Vexilología e ikurriña: 126 años de bandera

Juanjo González
Vexilólogo

Sabino Arana tomó como referencia el escudo de Bizkaia para diseñar una ikurriña que dibujó su hermano Luis, una bandera que cumplía con los criterios de la simplicidad y el simbolismo, y que terminó desbordando el marco referencial que le habían dado ambos y se convirtió en la enseña de todos los vascos.

ESCRIBÍA hace ya algún tiempo que bandera, himno y festividad son símbolos que identifican a una nación; a estos habría que añadirles el emblema heráldico (escudo), que en el caso vasco se plasma en el Zazpiak-bat. Vamos a tratar cuestiones referidas a nuestra enseña nacional: la ikurriña, porque no hay otro emblema que pueda representar e identificar mejor a una comunidad del tipo que sea que una bandera. El término vexilología proviene del latín “vexillum” (bandera, estandarte) y del griego “logos” (conocimiento, saber). Se refiere al conocimiento de las banderas. Tenemos una bandera creada por un vexilólogo, Sabino de Arana. Y un vexilógrafo, aquel que la plasma sobre una cuartilla, su hermano Luis.

Sabemos que cuando acude a Castejón, el 18 de febrero de 1894, una delegación de vizcainos, encabezada por Sabino y Luis, para rendir homenaje a los diputados navarros que han defendido la ley paccionada de 1841 frente al interés del ministro de Gamazo de suprimir el régimen fiscal foral de Navarra, porta un estandarte blanco con un aspa o cruz de san Andrés roja en el anverso y una salutación al pueblo navarro, escrita en euskara y español, en el reverso. Salvo contadas excepciones, casi nadie ha explicado el posible origen de la presencia de la misma.

Debemos dar un salto cronológico a 1932. Se va celebrar el primer Aberri Eguna. Uno de los carteles, obra de Nicolás Martínez Ortiz de Zarate (1907-1991), con un bocinero, en primer plano, y al fondo unos montes con hogueras en las cimas, que convocaba a la celebración del mismo, llevaba inserto el siguiente texto de Sabino: “Era una mañana del año 1882... dichoso día en el que conocí a mi Patria”. Si hubo ese año un acontecimiento importante en la villa de Bilbao y además en verano, en concreto entre los días 11 de agosto y 1 de septiembre, era la Exposición Provincial de Vizcaya. Hay cuatro pinturas que reflejan, o al menos lo intentan, la historia de Bizkaia: Jaun Zuria jurando defender los fueros de Vizcaya, de Anselmo Guinea; Zamácola dictando a sus escribientes y El árbol malato, de Mamerto Segui; y, por último, Lope García de Salazar, de Enrique Salazar. La obra que se llevó la medalla de oro de la exposición fue la de Anselmo Guinea: Jaun Zuria jurando defender los fueros. Desconocemos si Sabino y Luis la visitaron juntos, pero a la vista de la temática reflejada en dichas pinturas, se hace fácil comprender la labor pedagógica y doctrinal de Luis. Qué mejor que a la vista de la jura de Jaun Zuria de Guinea o el árbol Malato hablar de la historia y los derechos de Bizkaia. Es en esta pintura donde aparece un aspa roja pintada sobre el palio blanco bajo el que se está procediendo al juramento. Este es el origen, con casi absoluta certeza, en el que Sabino Arana se inspiró, cuando se encontraban en Iruñea en la víspera de partir a Castejón, para el emblema que portaría el estandarte que allí se llevó. Para Daniel de Irujo, la Gamazada fue un acontecimiento decisivo: “Hasta entonces Sabino era un pensador, había hablado y escrito, pero no había creado un periódico, no había creado un círculo, no había actuado en política”.

Considerando que, desde el 18 de febrero a finales de junio, apenas hay cuatro meses, un periodo escaso de tiempo para un cambio tan radical, ¿por qué razón desecha Sabino esa aspa roja? ¿Cuántas veces hemos leído u oído que Sabino se inspiró en la bandera británica a la hora de idearla? Repasemos algunas circunstancias. La familia va a vivir en el exilio en Saint Jean de Luz entre los años 1873-1876. Es aquí donde quizás el pequeño Sabino y Luis vieron las banderas del Regimiento de Labourd (1692-1695), la de los Volontaires Cantabres (1745-1749) de Jean Philippe de Bela o la del Regimiento de La Vallière (1711-1741). La cuestión queda en el aire, pero existe un detalle en las medidas dadas por Luis al ancho de las cruces que recuerdan las que tenían las enseñas de Labourd y de La Vallière.

Constructor naval Hay un aspecto que se suele obviar: el progenitor de ambos, Santiago de Arana, constructor naval, presuponemos que tuviese láminas y libros de banderas, tanto por un interés práctico, dada su actividad empresarial, como posible obsequio de otros armadores o capitanes. Serán los ingleses, en el siglo XVII, con sus notebook o conjunto de laminillas con el dibujo de las enseñas o pabellones de las naciones marítimas, los que pasarán a formar parte de la documentación imprescindible de cualquier capitán de la armada inglesa. Lo que me interesa reflejar es que tanto Sabino como Luis disponían de material documental. A lo que podemos añadir lo que Josu Turuceta señalaba en su artículo La ikurriña, un origen vizcaíno, que era la posesión por la familia Arana del Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano de Literatura, Ciencias y Artes, donde en el apartado correspondiente a bandera se puede leer: “La bandera no es otra cosa que la reproducción del escudo, armas o blasón de un Estado”. Es como procedió Sabino con la ikurriña, a partir del escudo de Bizkaia ejecutar la enseña.

