Jose María Martínez-Amutio

Presidente del Grupo Avalon

"Tenemos contratos para seguir creciendo los próximos años"

Jose María Martínez-Amutio es el fundador y presidente del grupo Avalon. Una compañía que ha crecido los últimos meses, dando respuesta a las necesidades del cliente, “no aprovechando sus desgracias”.

Una entrevista de Asier Diez Mon

La primera pregunta es de obligado cumplimiento, ¿cómo está afrontando Avalon esté momento tan complejo?

—Trabajamos en un sector esencial para las empresas, si no haces las nóminas, gestionas las ventas o la logística…, son cuestiones que se hacen con sistemas de información. Eso en el mundo industrial, también ocurre en otros sectores, como el eléctrico. Iberdrola produce energía, pero también la distribuye y la cobra, eso se hace con aplicaciones informáticas. Afortunadamente eso nos está salvando. Pero la crisis de 2008 empezó afectando a los mercados tradicionales y a nosotros nos llegó en 2011, y nos llegó en forma de un precipicio brutal. Si las empresas no recaudan no pueden invertir y los sectores tecnológicos se basan en inversiones para mejorar lo que ya se tienen y anticiparse.

En ocasiones como la actual, los que pueden redoblan sus esfuerzos en el salto de la digitalización.

—Los que pueden, claro. Hay que tener recursos. Es posible que las ayudas europeas lleguen en un plazo razonable y parece que, de los 140.000 millones de euros del fondo de reconstrucción, 70.000 van a ser distribuidos entre las administraciones con programas y trabajos muy concretos. Todas las administraciones públicas, locales, autonómicas y la central, tienen que anticipar cuáles son sus necesidades a corto plazo. y van a estar subvencionadas en un porcentaje muy elevado a fondo perdido. Eso va a minimizar el impacto en gran parte del tejido empresarial.

Está bien posicionada Euskadi.

—El tejido TIC vasco tiene mucho peso en el Estado, porque hemos sido pioneros y además gracias a la Universidad de Deusto, que fue de las primeras que apostó por las ingenierías en tecnologías de la información. Yo soy uno de los hijos de esa apuesta.

“El tejido TIC vasco tiene mucho peso en el Estado, hemos sido pioneros, gracias a la apuesta de la Universidad de Deusto”

Avalon nació en 2004 y tuvo que enfrentarse pronto a una crisis.

—Sí.

Y ahora de golpe otra crisis

—Al final es importante pasar página, pero además tienes que haberla leído. La anterior crisis nos afectó con fuerza. Personalmente, como empresario, como fundador y como presidente pasé una etapa de mi vida que no se la deseo a nadie. Fue una lección muy dura. En la crisis actual, y lo digo con la boca pequeña, hemos crecido. No aprovechando las desgracias de los demás, sino sus necesidades. Hemos podido dar cobertura a nuestros clientes en aquellas necesidades adicionales que les surgían. La situación, todos somos conscientes, es terrible, lamentable.

¿Han crecido durante estos meses?

—Hemos crecido durante la pandemia y el espíritu y, desde luego, el objetivo que tenemos es seguir creciendo el año que viene. Hemos conseguido contratos que nos permiten tener la expectativa de seguir creciendo en 2021 y 2022, en la línea que nos hemos marcado en el plan estratégico diseñado hasta 2025.

¿Con qué plantilla cuentan?

—En este momento contamos con 600 ingenieros, distribuidos en varias sedes. Cinco sedes en el Estado y a nivel internacional estamos fundamentalmente en Latinoamérica, con centros de producción en Colombia y en Argentina. Y además tenemos recién abierto, justo antes de la pandemia, un centro en EE.UU. Ya nos pasó en la anterior crisis y aprendimos. La anterior crisis nos cogió con seis centros internacionales, con una inversión de unos diez millones de euros. Supimos hacer los deberes y, afortunadamente, sobrevivimos. En esta ocasión lo hemos hecho de otra manera, hemos abierto una delegación, fundamentalmente comercial, en Miami, para abordar el mercado norteamericano. Es un mercado muy potente y tenemos grandes esperanzas, porque las empresas de origen español y especialmente las vascas tienen una alta eficiencia. El mercado tecnológico americano nos atrae muchísimo, porque tienen polos de innovación como el MIT de Boston. Les dejamos que inventen, que innoven, porque son los mejores, pero nosotros sabemos aplicar sus avances de una forma muy eficiente, con nuestras normas y metodologías, y ahí basamos nuestro crecimiento.

¿Qué previsiones manejan?

—Este año facturaremos en torno a 37 millones de euros y el plan estratégico en 2025 pasa por facturar en torno a los 60 millones y contar con 1.200 ingenieros.

Lo que supone duplicar números.

—Sí, los ratios de crecimiento que tenemos son muy significativos.

El presidente del grupo Avalon, durante la entrevista. | Oskar González

“La anterior crisis nos afectó con fuerza, en esta estamos creciendo. Es importante pasar página, pero además tienes que haberla leído”

Entre los clientes de la compañía hay auténticos gigantes, ¿es la base del negocio?

—Sí, tenemos Iberdrola, BBVA, Santander… Por sectores destacaría la Administración Pública, trabajamos muy poco en ayuntamientos, pero con los que lo hacemos son grandes. Trabajamos con Madrid, en Bilbao hemos trabajado. En comunidades autónomas trabajamos mucho y también con ministerios. Las necesidades de los profesores y estudiantes son similares, aunque en cada comunidad las parametrizaciones sean diferentes. Desde hace cuatro años tenemos cuatro contratos marcos con la Comisión Europea, en licitaciones en las que pugnamos con 30 empresas, y, en Naciones Unidas, nos ocurre lo mismo.

