta semana la Fiscalía General del Estado ha alertado de un “alarmante” incremento del 116% de las agresiones sexuales perpetradas por menores en el Estado español en el último lustro, entre el año 2017, cuando se registraron 451 causas, y 2022, cuando hubo 974. Un estremecedor informe que llueve sobre mojado dado que ya venimos tiempo atrás con avisos de multitud de profesionales sobre que esta realidad nos va a estallar en la cara. Una carencia de una adecuada formación en materia ético-sexual y el visionado inapropiado y precoz de material pornográfico violento se encuentran entre las razones de este más que preocupante incremento de los delitos de menores. Coincide este análisis con el preestreno por parte de ETB de una serie documental que ha bautizado como Generación porno, en la que nos ofrece mediante testimonios reales cómo es el acceso de nuestros y nuestras menores al porno. Los datos están ahí y nos interpelan directamente porque nuestros hijos e hijas son nuestra responsabilidad directa. Quizás el acceso a material inadecuado no está en casa, sino a través de la cuadrilla. O está en el hogar sin un control preventivo. Sea como fuere, el problema (porque lo es) ya está aquí y no podemos mirar a otro lado. Detectar, dialogar, ayudar. Cercanía en vez de lejanía. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2023/09/11/generacion-porno-7240582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Sep 2023 06:09:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Generación porno]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Porno,menores,barrutik]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
