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    <title><![CDATA[Deia - Enrique Santarén]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.deia.eus/tags/enrique-santaren/]]></link>
    <description><![CDATA[Deia - Enrique Santarén]]></description>
    <language><![CDATA[es-es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright Deia]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Así nos irá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/24/ira-5735782.html]]></link>
      <description><![CDATA[OS hemos olvidado de la guerra en Ucrania. Hoy se cumplen cuatro meses de la invasión rusa y ya solo nos acordamos de lo que está pasando en una parte de Europa por las continuas noticias sobre la subida del gas, la candidatura de Ucrania a formar parte de la UE y las invectivas imperialistas y seudofascistas de Putin. Días atrás hemos conmemorado el 85º aniversario de la caída de Bilbao tras el brutal asedio de las tropas franquistas. Dos meses y medio antes, el general golpista Mola firmaba las octavillas que su aviación dejó caer por miles sobre la población, instándola a la “sumisión inmediata”. “He decidido terminar la guerra en el Norte de España”, decía el militar fascista. “Si vuestra sumisión no es inmediata arrasaré Vizcaya, empezando por las industrias de guerra”. Dicho y hecho. Durante la semana anterior a la toma de Bilbao, la Legión Cóndor nazi al servicio de Franco efectuó más de 200 bombardeos contra las posiciones defensivas de gudaris y milicianos en Artxanda y sobre la población civil. Bilbao es hoy Severodonetsk, como fue Bucha, Kiev, Járpov, Mariúpol... Dígase lo que se diga, nuestra reacción ante esta guerra es sumamente débil. Hasta el Papa justifica que “quizá” el problema fuese que la OTAN estaba “ladrando a la puerta de Rusia”; que aquí no hay “Caperucita buena y lobo malo”. Sí los hay, hace 85 años y hoy, en España y en Ucrania. Los rusos también “ladran” a las puertas de Europa, y de Estados Unidos: en Nicaragua ya han entrado tropas militares, naves y aeronaves rusas. Eso no justifica una invasión y una guerra. ¿O sí? Es curioso cómo todos los sátrapas tienen amigos, generalmente dictadorzuelos y tiranos más débiles. El mundo no será igual después de esta guerra, en especial en función de quién la gane. Ucrania puede sobrevivir y seguir siendo un país o terminar sometido bajo la dictadura de Putin. Y Europa, como otras veces, seremos aliados de la historia o meros testigos sumisos de nuestra propia derrota. Y así nos irá.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jun 2022 22:29:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Así nos irá]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Jai Alai]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Educar el consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/20/educar-consenso-5745393.html]]></link>
      <description><![CDATA[OS consensos son arduos, complicados de tejer y aún más difíciles de mantener. Ayer, las ikastolas introdujeron un elemento de fricción respecto al pacto educativo. El presidente de la Federación, Koldo Tellitu, mostró su preocupación por las diferencias de interpretación entre la comunidad educativa, los sindicatos y los partidos respecto al principio de la educación como servicio público. Es la madre del cordero, o al menos una de ellas. Y es verdad que hay presiones y envites, probablemente debidos a ortodoxias ideológicas. Pero el acuerdo es cada día más necesario.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/20/educar-consenso-5745393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jun 2022 22:55:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Educar el consenso]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Jai Alai]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Una calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/19/calle-5745370.html]]></link>
      <description><![CDATA[OS callejeros de los pueblos y ciudades es terreno minado. Miguel Ángel Blanco, concejal de Ermua asesinado por ETA, no tiene una calle en su pueblo, del que fue representante popular. Sí lleva su nombre el Polideportivo municipal. Hay pueblos que sí dedican una calle al edil mártir (Alcalá de Henares, Valladolid, Torrevieja, Ciudad Real...). En Gasteiz se ha montado polémica porque el PP ha propuesto ponerle el nombre a una de sus vías, aunque es cuestionable su vínculo con la ciudad y hay víctimas gasteiztarras que no la tienen. ¿Y una calle para &quot;todas las víctimas&quot;? l]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/19/calle-5745370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 23:22:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una calle]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Jai Alai]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Coherencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/18/coherencias-5747350.html]]></link>
