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    <title><![CDATA[Deia - Mesa de Redacción]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.deia.eus/tags/mesa-de-redaccion/]]></link>
    <description><![CDATA[Deia - Mesa de Redacción]]></description>
    <language><![CDATA[es-es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright Deia]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ni la fiesta en paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2022/06/30/fiesta-paz-5758283.html]]></link>
      <description><![CDATA[ANDA el mundo para darle vacaciones perpetuas ahora que el que pueda permitírselo prepara las maletas. Urge que se las tome, solo sea para recapacitar, un tal Sánchez a quien se le cae la máscara cuando cree “bien resuelta” la masacre de la valla de Melilla, él que acusó a su predecesor de “no mencionar la muerte de seres humanos” en El Tarajal. Por ahí se desangra su electorado, y no por cuánto consensúa la batería de medidas para paliar no ya la compra de un melón a 13 euros sino la barra de pan de 80 céntimos. Qué decir del país donde las armas tienen más derechos que las mujeres, a quienes inconstitucionalmente se les prohíbe abortar como si fueran un rebaño de ovejas en Wisconsin, poniendo en alerta los derechos conquistados por otros colectivos y espoleando la ola ultra reaccionaria. El sistema judicial estadounidense tiene más peligro que un informe falso de la Benemérita en manos de un juez español. Y mientras los líderes planetarios se agolpan en Madrid para dirimir su partida de Monopoly, el aliciente de pisar un centro comercial en Ucrania te puede arrebatar el billete de vuelta a casa. Dan ganas de que la galaxia baje la persiana. Excepto en Ibaigane, donde el abrumadoramente recién elegido presidente desembala su equipaje sin que el partidismo rojiblanco dé tregua ni siquiera en el apartado de felicitaciones, que en ciertos casos ni existieron aguada su fiesta. Uriarte, que la fuerza te acompañe. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Igor Santamaría]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2022 06:16:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni la fiesta en paz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igor Santamaría,Mesa de Redacción]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Trabajar menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/columnistas/2020/12/07/trabajar-1972365.html]]></link>
      <description><![CDATA[N medio de la que está cayendo, el vicepresidente enésimo, Pablo Iglesias, ha puesto en escena la jornada de cuatro días laborales: Al tajo de lunes a jueves y puente cada semana de viernes a domingo. La idea, que como casi siempre viene del norte, es seductora, porque sobre el papel el trabajador seguiría cobrando lo mismo. ¿Cómo es posible trabajar menos y ganar igual? La clave está en la productividad. La OCDE elabora cada año un ránking del rendimiento de los trabajadores en cada país. La fórmula es sencilla, hasta simplista, se divide el Producto Interior Bruto entre los trabajadores. De este modo, España ronda los 55 dólares por hora trabajada, un dólar por debajo de la media de la Unión Europea, pero ligeramente por encima del conjunto de los países desarrollados. Sin embargo, la comparación con países como Irlanda o Luxemburgo (cerca de los 99 dólares) es sonrojante. La cuenta, con todo, tiene trampa porque en las economías que tienen un alto componente turístico, como ocurre en el Estado, un importante contenido de la generación de riqueza se basa en actividades en las que el tiempo de trabajo no tiene relación directa con el valor de la producción. Es posible que haya empresas que aumentando la productividad de sus plantillas logren sacar adelante en cuatro días la tarea de cinco y puedan cerrar el viernes, con el ahorro en gastos ordinarios consiguiente, pero sospecho que la generalidad impedirá que esa distribución del tiempo de trabajo sea la norma.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asier Diez Mon]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Dec 2020 02:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajar menos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El amor es ciego o estrábico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/02/15/amor-ciego-o-estrabico-9281803.html]]></link>
      <description><![CDATA[Dicen que el amor es gratis y una mierda. Ahora que ya ha pasado San Valentín, la antesala del Tinder, lo puedo decir. Más bien es ciego o estrábico, todo depende de los años de relación. Y si usted no tiene pareja o se ha autoconvencido de que es un invento capitalista yanki, y la celebración de unos grandes almacenes, se habrá ahorrado una pasta. Que si la cena con cava, que si la joyita, que si la sesión de masajes... ¿Y qué me dicen de las flores? El pétalo de rosa se ha puesto por las nubes. Cualquier cosa que lleve el apellido San Valentin o, en su defecto, novios o boda, es más caro. Yo con quien estoy in love es con la pareja de Núñez Feijóo, Eva Cárdenas, que se ha pedido en estas fechas tan señaladas un regalo guay del paraguay. La señora regenta quiere que le agasajen, con nada más y nada menos, que suelo público durante 30 años para tener un acceso directo a la playa desde su chalé en Moaña. Supongo que para su cumple pedirá de obsequio un embarcadero para subir a la narcolancha de Marcial Dorado y darse un garbeo por la ría de Vigo. Pero teóricamente ese territorio de litoral es de todos y para eso está protegido por la Ley de Costas. Así que la Xunta no se lo debía regalar a nadie, ni a Feijóo, ni a señora, ni al sursum corda. A ver ¿dónde está el juez Peinado para que mida tanta pasión? Porque el amor llega cuando menos te lo esperas, y de ahí la frase; cariño esto no es lo que parece. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha Lago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/02/15/amor-ciego-o-estrabico-9281803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 06:30:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El amor es ciego o estrábico]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[amor,San Valentín,Tinder,Mesa de Redacción]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Animar sin grada ni nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/02/14/animar-grada-9277624.html]]></link>