Presuponemos que su padre, constructor naval, disponía de libros de banderas; Sabino y Luis tenían a su alcance material documental

Nada mejor que reproducir algunos párrafos del sainete de Sabino, La bandera fenicia, publicado el 28 de julio de 1895 en Bizkaitarra. “El fondo del escudo es rojo. El roble es verde, como es natural. La cruz es blanca (...). Las siete cruces de San Andrés, que están en la bordura, significan por su forma la independencia bizkaina, por haberse alcanzado el día de San Andrés la memorable victoria de Arrigorriaga contra los españoles (...). El fondo de nuestra bandera es rojo, como el fondo del escudo (...). La cruz blanca de la bandera es la cruz blanca del escudo y el Jaun-Goikua del lema. Así como Lagi-Zarra significa a la vez leyes e independencia, pues ambos son elementos o caracteres políticos; así la cruz verde de San Andrés representa a un tiempo por su color el roble del escudo y las leyes patrias”.

Otro mito que circula es la existencia de banderas diseñadas para los otros cinco territorios vascos. Nunca las hubo como tal sino, como dijo Luis, “una fantasía”, porque esperaba que cada territorio creara la suya. La que tuvo existencia real y usada, particularmente en Bizkaia, fue la bandera que Luis concibió para la Confederación vasca,“el fondo rojo que representa la raza vasca; las seis barras (fajas), los ex-estados históricos vascos; las seis instituciones distintas de esas regiones de igual personalidad una que otra dentro de la Confederación vasca. Y encima de esas regiones, de esas seis instituciones, la cruz blanca de la religión cristiana que es común a todas”.

El Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano que obraba en poder de la familia decía que la bandera es la reproducción del escudo de un Estado

En 2013 publicaba la Sociedad Norteamericana de Vexilología un folleto donde se recogen los principios básicos para realizar una buena bandera: simplicidad, simbolismo, usar pocos colores, no poner inscripciones, escudos y sellos, y ser distinta a cuaquier otra.

Con este breve recorrido, desde el punto de vista vexilológico cumplieron con los principios básicos y, si la bandera diseñada para Bizkaia desbordó su ámbito geográfico, es porque la ciudadanía de los demás territorios se vio reflejada en ella. La ikurriña desbordó el marco referencial que tanto Sabino Arana como su hermano Luis le habían dado, para convertirse en bandera de todos los vascos.

Batzen gaituen ikur bakezalea

Peio Etxeleku
Ipar Buru Batzarreko presidentea

Jeltzaleontzat erakartzen duen sinbolismotik haratago, ikurriñak mundu guztiko euskaldunok batzen gaitu. Geihenetan, haurtzaroan deskubritzen da gure ikurra, kirol eta kultura gertakarietan. Sustengatzen dugun futbol, errugbi edo beste kirol motako talde zale gisa, ardura, maite dugun ekipari lotzen dugu gure ikurriña. Eta, poliki poliki, lotura emozionala indartuz doa. Nire kasuan, herritik urruntzean, estudio eta lan berrien kari, Parise aldean, ikurriñak bere leku osoa irabazi zuen nire lo gelan.

Eta zenbat izan ote gaude kasu horretan! Gure bizi xokoak Euskadiren enbaxada ttiki batzu bihurtzen genituela, gure herriak bere ezagupena ere ukan zezan ondokoen ganik. Ikurriñak besteen ganik kuriositatea sortzen zuen, eta guri gure aberriari genion maitasuna goraipatzeko parada emaiten zigun.

Frantzia aldean eta munduan zehar, gure populu zaharraren nortasun azkarra eta esku zabala sinbolisatzen ditu era berean

Herritik urrun bizi gaudelarik ere, ostatu baten hegian edota feria baten erakusmahai baten iskinean, ikurriña bat agertzen denean, euskaldun senditzen direnak baita ere atzerritarrak hurbiltzen dira, giro on eta alaiean, momentu goxo baten pasatzeko parada izango dugun menturarekin. Frantzia aldean eta munduan zehar, gure populu zaharraren nortasun azkarra eta esku zabala sinbolisatzen ditu era berean.

Ez da harrigarri beraz Iparraldeko lantegi gehienek, heien produktu, logotipo ala enpresa irudietan ikurriñaren sinboloa heienganatzen duten, harrotasun osoz. Jokaera horrek erakartzen duelarik gure aberriaren irudi zabalpena.

Ikurriñari lotua zen harrotasun hori, apur bat bederen, txartu izan zela 90 eta 2000-ko hamarraldietan espainiar Estatuan zehar senditu izan dut, Hegoaldeko ekonomian ardurak hartu dituztalarik. Gure herriak bizi izan duen egoera latzak ikurriñaren irudiari min haundia egin ere dio.

Ikurriña Ipar eta Hego Euskadiko lurraldeen ikur amankomun erakargarriena bihurtzen ari da

Zorionez, zauriak poliki poliki eztitzen ari dira. Eta ikurriña Ipar eta Hego Euskadiko lurraldeen ikur amankomun erakargarriena bihurtzen ari da.

Ez dago herririk, Ipar Euskadiko lurraldean, ikurriñarik ez duenik agertzen.

Erkidegoan ez da aipatzerik ere eta Nafarro garaian hedapena hein batean dela iduritzen zait.

Borroka eta sufrimendu ikurra izan bada ere gure Historian zehar, gerau eta gehiago ikurriña bake eta zabaltasunaren sinbolo osoa bihurtzen da. Hori bai berri pozgarria!