<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Deia - Madrilgo Gortetik]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.deia.eus/tags/madrilgo-gortetik/]]></link>
    <description><![CDATA[Deia - Madrilgo Gortetik]]></description>
    <language><![CDATA[es-es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright Deia]]></copyright>
    <ttl>60</ttl>
    <atom:link href="http://www.deia.eus/rss/tag/1023308/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El calvario de la resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2025/07/06/calvario-resistencia-9847977.html]]></link>
      <description><![CDATA[El diablo está en los detalles. No fue casual que la denuncia por acoso sexual contra Paco Salazar atronara en la víspera del Comité Federal del PSOE. Todo un torpedo a la línea de flotación del discurso regeneracionista de Pedro Sánchez al que se sigue agarrando como claro ardiendo para mitigar a duras penas los efectos devastadores de ese síndrome de la corrupción demoledora que ha inoculado el triángulo tóxico Cerdán-Ábalos-Koldo. Los desmanes del asesor de confianza del presidente eran conocidos desde hacía mucho tiempo, dentro y fuera del partido y del Gobierno, a excepción, otra vez, de Pilar Alegría que ya camina con las dos manos abrasadas de tanta ingenuidad y comprensión hacia el entorno de su jefe. Se repite así el caso Errejón. Todos los compañeros sabían de las respectivas flaquezas en cuestión de género, pero nadie lo denunciaba. Hasta que estratégicamente a sus rivales les interesó quitarles la careta.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2025/07/06/calvario-resistencia-9847977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jul 2025 19:05:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://estaticosgn-cdn.deia.eus/clip/360f2509-4c29-4c2f-9898-3734492f321d_16-9-aspect-ratio_default_0_x1982y1197.jpg" length="1513672" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://estaticosgn-cdn.deia.eus/clip/360f2509-4c29-4c2f-9898-3734492f321d_16-9-aspect-ratio_default_0_x1982y1197.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1513672" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El calvario de la resistencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://estaticosgn-cdn.deia.eus/clip/360f2509-4c29-4c2f-9898-3734492f321d_16-9-aspect-ratio_default_0_x1982y1197.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,PSOE,Madrilgo Gortetik,Comité Federal PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reforma envenenada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/12/30/reforma-envenenada-1697108.html]]></link>
      <description><![CDATA[A reforma laboral trae bicho. Llega como manzana de la discordia. Demasiado revuelo sin haber empezado a brotar. En la izquierda soberanista, sin ir más lejos, creen que Sánchez les ha vuelto a vender humo. De momento, se han puesto retadores, sobre todo en ERC, que siempre actúa de termómetro ante las grandes decisiones. Por eso, la primera advertencia del voto en contra crea cierto halo de alarma en este Gobierno del alambre permanente, pero tan acostumbrado a amansar luego las bravatas. En la derecha, su inmovilista rechazo ya era anterior incluso a conocerse el texto final. Desesperados por la positiva repercusión que siempre otorga un acuerdo entre agentes sociales, la han tomado con Antonio Garamendi, sin importarles que muchos ciudadanos de a pie le podrían considerar sin esfuerzo como un votante tradicional del PP simplemente por sus genes. Es tal el cabreo en Génova que sus terminales no han tardado dos minutos en alertar al incondicional batallón mediático para que, prestos, se echen a degüello contra el presidente de la patronal. Otro frente abierto para agigantar más si cabe la soledad de un partido supuestamente con voluntad de volver a gobernar algún día.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/12/30/reforma-envenenada-1697108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Dec 2021 22:25:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reforma envenenada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik,Reforma laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las apariencias engañan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/12/23/apariencias-enganan-1700476.html]]></link>
      <description><![CDATA[AY partido. Todo por culpa de la frágil muñeca de Mañueco. Cuando se pensaba en un plácido 2022 para el PSOE -que no para su socio de Gobierno- con el viento a favor de los Presupuestos aprobados en mitad de la legislatura y el canto de sirena de la recuperación económica, y mientras en el PP contenían el aliento por el angustioso calvario que les aguardaba, va el presidente de Castilla y León y se pone finalmente de rodillas ante Pablo Casado para atender sus súplicas incesantes de adelantar las elecciones autonómicas en este territorio. Así, en medio de un récord incesante de contagios y de creciente hastío social por tantos meses de angustia contenida, con demasiadas protestas sectoriales en el ambiente laboral, y una incendiaria polarización política, Pedro Sánchez se someterá en menos de dos meses a un examen de las urnas que no le hace ninguna gracia. Pero también se la juega el líder de los populares, ávido por sacar la cabeza y convertirse, de una vez, en alternativa de futuro. En la tierra que catapultó a Aznar hacia La Moncloa solo vale conseguir el poder, no solo ganar los comicios. Y es ahí donde Vox, que ya no Ciudadanos, emergerá para quitar y poner rey. Como si fuera el ensayo de un presagio venidero.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/12/23/apariencias-enganan-1700476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Dec 2021 22:32:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las apariencias engañan]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiros  en el pie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/12/04/tiros-pie-1709446.html]]></link>