      <description><![CDATA[A vicepresidenta, portavoz, consellera de Igualdad de la Generalitat valenciana y líder de Compromís, Mónica Oltra, está en su perfecto derecho de no dimitir pese a su imputación por su presunta implicación en la supuesta ocultación de los abusos a una menor tutelada por la institución por parte de su exmarido. Es hasta muy posible que sea inocente. Su caso es, como otros, paradigmático de lo diferente que actúan los partidos cuando el imputado es de la formación rival. Ella misma ha pedido dimisiones en casos de imputación. Y ahora se declara &quot;coherente&quot;. l]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/18/coherencias-5747350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jun 2022 23:03:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coherencias]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Jai Alai]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/17/andalucia-5747699.html]]></link>
      <description><![CDATA[ASADO mañana son las elecciones andaluzas. Si las encuestas no fallan -la práctica unanimidad de los sondeos no permite prever esa circunstancia-, la derecha ganará con mucha holgura. La izquierda -principalmente el PSOE- ha sido hegemónica en el sur de la península, pero eso parece que ha tocado a su fin. Es necesario recordar que hace cuatro años el PSOE, con Susana Díaz, fue el partido más votado aunque perdió 14 escaños y que el PP bajó también siete parlamentarios. Sin embargo, el popular Juanma Moreno Bonilla pactó con Ciudadanos y, con el apoyo de Vox, se hizo con el Gobierno andaluz. La toma del poder por parte del PP, y además en connivencia con la ultraderecha, se vio como la prueba de fuego de esta revolución que ahora parece consolidarse. Los socialistas, que siempre presumieron de que sus políticas habían sacado a Andalucía de un atraso casi secular, ven ahora como los andaluces no solo no se rebelan contra esa derecha clásica de los señoritos sino que es muy posible que quieran repetir la experiencia. Andalucía es compleja, plural y diversa y con una rica historia. Su Estatuto de Autonomía la define en su preámbulo como “realidad nacional”, tal y como lo describía ya en 1919 el Manifiesto andalucista de Córdoba. Antes, en 1883, ya tuvo su Constitución federal de Antequera, el primer intento de autogobierno. Y en 1936 se aprobó el proyecto de estatuto de autonomía aunque en su caso, al contrario que el de Euskadi y el catalán, quedó en el limbo a causa del golpe de Estado de Franco. Vox, que no oculta que quiere cargarse todas las autonomías aunque las utiliza torticeramente para sus intereses generales, ha sido clave en este giro histórico. Y puede serlo a partir del domingo. Su lideresa sobrevenida y fraudulenta, Macarena Olona, así como Abascal, ya han garantizado que no apoyarán un gobierno del PP si no forman parte de él. En Castilla y León les salió bien. ¿Claudicará también Moreno Bonilla? Fue él quien empezó a blanquear a Vox. Ahora podría ser la oportunidad del PP y Núñez Feijóo de dar un golpe de autoridad frente a la extrema derecha que amenaza con devorarlos y abrir paso a otra revolución en los acuerdos. Y al PSOE solo le queda guardar los muebles. Andalucía no es Castilla y León.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jun 2022 22:14:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Andalucía]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[elecciones,Enrique Santarén,PP,PSOE]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Mi agüita negra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/13/agueita-negra-5750065.html]]></link>
      <description><![CDATA[ACEMOS aguas menores y mayores y tiramos de la cadena -expresión viejuna y ya obsoleta- en la creencia de que con este aliviador gesto nos deshacemos de nuestros sobrantes y excesos y se diluyen nuestras responsabilidades. Pero no. Hay quien analiza las aguas residuales, que vienen a ser el detector de necesidades y vicios de nuestra sociedad, desde la comida al txikiteo, pasando por los virus, el omeprazol y el sintrón o cosas mayores como metanfetaminas o cocaína. Aguas negras pero objetivas: nos contaminamos a nosotros mismos.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jun 2022 23:23:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi agüita negra]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Jai Alai]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Athletic en femenino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/12/athletic-femenino-5750044.html]]></link>