      <description><![CDATA[El tiempo te dará la razón”, dicen. Lo que nadie especifica es cuándo. Casi una década he tenido que esperar, pero por fin estoy en condiciones de corroborar el dicho. La innombrable encontró el otro día un vídeo de cuando tocaba el violín de pequeña. Digo tocaba por no decir torturaba. El caso es que flipó con lo mal que sonaba aquello. Para que se hagan una idea, una mezcla entre el maullido de un gato al que le planchan la cola, un gorrino en vísperas de una txarriboda y el chirrido simultáneo de diez tenedores contra diez platos. Desde que lo dejó, alabado sea, no he vuelto a oír nada igual. Pero ella, qué mona, estaba convencida de que lo hacía bien. Y yo, que no lo estaba tanto, acudía a las audiciones estoica, a pelo, sin taponcillos en la orejas ni nada, y grababa su actuación con el móvil desde la primera fila, como si quisiera guardarla para la posteridad, sintiendo clavadas en mi nuca las miradas de esos familiares que acuden para ver a sus hijos e hijas y pirarse corriendo, sin acompañar en el sufrimiento a los demás. Terminado el suplicio, una sonrisa, una felicitación por haberse atrevido a subir al escenario –como decía Torrebruno, “lo importante es participar”– y ese difícil equilibrio entre no mentir por el bien de la humanidad, no se fuera a venir arriba y se dedicara a ello, y no herir su autoestima, no se fuera a venir abajo y me dejara la nómina en psicólogos. Eso es animar, a las duras y a las maduras, sin megáfono ni grada ni nada. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arantza Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/02/14/animar-grada-9277624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 06:45:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Animar sin grada ni nada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mesa de Redacción]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Trump, Willis y Garamendi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/02/08/trump-willis-garamendi-9253031.html]]></link>
      <description><![CDATA[La ONU ha activado por primera vez el Protocolo de Seguridad Planetaria por un asteroide peligroso. La roca es del tamaño de un campo de fútbol y tiene un 1,9% de probabilidades de colisionar contra nosotros el 22 de diciembre de 2032. No se sabe si será por la mañana o por la tarde, aunque Garamendi prefiere que sea por la noche así no interfiere en la jornada laboral. El único capaz de parar la amenaza era Bruce Willis, y el pobre ya no está para trotes. Debe ser que el presidente yanqui ha hablado con Dios, “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, le ha soltado, y este, ni corto ni perezoso, le ha mandado un regalito que acaba con los dinosaurios. ¡Tiembla Trump! Dado que suelen caer en EE.UU., como los extraterrestres, igual le pega un cebollazo al naranjito. ¿No habrá alguna posibilidad de desviar algún resto al Kremlin cuando Putin esté desayunando, verdad? Pero al paso que vamos, nos extinguiremos antes. ¿A alguien le extraña? Trump quiere montar gigantescos resorts en la Riviera de Oriente Medio, la franja de Gaza. Y ha rebautizado el golfo de México como golfo de América. Lo que les faltaba a los estadounidenses; para cuatro que sabían dónde estaba, ahora van y se lo cambian. La solución es fácil. Se le pone un arancel del 70% a la materia espacial, y a 2024 YR4 ni se le ocurre aparecer. Aunque a decir verdad, el meteorito más letal de todos ya ha caído, y se llama Donald.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha Lago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2025/02/08/trump-willis-garamendi-9253031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 06:45:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Trump, Willis y Garamendi]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mesa de Redacción,Trump]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Ferrovial se hace un emérito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2023/03/04/ferrovial-emerito-6524366.html]]></link>