      <description><![CDATA[ENSIONES de bajo voltaje, pero tensiones. Cuando parecían solventados los Presupuestos -que lo están- va Nadia Calviño y se la juega a ERC por la puerta de Netflix. No se trata de la primera divergencia seria de este decisivo grupo con la vicepresidenta más económica que ninguna. Hay mar de fondo en esta relación plagada de desconfianza. Y en los tiempos de mayorías con alfileres que corren, el Gobierno parece haberse dado un tiro al pie. Por eso, la seria advertencia de Gabriel Rufián de congelar su entusiasta apoyo inicial estremeció durante unas horas al febril negociador Félix Bolaños. Claro que habrá, seguro, un apaño agónico para sofocar el fuego, pero también es cierto que a más de un republicano independentista no le temblarían las piernas si se tercia dar una bofetada a Sánchez porque saben que en Catalunya les aplaudirían a rabiar.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/12/04/tiros-pie-1709446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Dec 2021 23:15:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tiros  en el pie]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jugar con fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/09/25/jugar-fuego-1737901.html]]></link>
      <description><![CDATA[L igual que el volcán de La Palma, justicia y política juegan con fuego. La penúltima entrega del sainete Puigdemont chamusca la perseverancia del Supremo y la obstinación del juez Llarena. Incluso, el propio expresident catalán corre el riesgo de quemarse en el alambre de su teórica inmunidad, sometida peligrosamente al arbitrio de interpretaciones desarmonizadas. Presagios, en suma, nada alentadores para asentar en Catalunya no solo la incipiente mesa de diálogo sino la empinada paz interna de las facciones independentistas. Un permanente foco de tensión apenas comparable al despreciable acto de desobediencia de Vox en el Congreso durante el pleno del pasado martes que retrata la magnanimidad de la democracia incluso hacia sus apóstatas.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/09/25/jugar-fuego-1737901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Sep 2021 23:15:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jugar con fuego]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Urnas con onda expansiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/05/04/urnas-onda-expansiva-1965136.html]]></link>
      <description><![CDATA[tamayazo]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/05/04/urnas-onda-expansiva-1965136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 May 2021 23:11:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Urnas con onda expansiva]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sombras alargadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/04/02/sombras-alargadas-1971555.html]]></link>
      <description><![CDATA[L poder se oculta en la sombra. Carles Puigdemont humilla sin piedad a ERC desde su egocéntrica condición de macho alfa del independentismo catalán. Pablo Iglesias atizará al Gobierno Sánchez desde la Asamblea de Madrid ya sin ataduras del Consejo de Ministros. Isabel Díaz Ayuso condicionará con una hipotética mayoría absoluta la idoneidad de Pablo Casado y el auténtico barniz de la derecha. En cambio, Pedro Sánchez mira a su alrededor y, de cerca, solo ve un páramo. A lo lejos, eso sí, le queda el vudú catalán. De momento, apenas siente la incomodidad de ese reducto de jueces estratégicamente irreductibles que le tosen con demasiada frecuencia y que le comprometen sus planes para los condenados del procès. El último revés de la Audiencia Nacional con la reposición del polémico coronel Pérez de los Cobos en Interior suena demoledor y, sin duda, compromete la solvencia del ministro Marlaska, azuzado otra vez desde la derecha por el acercamiento de difícil digestión del sanguinario Txapote. Pero los estertores del terrorismo no alteran ya los votos como bien sabe el PSOE, aunque el PP y Vox sigan empeñados en sacar agua del pozo seco. En la calle preocupa de verdad la patética ausencia de las vacunas prometidas y el temor a una cuarta ola que asoma inapelable. Por ese fuego, el presidente pasa de puntillas. Sabe que en este caso de tanto calado ciudadano las autonomías y AstraZeneca son el saco de los golpes.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/04/02/sombras-alargadas-1971555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Apr 2021 22:58:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sombras alargadas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A subir  la moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/03/16/subir-moral-1975325.html]]></link>