      <description><![CDATA[L Athletic sigue siendo cosa mayoritariamente de hombres. El fútbol ha sido tradicionalmente así, aunque por fortuna esto está cambiando. Los tres candidatos a presidir el club ya han presentado sus planchas e irán desgranando sus proyectos. Jon Uriarte va con seis mujeres de los 18 nombres que conforman su plancha, el 33,3%, un tercio; Iñaki Arechabaleta cuenta con cinco mujeres de una lista de 16, el 31,5%; y Ricardo Barkala, cinco de 18, el 27,7%. ¿Pocas? ¿Suficientes? ¿Acorde al porcentaje de socias? Quizá habría que dar un paso más allá. l]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jun 2022 23:49:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Athletic en femenino]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Jai Alai]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[De perfil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/11/perfil-5750247.html]]></link>
      <description><![CDATA[NEKO Andueza no va a aprobar la selectividad. A ver si en la repesca... Dijo ayer el líder socialista que &quot;no podemos pretender que todos los médicos para cubrir las plazas tengan el PL4&quot; de euskera. Ya tenemos al culpable de la falta de médicos de familia, el vascuence, ese idioma tan raro y tan difícil. El portavoz del Gobierno vasco tuvo que darle el zasca: ese perfil de euskera solo se exige a 20 trabajadores de una pantilla de unas 27.000 plazas. Es difícil calibrar qué es más grave, si la ignorancia o el seguidismo del PP y Vox sobre el euskera. Andueza, perfil cero. l]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2022 22:36:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De perfil]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Euskera,Jai Alai,Selectividad]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Otra guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.deia.eus/opinion/2022/06/10/guerra-5752104.html]]></link>
      <description><![CDATA[O comparto un cierto paternalismo con el que algunos pretenden despachar los incidentes y agresiones mutuas fruto del enfrentamiento entre -por resumir- las juventudes de la izquierda abertzale tradicional que ahora representa Sortu y las de una parte de la disidencia, aglutinada en el denominado Movimiento Socialista (GKS). No son solo cosas de chavales que se pegan por la propiedad (con perdón) de un gaztetxe y, sobre todo, por la financiación de sus organizaciones mediante las lucrativas txosnas en las fiestas. Jaiak bai, dirua ere bai. Eso, en todo caso, es la punta del iceberg y ha pasado en todas las escisiones y divorcios hasta en las mejores familias. Que sean jóvenes quienes protagonizan estas hostilidades no les resta ni gravedad ni trascendencia. La juventud en la izquierda siempre ha sido la vanguardia. ETA nació en los 50 de la disidencia y del &quot;hartazgo&quot; de unos jóvenes universitarios muy ideologizados que acusaban a sus mayores de haber claudicado y de no hacer nada frente a la dictadura franquista. Esta semana se ha cumplido el aniversario del big bang de ETA, su primer asesinato, cuando Txabi Etxebarrieta mató a tiros al guardia civil José Antonio Pardines y posteriormente él mismo fue tiroteado -probablemente &quot;ejecutado extrajudicialmente&quot;, es decir, asesinado- por la Guardia Civil. Etxebarrieta era uno de los líderes intelectuales de ETA. Tenía 23 años y hoy sigue siendo un referente para muchos. Pardines tenía 25. No quiere esto decir que la disidencia de Sortu esté pensando en un regreso de la lucha armada, aunque sí hay nostálgicos de ella y en todo caso reivindican como legítimas &quot;todas las formas de lucha&quot;, y ya se sabe lo que significa eso. Por el contrario, resulta asombroso cómo Ernai, las juventudes de Sortu, se consideran siempre las víctimas, con la diferencia de que ahora afirman públicamente que &quot;la violencia organizada no tiene justificación&quot;. En cualquier caso, todo parece indicar que el verano se presenta calentito con la guerra de las txosnas. Y es muy difícil que se quede o acabe ahí. El conflicto puede saltar de &quot;la chavalería&quot; a muchos mayores que creen que Sortu y EH Bildu han claudicado y traicionado sus principios convirtiéndose en parte del sistema opresor y, por tanto, en un obstáculo.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Santaren]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jun 2022 22:43:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Otra guerra]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enrique Santarén,Sortu]]></media:keywords>
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