Aniversario fin de ETA :: Grupo Noticias

Tantaka

Diez años en camino

Por Mikel Mancisidor

Hoy se cumplen 10 años del cese de la actividad armada de ETA. Dado que lo único que ETA aportaba era la muerte y la opresión a través de las armas, ese fin de su actuar armado significaba el fin de su historia.

Después vendría el despropósito de la entrega de las armas y una escenificación de su disolución que pasó sin gran eco. En su crimen estaba el castigo de su insignificancia social y política. ETA se miró en el espejo y en lugar de heroísmo, o si quiera cierta trascendencia histórica, vio inanidad.

Tan fuera de lugar como aquellos intentos propios por mantener cierta presencia política, son los desvelos protagonizados ahora por algunos políticos y medios de comunicación de la derecha española que defienden que el fantasma no sólo está vivo, sino que nos ha ganado la partida. Sorprende que quieran regalar a ETA inexistentes triunfos políticos.

No solo ETA ha perdido las apuestas planteadas, sino que quienes durante años justificaron su quehacer y lo hicieron posible con su apoyo político y social, se ven ahora impelidos a un ejercicio de responsabilidad que deberá incluir alguna forma activa de crítica, condena y deslegitimación. El reciente reconocimiento de que “eso no debió ocurrir” avanza por el buen camino. La declaración solemne leída el lunes incluye el compromiso de “tratar de mitigar el sufrimiento de las víctimas en la medida de nuestras posibilidades: siempre nos encontrarán dispuestos a ello”. Su actitud ante los ongietorri futuros será una buena prueba de la solidez de este compromiso. Más pasos serán además necesarios para demostrar que se entiende que aquello “que no debió ocurrir” no fue una fatalidad o la consecuencia inevitable de unas circunstancias, sino el producto injusto de decisiones políticas sostenidas en el tiempo.

El fin de ETA nos debería permitir igualmente afrontar otras violencias injustas con la misma claridad, con el mismo rigor ante sus victimarios, con idéntico respeto por sus diferentes víctimas, sin miedos a equidistancias o riesgos justificadores. Las leyes de memoria tanto del Parlamento Vasco como la recientemente presentada ante el Parlamento español por el Gobierno español son buenas guías en ese camino de memoria completa basada en principios universales.

La película ‘Maixabel’ es el evento socio-cultural que marca este décimo aniversario. Si todavía no la ha visto usted, regálese una entrada por este décimo aniversario.