Editorial

El borrón del borrador

La rectificación de Sánchez tras omitir el PSOE en su programa la plurinacionalidad y el federalismo por los que abogó en su día no evita constatar una indefinición que supedita principios a la conveniencia electoral

09.02.2020 | 21:01

LA rectificación de Pedro Sánchez al borrador del programa electoral del PSOE que no incluía alusión alguna a la plurinacionalidad retrata el vaivén de pronunciamientos encontrados en que se ha convertido su campaña electoral, pero sobre todo permite constatar la relevancia que el Partido Socialista y su candidato conceden al que es el principal problema de estabilidad política en el Estado español. De considerarlo en la dimensión que constataban la Declaración de Granada (ConsejoTerritorial del PSOE, 6 de julio de 2013) y la Declaración de Barcelona (Acuerdo entre la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y la Comisión Ejecutiva del PSC, 14 de julio de 2017), Sánchez y el PSOE no habrían cometido el borrón de omitir los principios de plurinacionalidad, federalismo y reforma constitucional que ambas declaraciones incluían entre sus prioridades incluso en el primer desarrollo del borrador del programa (como el propio Sánchez reconoce que se hizo al emplear como excusa el carácter inicial del documento). Y el candidato no habría reparado en ellos, sin citarlos expresamente, solo a posteriori, como una obligación ante la exigencia del PSC o al cambiante albur de lo que en cada instante marcan encuestas e intereses electorales. La apelación televisiva de Sánchez a las declaraciones de Granada y Barcelona, por tanto, no repara una omisión que solo puede deberse -que no entenderse- a la pretensión socialista de eludir el compromiso, de mantenerse en una indefinición que proporcionaría acceso a votos tanto conservadores como progresistas que si bien quizá pudiera llegar a servir para eludir el marcaje de la derecha e incluso para ganar elecciones es desde luego de todo punto contraproducente para alcanzar a formar gobierno, mucho más para, si se logra la investidura, afrontar el desafío de responder a las exigencias y necesidades de la sociedad y, en este caso concreto, de las naciones que el Estado contiene y cuyos hechos diferenciales y singularidades políticas se reconocían en las dos declaraciones citadas. Por otro lado, el episodio define un modo de actuar que no es del todo desconocido y previene especialmente en Euskadi de la necesidad de que la participación y el voto den forma en el Congreso a la presión parlamentaria suficiente para evitar que, llegado el caso, Pedro Sánchez y el PSOE de nuevo se desdigan.

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