En Canarias, la mesa está servida

El archipiélago tienta con una gastronomía
variada, de calidad y rica en productos km 0

Canarias reúne atractivos para disfrutar con los cinco sentidos, y el gusto no escapa a las tentaciones que se sirven en este archipiélago fértil y generoso en productos del mar y de la tierra. Por cierto, tampoco faltan los dulces típicos para hacer las delicias de los más golosos en unas islas que están ¡para comérselas!

Un destino no es ‘completo’ si no prodiga placeres al paladar. Y en Canarias, este capítulo se cocina a fuego lento para sorprender al turista en la mesa. Descubrir este mundo de sabores solo requiere de apetito y ganas de probar deliciosos productos y platos típicos que saben preparar en los miles de restaurantes que ofrecen las islas: gastrobares, chiringuitos, guachinches, braserías… Ya sea en un paraje inolvidable, en una terraza con vistas al mar o en una cueva, la hostelería canaria brinda infinidad de lugares con encanto. Todo a pedir de boca.

Dejarse seducir por la gastronomía de las islas forma parte de este destino y ahora fácil, puesto que desde Foronda hay vuelos directos a Tenerife Norte y Gran Canaria (Binter. Miércoles y viernes respectivamente. www.bintercanarias.com). Y desde allí al resto de islas del archipiélago. En cualquiera de ellas, el turista encontrará todos los ingredientes con los que elaborar un completo menú. Aquí les presentamos algunas sugerencias del chef, listas para degustar. ¡Buen provecho!

Como entrantes...

Para ir abriendo boca, nada con sus famosas papas arrugadas con mojo. Esta salsa tradicional despierta los sentidos si es picón, pero también gusta mucho el verde. En los restaurantes suelen servir las papas como tapa, en distintas versiones, porque las hay bonitas, blancas, negras, llagadas, nuevas… al gusto del consumidor.

Otra opción como entrante de una comida es el gofio canario, bien amasado o mezclado con algún caldo (escaldado). Es un tipo de harina genuino con fama mundial, como dan fe incluso desde Japón. Sin olvidar las carajacas (hígados con adobo) o la garbanzada.

Si se prefiere un picoteo a base de quesos y embutidos, que resulta perfecto también a la hora de la merienda-cena, tendremos ocasión de probar el famoso queso palmero de La Palma, el majorero de Fuerteventura, el de flor de Santa María de Guía, en Gran Canaria… todos ellos con denominación de origen. También los hay tiernos, que acompañan muy bien al chorizo canario. Muy ricos el de Teror en Gran Canaria o el de Chacón, en Lanzarote. Sea cual sea el elegido, se presentará en forma de pasta blanda para untar, con su pimentón que lo vuelve colorado.

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Entre los embutidos, uno autóctono muy curioso es la morcilla dulce, elaborada a base de batatas, pasas y almendras.

Y si te sigue apeteciendo explorar sabores únicos has de saber que con un queso duro elaboran en La Gomera una especie de paté que llaman almogrote. ¿Quieres más?Entonces atrévete a probar el queso asado con mojo.

Para los más sibaritas, fieles al marisco en el comienzo de todo ágape, los preferidos en Canarias son las lapas, el camarón soldado y los burgados (caracolillos). A ellos se unen caprichos como el calamar, el pulpo y unos pececillos pequeños de la familia del boquerón y la sardina que llaman pejines o gueldes, bien fritos o secos.

Platos principales

El mar que baña las Islas Canarias es generoso en pescados y halaga al comensal con variedades como la vieja, el cherne, la corvina, la salema, la sama o el bocinegro, que pueden tomarse de muy diversas formas: al horno, a la espalda, a la sal, fritos, en escabeche o adobados. ¡A cuál más rica!

Otra recomendación culinaria con sabor marinero apunta al sancocho canario, que presenta en una cazuela pescado salado hervido con batata, gofio y mojo.

Por otro lado, el clima ha propiciado en Canarias la conservación del pescado seco, como los tollos (tiras de cazón) que suelen prepararse en salsa o las jareas, pescados abiertos y secados al viento, que se sirven asados.

Quienes opten por un plato principal a base de carne tienen que saborear el conejo al salmorejo o el cabrito, que llaman baifo, muy apreciado en las grandes celebraciones. La tradición en la ganadería caprina de Fuerteventura, por ejemplo, da lugar a variadas recetas a base de la carne de cabra.

Del cerdo, las costillas con piñas y la pata asada al horno y loncheada son las partes más aprovechadas. Pero en cualquier carta se podrán encontrar también guisos de pollo.

Si acaso se tercia dar cuenta de una receta realmente contundente, lo más parecido a nuestros cocidos es el puchero canario, que acompaña las carnes de res, cerdo y gallina con piñas de millo (mazorcas de maíz), batata, papas, legumbres y hortalizas como zanahoria y col.

Y de postre

Para poner el colofón a tan sugerente banquete, la gastronomía canaria regala a los amantes del dulce postres tradicionales como el bienmesabe, con azúcar, almendras, huevo y limón, o el frangollo, que se prepara con harina de maíz, azúcar, almendras y pasas.

Con hojaldre y relleno de cabello de ángel o de crema de batata elaboran las truchas, típicas en Navidad.

¿Qué aún queda hueco? En ese caso se pueden paladear sugerencias isleñas como la quesadilla herreña, los rosquetes, el quesillo, las rapaduras, la leche asada, los huevos mole, el mousse de gofio y un dulce tan original como el Príncipe Alberto, que hace referencia a una tarta de chocolate y almendra.

Por supuesto, hay opciones más ligeras, a base de frutas tropicales cultivadas en las islas. El plátano es el rey, junto a higos, aguacates, mangos y papayas.

De la bodega

Para regar el ágape como se merece son perfectos los vinos canarios con D.O. En el archipiélago se cultivan más de 30 tipos de viña. En Lanzarote, por ejemplo, La Gería es una zona vitivinícola única en el mundo. Una isla en la que catar el Listán Negro y Negramoll o el Listán Blanco, Malvasía, Moscatel y Diego, entre los blancos.

Por su parte, Tenerife es la isla con más denominaciones de origen, hasta cinco diferentes. El vino dulce o dormido y el Humboldt tinto y blanco tienen mucho renombre, al igual que licores como el Fayal y el Brezal de Hierbas o de Miel.

En La Palma también saben de vinos dulces, ya que con las madres del vino producen mistela y la parra, de alta graduación. Finalmente, la visita a El Hierro no puede terminar sin un brindis con la variedad Vijariego Blanco.

Ya en la sobremesa, el ron canario (miel y blanco) dejará un buen sabor de boca. Transmitiendo la fuerza de los volcanes en cada sorbo.

Para tener en cuenta

El panorama gastronómico canario se presta en todo momento a un paseo por los viñedos para degustar el preciado vino volcánico en las bodegas, a visitar las queserías, donde ver el proceso de elaboración artesanal de este producto, o a perderse por las espectaculares plantaciones de plátanos.