Productos locales: 6 razones de peso para preferir lo de casa

Consumir alimentos de temporada y de nuestro entorno es una buena opción para mantener una alimentación saludable, sin suponer siempre un gran esfuerzo para nuestro bolsillo.

Firma: G. Tenas

El verano es sinónimo de calor, pero, también de color. La gama cromática de frutas y verduras alcanza su máximo esplendor en esta época, convirtiéndose en un reclamo ineludible cuando vamos al supermercado. ¿Quién puede resistirse al rojo resplandeciente de las cerezas o ignorar el verde sugerente de los pimientos?

Volverse muy local a la hora de comprar es una forma de fortalecer nuestra comunidad.

Más allá de las hortalizas y frutas, el deseo de consumir alimentos frescos, muy apetecibles en esta época, también se traslada a productos de todo tipo: jamón cocido, croquetas, gulas, bonito, conservas, sidra… Delicias de kilómetro cero que satisfacen el estómago y no siempre suponen un gran desembolso económico.

¿Por qué es bueno que sea de aquí?

Tal como apunta la OCU, cada vez las familias son más conscientes de la importancia de optar por una alimentación más sostenible; consumir productos del entorno es uno de los principios básicos para conseguirlo. Descubre qué buenas razones existen para decantarse por los productos de la tierra y volverse un buen ‘localista’.

1. Conocemos su origen

Como consumidores tenemos un mayor conocimiento sobre la procedencia de los productos de proximidad. Saber de dónde provienen los alimentos y productos que adquirimos nos brinda información valiosa sobre su frescura, métodos de producción utilizados, entorno...

2. Cuidamos del medio ambiente

La elección de productos locales también contribuye a la reducción de la huella ambiental. Al evitar largos viajes de transporte, se disminuye la emisión de gases de efecto invernadero de manera que, cuando optamos por productos de proximidad, estamos reduciendo nuestra contribución al cambio climático y promoviendo prácticas más sostenibles.

3. Respaldo a la economía local

Cuando elegimos productos de kilómetro cero, apoyamos directamente a los pequeños negocios y agricultores de la zona. Esto significa que los ingresos generados se quedan en la comunidad, impulsando su economía y generando empleo local.

4. Productos de temporada

Los productos de temporada, normalmente son más abundantes y, si es un buen año, su precio puede ser más económico. Además de las frutas y las verduras, el pescado también tiene su estacionalidad, de manera que comprar especies propias del verano (ahora es la época del bonito, la sardina…) hará que la compra sea más sostenible.

5. Preservación de la cultura y las tradiciones

Muchos productos locales son únicos y representan la identidad y el patrimonio de una región, la nuestra. Al consumirlos, contribuimos a su continuidad y se fomenta un sentido de comunidad que nos permite valorar la dedicación y el esfuerzo que hay detrás de cada producto..

6. Ahorra con “La cesta que enamora”

En supermercados de proximidad y confianza, como es el caso de Eroski, desde siempre han apoyado a los productores locales y apostado por el producto local. Frutas, verduras, pescados, quesos, conservas y otros muchos productos locales, se incluyen ahora en “La cesta que enamora en verano” para favorecer también el ahorro a sus clientes, con la compra de productos de su entorno.

En definitiva, volverse muy local a la hora de comprar es una forma de fortalecer nuestra comunidad, promover la sostenibilidad y disfrutar de productos de la tierra. Así que la próxima vez que vayas al supermercado, piensa en lo local y descubre todas las ventajas que nos ofrece.

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