      <description><![CDATA[UANDO Isabel Díaz Ayuso se rió a la cara de Ciudadanos y del pacto mal hilvanado con el PSOE convocando elecciones entre socialismo y libertad, en Unidas Podemos se apagó la luz. En una coalición apenas sostenida por 7 de los 132 diputados de la Asamblea de Madrid y sin garantías de asegurarse el 5% de los votos del 4 de mayo, nadie era capaz de encontrar un candidato sin más opción que romperse la crisma política. En medio de un generalizado estado de ánimo pusilánime, Pablo Iglesias volteó la lógica a pecho descubierto. Con su intrépido gesto de convertirse en candidato autonómico recobró el espíritu de aquella histórica reunión con IU cuando, en compañía de su entonces guardia pretoriana de Errejón y Monedero, propuso sin éxito a Alberto Garzón armar una opción de izquierdas como apuesta de futuro. Entonces fue la visión del ardor universitario y ahora lo hace agarrado al clavo ardiendo de la supervivencia. Posiblemente desalentado por la escasa rentabilidad de su vicepresidencia de Gobierno, decide jugarse su futuro con una estrategia arriesgada, sin duda. Un paso al frente que eleva la moral de su tropa y devuelve la salsa a las apuestas electorales que hasta ayer solo atendían a porfiar hasta dónde llegaría la goleada de la Juana de Arco populista.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/03/16/subir-moral-1975325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Mar 2021 23:12:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A subir  la moral]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik,Podemos,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Operación Dominó']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/03/10/operacion-domino-1976445.html]]></link>
      <description><![CDATA[E cobrarán piezas de caza mayor. No puede ser de otra manera en una batalla presta a cañonazos. La Operación Dominó desatada en la derecha española augura un parte de guerra aterrador. Algunas piezas van a caer a la lona fulminadas para no levantarse jamás de la moqueta política. De momento, Inés Arrimadas y Pablo Casado que se aten los machos porque les acechan amenazantes nubarrones. Que tampoco Díaz Ayuso se pavonee demasiado, aunque tenga la baraja en su mano. En el albor de este avasallador tsunami de Murcia y, sobre todo de Madrid, que voltea inmisericorde demasiados tableros institucionales en el momento más necesario para la unidad de acción, solo hay dos claros vencedores sin bajar del autobús: Vox y Pedro Sánchez. El partido de Abascal seguirá siendo irremediablemente la muleta de apoyo cuando el PP pretenda gobernar allá donde pueda, mientras el presidente socialista acaba de asegurarse el poder hasta que un día se aburra de estas cuestiones menores del Congreso y decida buscar suerte en las instituciones europeas, que la buscará.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2021/03/10/operacion-domino-1976445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Mar 2021 22:46:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA['Operación Dominó']]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik,Pablo Casado,PP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alarmante incapacidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2020/09/19/alarmante-incapacidad-4679444.html]]></link>
      <description><![CDATA[ISABEL Díaz Ayuso es una gobernante limitada. No es noticia, pero es una verdad preocupante en los tiempos que corren. Sobre todo para los madrileños instalados en el caos y la incertidumbre y para el PP por la imagen de una sus dirigentes estrella. Aquella periodista de verbo mordaz, capaz de enmudecer en dos segundos a toda una presentadora incisiva, estereotipo selecto de tertuliana agresiva fiel al argumentario partidista deslumbró el alma derechista de Pablo Casado. Era entonces cuando el novel presidente del PP buscaba incisivos doberman contra la tropa de independentistas y comunistas que habían investido al presidente Sánchez. Pocos meses después, la cruda realidad desnuda fatídicamente a una aguerrida presidenta aupada por los compañeros de la plaza de Colón, atrapada por las contradicciones de un gobierno de coalición mal avenido, aturullada por la responsabilidad propia de una comunidad más importante que varios ministerios y, sobre todo, desbordada por la eclosión de una pandemia imparable de efectos sociales, económicos, sanitarios y de imagen incalculables. Aquellas bravatas desafiantes contra el Gobierno central en el primer confinamiento, como estandarte de una lideresa de oposición, quedan ahora marchitadas por el efecto boomerang de su socorrida petición de auxilio ante el desvarío generado por tan caótica gestión sanitaria.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Por Juan Mari Gastaca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2020/09/19/alarmante-incapacidad-4679444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2020 11:51:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Alarmante incapacidad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Mari Gastaca,Madrilgo Gortetik]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
