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    <title><![CDATA[Deia - Jon Aldazabal]]></title>
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    <description><![CDATA[Deia - Jon Aldazabal]]></description>
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      <title><![CDATA[Condonamos la deuda, y listo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/economia/2021/01/11/condonamos-deuda-listo-2015321.html]]></link>
      <description><![CDATA[ACE tiempo que los máximos que marcaba el pacto de estabilidad para una gestión económica adecuada -léase 60% de deuda pública y el 3% del déficit- han resultado en una quimera, o en el indicador de la deficiente gestión económica de algunos países. España no fue capaz de cumplirlo ni en épocas de bonanza, constatando que ya gastaba más de lo que ingresaba en los mejores momentos. Y ahora, con la que está cayendo, qué decir. En estos momentos la deuda pública española supone alrededor del 114% del PIB y se estima que este año ronde el 120%, mientras que el déficit se sitúa en torno al 9,5%.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon  Aldazabal]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Jan 2021 23:09:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[BCE,Economía,Eurozona,Jon Aldazabal,PIB]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Coches, cambios y automoción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/04/24/coches-cambios-automocion-1711043.html]]></link>
      <description><![CDATA[La cuestión es que la aparición del coche eléctrico es uno de los detonantes, pero no el único. Hasta hace unos años, las marcas orientaban su estrategia a ganar/arañar cuota de mercado a sus competidores intentando lanzar el mayor número de unidades y modelos al mercado. Aquellas que han tenido éxito lo han logrado, entre otros factores, configurando arquitecturas de producto que permitieran compartir inversión, plataformas y por tanto costos. Pero, a la vista del cambio de estrategia actual de actores principales en el sector, el asunto va cambiando de tercio. De esta manera, el número de unidades de venta está cobrando cada vez un menor protagonismo para muchas marcas, mientras que es la rentabilidad por unidad vendida la que va ganando terreno, y lo cierto es que tiene su explicación: Por una parte, la demanda que no para de crecer en relación a la oferta disponible, mientras que la escasez de suministros deriva en producciones vendidas a plazos de entre seis y nueve meses. Resultante, aumento de precios. Pero, al margen de la subida de precios, lo importante son las estrategias de concentración de producto por las que están optando distintas marcas. Arno Antliz, director financiero del grupo Volkswagen apunta que dejarán de aspirar a ser el mayor fabricante de automóviles, reduciendo en un 60% su gama de producto. Nada más y nada menos que más de la mitad.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Aldazabal]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Apr 2022 23:11:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coches, cambios y automoción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Jon Aldazabal]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[El tsunami de la obsolescencia profesional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/03/27/tsunami-obsolescencia-profesional-1723374.html]]></link>
      <description><![CDATA[ECÍA Reg Revans que &quot;para sobrevivir, una persona y/o organización tiene que aprender, al menos, con la misma rapidez con la que cambia el entorno. A día de hoy, y viendo el percal de cara a futuro, el horizonte temporal de la carrera profesional de una persona está en torno a los 40/50 años. En lo que respecta al estado del saber en cualquier disciplina que se precie, se estima que el conocimiento de todo ámbito, habiendo variedades en función de la disciplina, queda obsoleto en un periodo comprendido entre 2 y 7 años. Para muestra un botón: Algunos de los diez trabajos más demandados en la actualidad en la red profesional con mayor alcance (LinkedIn) no existían una década antes, léase Desarrollador/a de IOS/Android, Diseñador/a de experiencias de usuario, Responsable de Cloud, Arquitecto/a de Big Data, etc.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Aldazabal]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Mar 2022 23:04:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El tsunami de la obsolescencia profesional]]></media:title>
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      <title><![CDATA[10 errores de estrategia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/economia/2020/05/24/10-errores-estrategia-4703050.html]]></link>
      <description><![CDATA[ E verdad pensamos que tenemos una estrategia? No creo que configurar una ensalada de objetivos, acciones e indicadores con una serie de presupuestos proyectados a tres/cuatro años de incrementos de ventas y/o cuota de mercado sea tener una. Tal y como yo lo veo, diría que una estrategia es el camino que elige una organización para abordar los principales retos con los que se enfrenta para poder desarrollar su misión de manera sostenible. Y qué queréis que os diga, rara vez veo que el conjunto de las personas en las organizaciones tengan un consenso sobre los retos reales que deben afrontar, por tanto qué decir del camino. Como sé que la definición es muy genérica, quizás retratar diez errores habituales puede ser una buena forma para aportar luz al asunto. Vamos pues:]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon  Aldazabal]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2020 02:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[10 errores de estrategia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Jon Aldazabal]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Felicidad y productividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2020/03/23/felicidad-productividad-4717458.html]]></link>
      <description><![CDATA[LGUNA vez Abraham Lincoln debió de decir que en el fondo la mayoría de la gente es tan feliz como decide ser. Al definir los factores que influyen en la felicidad, el economista Jeffrey Sachs, en un interesantísimo trabajo al respecto, destaca siete: 1. El estado de salud, 2. la calidad de las relaciones familiares, 3. La integración en la comunidad y amigos, 4. El nivel de satisfacción con el trabajo, 5. La situación financiera, 6. El grado de libertad personal y 7. La coherencia de lo que uno hace con sus valores personales. Centrándonos en el ámbito laboral y económico, un reciente estudio de la universidad de Oxford concluía que el grado de satisfacción y felicidad de una persona con el trabajo desempeñado mejoraba en un 13% el nivel de productividad, otros incrementan este porcentaje hasta en un 88%, casi nada. Y ahora otra, ¿Se puede ser feliz trabajando? Si atendemos al prestigioso profesor de psicología Mihaly Csikszentmihályi, en su famoso trabajo &quot;Fluir&quot; nos da una visión distinta de la felicidad. Nos dice que los momentos de felicidad real son aquellos donde el cuerpo y la mente de una persona están en ocupación máxima en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que valiera la pena. ¿Y si lográramos ligar el trabajo con este tipo de estado de flujo? Me parece que la educación de carácter técnico debería de ir orientada a posibilitar que toda persona pudiera tener un trabajo en el que pudiera experimentar esos estados de &quot;flujo&quot;, aprovechando la tecnología, los robots y la automatización para que las máquinas desempeñaran aquellas actividades donde es imposible que nadie se pueda sentir realizado. Evidentemente, la vida real es bastante distinta, y la poca productividad o desempeño escaso están más extendidos de lo que nos gustaría. En este sentido, y en contra de la extendida y perniciosa tendencia de colgar etiquetas a las personas y definirlas como buenas/malas para el desempeño de un trabajo, me inclino a pensar que hay una serie de variables que explican que las personas terminen trabajos y actividades en las que resultan siendo incompetentes, vagas, improductivas, y por ende, infelices.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Aldazabal Basauri]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2020 02:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Felicidad y productividad]]></media:title>
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