      <description><![CDATA[FERROVIAL se hace un emérito. Porque su presidente, Rafael Del Pino, es otro patriota de pulserita rojigualda que ha recibido porrones de millones de obra pública, 9.000 desde 1991, se ha acogido a ERTE en pandemia, y después de esquilmarnos, se da el piro. La constructora trasladará su sede social a Países Bajos. O sea, españoles para recibir y holandeses para contribuir. ¡Qué gran ejemplo para conocer a la gente de bien! La empresa nacida a la sombra de la administración franquista y vía BOE, lleva viviendo del dinero de todos desde los 50. Se ha nutrido de los impuestos que pagaban infraestructuras, gracias a las cuales el señor Del Pino ha amasado su fortuna, o sea, de nuevo los contribuyentes, de pagafantas. “En España no hay seguridad jurídica”, argumenta el empresario. Es verdad. No la hay cuando el presidente de la Audiencia Nacional se pasa año y medio wasapeando con un acusado de corrupción de la kitchen. Pero lo mismo debió decir el Dioni cuando se fugó a Brasil buscando también un “marco jurídico” más favorable. La tercera persona más rica de España –ganó él solito cinco millones de euros el año pasado– abandona el barco porque no quiere tributar y le escuece la fiscalidad. La vieja máxima de privatizar ganancias y socializar pérdidas cuando no hay más patria que la cartera y más interés que la cuenta de resultados. Señor usurero, antes de irse, pase por caja, devuelva lo recibido, y cierre la puerta al salir. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha Lago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/mesa-de-redaccion/2023/03/04/ferrovial-emerito-6524366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Mar 2023 08:56:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ferrovial se hace un emérito]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mesa de Redacción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Golpe a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/29/golpe-mujeres-5740612.html]]></link>
      <description><![CDATA[L Supremo de EE.UU. ha decidido con los votos de los jueces conservadores que no existe el derecho constitucional al aborto, dejando la decisión de permitir o no la interrupción del embarazo a los Estados. O lo que es lo mismo, 36 millones de mujeres en edad reproductiva se verán privadas de este derecho. La Corte Suprema ha conseguido que los derechos conseguidos por los movimientos feministas retrocedan 50 años de un plumazo. Amnistía Internacional ha denunciado que bajo la supuesta “libertad” de los gobiernos de cada Estado para legislar al respecto, se consagra la desigualdad para todas las mujeres de EE.UU. y la discriminación para las que tienen menos recursos, para la población marginada, para las migrantes y refugiadas. Porque como todo -o casi todo- es también cuestión de dinero. Quien lo tenga, podrá viajar al Estado vecino para que le practiquen una interrupción del embarazo. La onda expansiva se podría extender a otros derechos constitucionales. Algunos han cuestionado también ya si se pueden usar argumentos legales similares para socavar el matrimonio entre personas del mismo sexo o para prohibir los métodos anticonceptivos. Además, el tema es de preocupación para el mundo entero, ya que EE.UU. ha sido un país precursor en muchos aspectos, por lo que no faltará mucho para que este derecho se vea restringido en otros países. En el país de las libertades, cada vez se limitan más los derechos. Sobre todo los de las mujeres.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Redondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/29/golpe-mujeres-5740612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jun 2022 22:29:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Golpe a las mujeres]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mesa de Redacción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve la resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/28/vuelve-resistencia-5736052.html]]></link>
      <description><![CDATA[HABLEMOS del año 2015. Fue un año extraordinario, como todos los años en los que pasan cosas, que diría Rajoy en sus diccionarios marianos, si no fuera porque fue un año siniestro de narices. Hubo atentados en París, se produjo la masacre en el semanario Charlie Hebdo y se estrelló, lo estrelló un piloto, el avión de Germanwings. Con esta sarta de tragedias imaginen que yo venga a contarles que ese año, hace siete del presente milenio, también se celebró el último debate del estado de la Nación. Un debate cuerpo a cuerpo entre Rajoy y Sánchez, concebido como un bolo artístico en rigurosísimo directo por el que siempre han pasado un montón de figurantes que entonces no sabían que eran figurantes como Rosa Díez, Antonio Hernando o Duran i Lleida. Así estaba el hemiciclo, por no estar no estaba ni Podemos ni Cuca Gamarra que se entregaba al poder municipal del Logroño de sus entretelas. Les cuento todo esto porque después de siete años y en un par de semanas vuelve el teatrillo más famoso de la Corte pero este sin segunda estrella principal. Sin Feijóo en el Congreso no será descabellado que el típico cara a cara acabe siendo esa masa coral de todos contra Sánchez, perdido ya el charming que atraía militantes como un imán y al que no le aguantan ni los socios ni los que le sustentan la silla. El manual de resistencia sirvió para tocar poder. ¿Servirá la receta para retenerlo?]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana M. Oxinalde]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/28/vuelve-resistencia-5736052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jun 2022 22:12:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vuelve la resistencia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mesa de Redacción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de lo mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/27/mas-de-lo-mismo-5736043.html]]></link>
