Síguenos en redes sociales:

Erredakziotik

Olga Sáez

Jefa de contenidos de Lurraldea

Más allá del dogma

La reciente visita del Papa León XIV ha dejado una huella que va mucho más allá de los templos. En un clima de polarización, su discurso no se limitó a la doctrina, sino que sacudió conciencias mediante un mensaje de hondo calado social. Al apelar directamente a la paz, al respeto mutuo y, de forma contundente, a que las naciones ricas no rechacen la emigración, el pontífice colocó los derechos humanos en el centro del debate. Este llamamiento a la acogida y la solidaridad resuena con fuerza en una sociedad que a menudo ignora al vulnerable.

Pero la coherencia de sus palabras se midió en la valentía de sus gestos. El encuentro privado de ayer lunes 8 de junio con seis víctimas de abusos cometidos por la Iglesia en España marca un antes y un después. Durante casi una hora, partiendo de dolorosas experiencias personales, los asistentes presentaron propuestas concretas para hacer eficaz la respuesta eclesial ante estos casos tan dramáticos. León XIV no solo ofreció consuelo, sino una escucha activa indispensable para sanar. Esta asunción de responsabilidades dota de una legitimidad renovada a su figura. Por ello, el mensaje del papa ha calado no solo en los católicos, sino en buena parte de la sociedad secular. En un mundo necesitado de referentes de justicia, esta visita demuestra que tender puentes y restañar las heridas del pasado constituye el único camino creíble para avanzar de forma conjunta. Se trata, en definitiva, de una misión que la Iglesia está llamada a liderar.