Veo a los músicos como a las hadas madrinas, que sacan flores de la nada. Una frustración con la que tengo que vivir, porque me enseñaron y aprendí solfeo. Creo que no tuve profesor que adivinara mi tendencia ni paciencia para acometerla solo. Así es la vida o nos la fabricamos. Cuentos de la vibración del aire.
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