      <description><![CDATA[PUNTABA hace siete días que hay margen para que el Gobierno español ponga sobre la mesa más ases para frenar el precio de la luz, pero no ha tardado ni una semana en ofrecer al electorado el sacrificio del IVA, que baja en la electricidad hasta el 5%. Así, en caliente, se trata de podar el impuesto por la mitad. En frío, los porcentajes, cuando son tan bajos, son poco edificantes por grande que sea el recorte. La propia ministra lo ha reconocido: la operación no alcanza siquiera la categoría de parche. Ojo, que el PP lleva meses exigiendo ese movimiento y ahora recuerda en Bruselas el copyright de la idea, aunque sabe que el efecto real es mínimo. Se ha convertido el Ejecutivo central en una ventanilla de ayudas y cuidados paliativos que no entra a resolver el problema en origen. Es cierto que el reto es enorme y que según se acerca la convocatoria de elecciones generales las diferencias entre los dos polos del Gobierno son más palpables, pero un observador imparcial subrayaría el contraste entre la capacidad de adaptación del conjunto de los ciudadanos desde que el covid llamó a la puerta hace más de dos años y la rigidez con la que el gabinete de Pedro Sánchez ha afrontado el envite. Sin embargo, ambas reacciones están ligadas al instinto de supervivencia. Por ejemplo, tiene mucho sentido la demanda de Euskadi: que las comunidades gestionen los fondos UE y los adapten a su realidad, pero ¿quiere dejar Sánchez ese imán de votos en manos del PP allí donde gobierna?]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asier Diez Mon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/27/mas-de-lo-mismo-5736043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jun 2022 22:34:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más de lo mismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Asier Diez Mon,Mesa de Redacción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bodas, rebajas y elecciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/24/bodas-rebajas-elecciones-5734553.html]]></link>
      <description><![CDATA[L padre de las criaturas me ha dado una brasa con las elecciones del Athletic que ni con los comicios autonómicos. Mismamente como si tuviera que saltar él con sus chancletas al césped. A mí, que celebro todos los triunfos del equipo como está mandado, pero no me sé casi ni los nombres de los jugadores. Como ya quedaba poco para las votaciones, estos días he estado haciendo como que le escuchaba, que es lo mismo que hago con el crío cuando me empieza a hablar del alerón de no sé qué marca de coche deportivo o de los dientes de la cobra acuática anillada. La diferencia es que el crío me hace preguntas entre medias para ver si estoy atenta porque me tiene calada. Aunque para calada, la innombrable, que como buena adolescente que es se fue ayer a inaugurar las rebajas y la pilló el tormentón con un paragüitas de esos que te cubren a lo sumo la cabeza y las orejas. Si es que no las tienes de soplillo. Tras escurrirse, me mostró sus adquisiciones. Ya saben, lo mismo se compran un pack de siete anillos que dejan los dedos verdes que un top sin tirantes tan pequeño que parece una cinta de pelo. Para rematar el día, nos llegó una invitación de boda. Me alegro por los novios, pero a sangre fría te sienta como una declaración de la renta a pagar. Estuve por echarla a otro buzón. No pensaba lo mismo cuando yo era la novia. Me acuerdo del día que me fui a probar vestidos. ¿Vienes sola? ¿Qué pasa, que me tenía que haber traído un notario?]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arantza Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/24/bodas-rebajas-elecciones-5734553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jun 2022 22:30:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Bodas, rebajas y elecciones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mesa de Redacción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bandos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/23/bandos-5734409.html]]></link>
      <description><![CDATA[IGRES o leones. La ficha roja o la negra. De Bilardo o Menotti. De Putin o Zelenski. Me rebelo ante los bandos, que no es lo mismo que nadar en la equidistancia ni desenvolverse con medias tintas. A cada acontecimiento de nuestra rutina existe la tendencia a pronunciarse como Cersei Lannister en Juego de Tronos: “El que no está con nosotros es un enemigo”. Me recuerda al talante con el que se manejó la exsalobreñera Olona, y así le ha ido, y bien podría ser la atmósfera por la que ha transcurrido la campaña a la presidencia del Athletic que hoy expira, para alivio incluso de algún protagonista. Arrancó con el gran problema filosófico del futuro del club sobre quién, dónde y cómo se organizaba un debate, y casi concluye con un quebradero muy ligado a las formas que hoy se estilan en política, hacer caer al rival propagando mensajes de su órbita de hace una década. Las redes todo lo contaminan pero en el ala oeste de la casa rojiblanca, en uno de sus procesos más enfangados, el contexto nace contaminado cuando puedes aparecer crucificado por rescatar lo mejor de cada candidatura, que sin duda lo hay. Esto me llevó a recordar a aquel profesor universitario que el primer día nos emplazó a olvidarnos de ejercer con objetividad, que lo importante era hacerlo con honestidad. Hoy que te señalan hasta por si eres más de Rosalía o de C. Tangana, uno prefiere ser militante de las ideas y no de las trincheras.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Igor Santamaría]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/23/bandos-5734409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jun 2022 23:55:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Bandos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Igor Santamaría,Mesa de Redacción]]></media:keywords>
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