¿El futuro pasa por crecer fuera?

—Eso nos va dar el siguiente salto, a través de Iberdrola, BBVA o Santander, que tienen un mercado internacional potente, estamos haciendo proyectos para ellos. Abriendo varios frentes, diversificando y asegurando nuestra permanencia es como estamos creciendo como lo hacemos. Otro de nuestros grandes valores es Sanidad, que me viene de familia, porque soy hijo de médico, marido de médico y en breve seré padre de una médico. Además, participé en la gestación de lo que hoy conocemos como receta electrónica y en un proyecto incipiente de lo que es hoy una de las mejores bases de datos de historias clínicas del mundo, la de Osakidetza, y me siento muy orgulloso de que lo tenga mi país. En Nafarroa, en Osasunbidea, llevamos el historial clínico. Con Osakidetza hemos trabajado bastante, implantamos la recta electrónica en 800 farmacias. Con el Ministerio de Sanidad también trabajamos.

Ha comentado antes que el plan estratégico sigue vigente, ¿pero tienen un plan B?

—Sí, pero es ambicioso, los fáciles los cumple cualquiera. Necesitamos confianza en el equipo, pero también una tensión por los objetivos. El plan B pasa por cumplir el plan A. Si no llegamos, no pasa nada, nos adaptaremos. Todos tenemos que hacer un esfuerzo.

Los datos de la empresa
  • Facturación. Avalon estima que facturará este año 37 millones de euros en línea con el plan estratégico, que prevé ventas por valor de 60 millones en 2025.
  • Plantilla.Cuenta con 600 ingenieros, pero duplicarán esa cifra los próximos años.
  • Delegaciones. La sede está en Bilbao y tiene presencia en Iruñea, Madrid, Barcelona, Santander, Miami y varias localizaciones en Latinoamérica.
“Hay que llegar al trabajo con una sonrisa y marchar con una igual o mejor”

Generar un buen clima de trabajo con proyección para los trabajadores que “participan en el proyecto” de Avalon y anticiparse a las necesidades de los clientes, son ingredientes de su éxito.

Detrás de la elección del nombre de Avalon hay una historia.

–Avalon es un nombre internacional. Nosotros lo escogimos porque en la catástrofe de las Torres Gemelas de Nueva York teníamos una empresa colaboradora y murieron todos. La empresa no nace como Avalon, pero cambiamos el nombre en honor a su memoria. Además, no hay que olvidar que Avalon forma parte de la leyenda de la Tabla Redonda, que pretendía dar igualdad a todo el mundo, es algo mitológico. Eso es lo que pretendemos conseguir en Avalon. Tenemos varios lemas, pero hay uno que es la génesis de todo. Aquí se llega a trabajar con una sonrisa, pero hay que irse con la misma sonrisa o mejorada. Lo normal es dormir siete u ocho horas, otras ocho horas trabajando y, ¿qué queda de ocio? Gran parte de la vida la pasas trabajando, si no te lo pasas bien trabajando, no vas a ser feliz nunca y eso te desgasta.

“Les pido a las personas de esta empresa que piensen. Los problemas se convierten en problemas cuando no has pensado”

Toda una filosofía de trabajo.

–No tenemos un fondo para ayudar a todos los partícipes, no me gusta llamarlos empleados, prefiero referirme a ellos como los que participan en el proyecto de Avalon, pero, cuando ocurre algún evento inesperado, familiar, económico…, la empresa siempre ha ayudado y siempre ayudará a todos sus empleados de manera desinteresada. De ahí viene una fidelización importante, tenemos una rotación mínima. El crecimiento de Avalon tiene que ser sostenido, tiene que garantizar el empleo de las personas. No fichamos a un paracaidista, porque tenemos a gente de la empresa que puede aportar ese valor y crecer. Son políticas de recursos humanos que tenemos grabadas a fuego.

Y todo con la vista puesta en cómo evolucione la crisis sanitaria y cómo afecte a los clientes.

–Esto puede a ser terrible. Y les pido a todos las personas de esta empresa que piensen y se anticipen a los problemas. Los problemas se convierten en problemas cuando no has pensado, pero si piensas en cómo mejorar el servicio a tu cliente, evitas seguro los problemas.

“Mi ilusión es crear una multinacional vasca que pueda competir en un mercado cada vez más difícil, me resisto a vender”

¿Qué impacto ha tenido la pandemia en Avalon?

–Un solo caso de COVID entre 600 ingenieros. Unos quince días antes del confinamiento ya estaba en marcha el teletrabajo. Mandamos un comunicado todas las semanas en el que les recordamos que tenemos un plan de desescalada, pero que no tenemos prisa. No va a ser ni en septiembre ni en octubre. Hay un riesgo y podemos mantener el trabajo.

¿Por dónde pasa el futuro de su compañía?

–Lo digo con mucho orgullo, este año ha empezado en esta empresa la segunda generación: mi hijo. Tiene un carrerón y está preparado para esto, lo que pasa es que cuando se lo deje va a ser una responsabilidad tremenda. Mi ilusión es crear una multinacional vasca que pueda competir en un mercado cada vez más difícil. Quedan pocas empresas en Euskadi como la nuestra. Tenemos propuestas de compra, pero me resisto a eso rotundamente. Un sector tan importante como el tecnológico tiene que permanecer en los países.

Al final el arraigo y el perfil familiar es lo que garantiza la supervivencia.

–Es la tradición de aquí. Yo soy nieto de un empresario naviero de Bilbao y me dio varios consejos. Entre ellos, que en los barcos lo más importante es encontrar al más revoltoso y el primer día invitarlo a cenar, vas a tener la tripulación ordenada, toda la vida del barco ordenada.

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