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    <title><![CDATA[Deia - Burka]]></title>
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      <title><![CDATA[El intento de las derechas de vetar el burka decae en el Congreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/politica/2026/02/17/debate-prohibicion-burka-aterriza-hoy-congreso-10709719.html]]></link>
      <description><![CDATA[La proposición de ley registrada por la ultraderecha de Vox para prohibir el uso del nicab y el burka en espacios públicos apenas tenía cinco páginas y un solo artículo, pero ha desatado un debate de alto voltaje político que ha evidenciado, una vez más, la soledad parlamentaria de la ultraderecha y el singular respaldo del Partido Popular.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jontxu García, NTM]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 07:26:21 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El Parlamento de Portugal da el primer paso para prohibir el burka en el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/union-europea/2025/10/17/parlamento-portugal-da-primer-paso-10231361.html]]></link>
      <description><![CDATA[La mayoría de derechas en el Parlamento de Portugal dio este viernes el primer paso para prohibir taparse el rostro en lugares públicos, una propuesta presentada por el partido ultra Chega contra el burka, que ahora pasa a una comisión legislativa antes de volver al pleno para la votación final.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[NTM, EFE]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Oct 2025 14:11:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,chega,Parlamento luso,Burka]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[El debate incómodo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/editorial/2026/02/18/debate-incomodo-10714828.html]]></link>
      <description><![CDATA[El debate sobre el burka y el niqab en Europa y su legalidad en las democracias plenas reaparece en el Estado con la propuesta de Vox en el Congreso de prohibir su utilización en espacios públicos. Es un debate incómodo, pero sería un eror silenciarlo por esa circunstancia. De partida, es oportuno arrojar luz sobre esa tradición frente a los eslóganes.  Los velos que ocultan el rostro no llegan con el islam, no responden a un mandato del Corán ni son característica insoslayable de la religión musulmana. De hecho, tienen más que ver con la segregación cultural del papel de la mujer y con las trabas  a su identificación y autonomía. En ese sentido, no es necesariamente un símbolo de libertad religiosa y ha sido objeto de rechazo desde ideologías progresistas y feministas tanto como de ideologías de extrema derecha xenófoba, sin ninguna voluntad de progreso social y feminismo. De hecho, el debate ha girado sustancialmente en el Estado español al calor de los relatos dominantes de ideologías contrapuestas. Desde la izquierda se ha primado recientemente la defensa de la multiculturalidad y la libertad de credo allí donde antes se sostenía un incuestionable relato de libertad e igualdad de las mujeres. Y todo, por el hecho de que la bandera de la exigencia de prohibición de esa prenda ha sido enarbolada por la extrema derecha con tintes islamófobos y xenófobos. Ese protagonismo oculta a veces que el componente de supeditación social de la mujer, que acompaña al burka, se ha convertido en un elemento reivindicativo y un factor de cohesión del fundamentalismo religioso. El debate vuelve a ser el de los límites de la coerción en defensa de unos valores sociales. Los de igualdad de género y de credo están falsamente en contradicción. La primera voz a escuchar debería ser la de las propias mujeres musulmanas. En Europa, éstas se manifiestan en torno al 60% a favor de que sea una prenda opcional: sin prohibiciones ni obligaciones. Pero, en la práctica, la libertad de elección nace coartada por la supeditación cultural. Los derechos humanos no pueden estar sacrificados a un relato de multiculturalidad, pero tampoco a otro de homogeneidad y desprecio a la diferencia. Un debate de extremos, sin diagnóstico multipolar sobre derechos y libertades, deja en manos de la ideología la definición del modelo de convivencia. l]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 06:03:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El debate incómodo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Islam,Burka]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Mujeres sin rostro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/09/05/mujeres-rostro-10047368.html]]></link>
      <description><![CDATA[No es la primera vez que lo veo en Bilbao, pero no por ello deja de impresionarme. Cuarenta grados a la sombra y una joven – según parece por su mirada– se pasea por la Gran Vía bilbaina vistiendo un burka que oculta todo su cuerpo, incluido el rostro, y que sólo le permite ver a través de una rejilla de malla. Había visto a mujeres vistiendo burkas en algunos países como Jordania pero encontrármelas en el metro o en el pleno centro de mi ciudad me resulta un auténtico shock. Desde que las vi por primera vez, no he dejado de preguntarme cómo viven estas mujeres musulmanas que ya no tienen cara y que se han convertido en fantasmas azules que se pasean por las calles. Como poco, mirar a través de una rejilla hace que el campo visual se reduzca, los objetos pierdan su contorno y el entorno borroso provoque inseguridad. Precisamente este verano la ONU ha hecho un llamamiento para acabar con estas situaciones y ha instado a la comunidad internacional a no guardar silencio ni mirar hacia otro lado.. Hace solo cuatro años, una mujer podía presentarse a elecciones presidenciales en Afganistán, ir a la universidad o practicar deportes. Ahora, con el Gobierno talibán, esos logros se han desvanecido, incluso les han prohibido emitir el sonido de su voz en público al considerarlo una “violación de la modestia”. No tienen voz ni rostro, simplemente, son invisibles. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Redondo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 05:00:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mujeres sin rostro]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Burka,Bilbao,Jordania]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Mi mujer es mía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/cartas-al-director/2025/02/08/mujer-9253081.html]]></link>
      <description><![CDATA[Prueba de que los extremos se tocan y son la misma mierda. Hiyab, niqab, burka: hay muchos tipos de velos que usan las mujeres musulmanas en todo el mundo. Mi mujer es mía, no la mires. Gala de los Grammys de hace unos días. El rapero y productor Kanye West y su esposa, la modelo Bianca Censori, posan en el alfombra roja. Él, de riguroso negro, parapetado tras unas gafas de sol, impertérrito. Ella, desnuda completamente, bajo una malla transparente, sumisa. Mi mujer es mía, mírala.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luisa Elorza]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 06:51:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi mujer es mía]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Burka,Kanye West,Alfombra roja]]></media:keywords>
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