Dinamicamente exquisitas


Dinámica exquisitez

Hamburguesa: Orígenes e historia

Cuentan que las recetas de las primeras hamburguesas proceden de la gastronomía de las tribus mongolas y turcas, que en el siglo XIV ya picaban en tiras la carne del ganado. Esta carne picada llegó a Alemania a través de los tártaros de origen ruso (lo que se conoce hoy como el steak tartar...), que llevaban la carne cruda y condimentada con especias bajo la silla de su caballo. Los inmigrantes alemanes de finales del siglo XIX introdujeron en los Estados Unidos un plato llamado filete al estilo Hamburgo. En 1895 un chef llamado Louis Lassen, de Connecticut, Estados Unidos, elabora la primera hamburguesa con una receta que le dieron unos marineros provenientes del puerto de Hamburgo.

...En la cocina moderna con nuevas tendencias

La Gastrosofía es un término acuñado en las nuevas corrientes: una comunión entre la gastronomía y una filosofía de vida. En esa ciencia encaja lo que hoy se conoce como una hamburguesa gourmet que no tiene otro secreto que su elaboración más allá de los cánones clásicos. Si como se dice en la variedad está el gusto, la nueva tendencia de mezclar productos exóticos, casi irreverentes entre sí, en un producto que nació como santo y seña de la fast food, tiene visos de abrirse camino en los paladares de millones de personas. Es una dinámica exquisitez que no cesa de transformarse.

...Sin fronteras en los platos: la evolución de las especias

Hubo dos giros que propiciaron tal revolución: la adecuación del plato a los productos de temporada y el mercado de proximidad y la ampliación de la variedad y la calidad de los mismos. A ello puede añadirse el mestizaje de culturas que rompe fronteras. Así, el queso Jack Monterrey, el guacamole, la costilla deshuesada, una salsa ranchera, alimentos de procedencia oriental y un sinfín de productos más procedentes de la cocinas de medio mundo ganan su sitio. Es la ampliación del abanico. Muchos de los básicos clásicos (lechuga, tomate o cebolla entre los principales...) proceden de las huertas cercanas y de su mano crece la creencia de que en lugar de alimentarse con un producto prefabricado uno encuentra ante sí una combinación de alimentos naturales y frescos. Es la evolución de las especias.

... Cuatro pasos para hacer una hamburguesa inolvidable

¿Es posible preparar la mejor hamburguesa del mundo...? No. Sí está al alcance de cualquiera la elaboración de su mejor hamburguesa del mundo, acorde a los gustos de cada cual, a las materias primas de cercanía o a los productos de mercado. Existe un manual de instrucciones, llamémoslo así, para hacer de una hamburguesa un bocado inolvidable. Veámoslo en cuatro pasos esenciales:

... Un puntapié a los falsos mitos

Con el propósito de desterrar la mala fama de la hamburguesa demos un puntapié a los falsos mitos que la rodean.

Hay que desterrar las hamburguesas de una dieta equilibrada ¿Y las hortalizas, la carne vacuna sin procesados o el propio pan también? El problema radica en que en el imaginario siempre se relaciona las hamburguesas con su versión de menos calidad y con elaboraciones erróneas. La hamburguesa es un plato saludable, si los ingredientes también lo son.

La hamburguesa engorda: Comer carne picada de alta calidad y cocinada de manera adecuada no supone un aumento de peso. Es más, si se cocina a la plancha o sin aceite, disminuirá su exceso de grasa, convirtiéndola en una comida saludable, más aún si la acompañas de vegetales como la lechuga, cebolla, tomate...

No es aconsejable consumir una hamburguesa a la semana: Diversas organizaciones sanitarias recomiendan el consumo de tres o cuatro raciones de carne a la semana. Así, comer una hamburguesa a la semana no supondrá ningún exceso en tu dieta, siempre que la carne sea de alta calidad.

La hamburguesa no aporta valor nutritivo alguno: Una hamburguesa completa (carne, pan, queso, tomate y lechuga), contiene todos los nutrientes que conforman la pirámide nutricional.

Smash burgers en Bizkaia:
El secreto de un buen caramelizado

"¡No aplastes la hamburguesa, eso es un sacrilegio!" habrá oído en más de una ocasión. Y sin embargo aplastar con firmeza la hamburguesa contra la plancha o sartén es la mejor decisión que se puede tomar. Esta técnica de cocción se conoce como Smash burgers, cuya traducción literal es "hamburguesas aplastadas".

Una técnica originaria de USA en los años 50, en la que además de aplastar la hamburguesa contra la plancha, se coloca abundante queso sobre ellas hasta que se funde con la carne.

¿Cómo dar en la diana?

Es de vital importancia controlar el tiempo de cocción, que en el caso de la smash es muy rápida. ¿La norma? La carne no puede estar demasiado tiempo al fuego. Para lograr una hamburguesa jugosa no se debe hacer nunca más de cuatro minutos por cada lado, si la haces tres quedará al punto, y si la carne es buena y le gusta que esté bien cruda con dos por cara es suficiente. Es la manera adecuada para no perder jugosidad.

Ese hábito de preparación se ha extendido por medio mundo como una fórmula de éxito. Donde el primer mandamiento pregona que los productos han de ser cuidadosamente seleccionados y elaborados. La carne es 100% vacuno gallega y las hamburguesas son elaboradas por su staff cocinero. Al abrigo de esa tendencia vanguardista, sus verduras proceden de cosecha de cercanía, el pan es artesano y todo se elabora en la cocina propia.

El Dinamico
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