Tradición centenaria en el arte de las conservas de pescado

Tradición centenaria en el arte de las conservas de pescado

Conservas Campos cumple 100 años elaborando productos de máxima calidad que también se pueden adquirir en su tienda ‘on line’

Contenido ofrecido por:


La experiencia es siempre un grado en cualquier disciplina, y cien años de trabajo afanado en la técnica de las conservas de pescado son un extraordinario aval de calidad. Más aún, con el saber hacer forjado durante un siglo, este proceso artesanal adquiere la categoría de arte en Conservas Campos.

Desde comienzos del siglo XX, la tradición familiar ha ido dejando poso en esta conservera vizcaina, un negocio puesto en marcha por dos familias de Bermeo pioneras y autodidactas. Cuando Salomé, Felicia y Julia, las hermanas Campos, comenzaron a trabajar con el pescado en una lonja a pie de puerto no podían imaginar que aquel esfuerzo emprendedor en medio de las dificultades de la época iba a llegar hasta nuestros días por herencia familiar convertido en una empresa con dimensión comercial internacional.

Sus historias se unieron en 1991, tras las inundaciones y pérdidas sufridas por el pueblo de Bermeo en agosto de 1983 y una época económica complicada. Ambas familias decidieron apostar por una empresa más fuerte y competitiva. Fruto de esta unión nació la Sociedad Alimentaria Campos y Astorquiza, SALICA, con el fin de crear una nueva planta de producción más moderna y competitiva.

Las tres pioneras de la familia Campos dejaron constancia del papel crucial de la mujer en la pesca. Con tesón y duro trabajo, capaz de superar todas las dificultades, fueron el germen de una empresa que sigue siendo hoy en día fuente de empleo femenino. De hecho, siguiendo la tradición de sus fundadoras, actualmente el 70% de la plantilla de esta conservera son mujeres y el 65% de los puestos de responsabilidad está en manos femeninas.

Sabor a golpe de click

Tradición y nuevas tecnologías no están reñidos en Conservas Campos. Por ello, un producto totalmente artesanal como las conservas de pescado, con ese sabor genuino que les caracteriza, puede ser adquirido ahora también a golpe de click en su tienda ‘on line’. En ella muestra para su venta todos sus productos e incluso cestas gourmet, perfectas para regalar en ocasiones como la Navidad.

Puedes hacer tu pedido en https://www.clubcampos.com/tienda, donde se detallan todas las características de sus distintas conservas así como el precio. Y lo recibirás en casa con total comodidad.

La calidad como emblema

Con la calidad como emblema, profundo conocimiento del oficio y mucho cariño, las conservas de Campos llegan al consumidor manteniendo intactas todas las propiedades del bonito del norte y la ventresca en aceite de oliva, los filetes de anchoa en aceite de oliva virgen extra ecológico o los mejillones en escabeche, seleccionados para paladares gourmet.

Ahora la nueva gama de bonito del norte Certificado por MSC (Marine Stewardship Council), es perfecta si quieres consumir un producto obtenido a través de la pesca responsable. Se puede elegir entre una variedad de formatos, desde 85 hasta 750 gramos. El sello azul indica que se trata de pescado de pesquerías sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, que es uno de los compromisos de la empresa. También tenemos referencias de atún claro con sello APR (ATUN DE PESCA RESPONSABLE)

Para celebrar el centenario ofrecen una edición exclusiva de ventresca de bonito del norte y de filetes de anchoa del Cantábrico en aceite de oliva que se venden solo en la web, junto a un lote para Navidad.

Asimismo, a sus conservas tradicionales, Campos suma diversas referencias en congelados, como los filetes de atun y los filetes de atún empanado para los más pequeños. Y pensando en los paladares que gustan de innovaciones han incorporado recientemente a esta gama los filetes de atún con un toque marinado y el tataki de atún, la técnica estrella de la cocina japonesa. Productos todos ellos que son garantía de calidad y disfrute para tu paladar.

Una empresa comprometida

Junto al valor de la calidad en sus productos, la firma Campos, asentada en Urdaibai, hace gala de su responsabilidad social a través de colaboraciones regulares con entidades sin ánimo de lucro relacionadas con el mundo del deporte, la vida sana, la juventud y la solidaridad con los más desfavorecidos, además de fomentar la formación y la conciliación de la vida laboral y familiar entre sus trabajador@s.

Su compromiso con la salud y el deporte es visible en el apoyo a diferentes iniciativas y entidades deportivas en diversos ámbitos. Es el caso de la Travesía Salomé Campos, que organiza desde 2013, una prueba de natación en aguas abiertas que rememora la hazaña de una de las fundadoras de la empresa, quien a principios del siglo pasado cubrió a nado la distancia entre Bermeo y la isla de Izaro.

También está presente desde hace varias ediciones en la Behobia-San Sebastián, la carrera popular más importante de Euskadi, y en el Triatlón de Zarautz, el decano a nivel nacional. Sin olvidar su colaboración con otras disciplinas deportivas como el ciclismo o la vela, a través del patrocinio de la Escuela de Naturaleza y Vela Urdaibai.

Consciente de que su materia prima principal es un recurso natural capturado a nivel global, sigue una política de compra responsable, en beneficio de la sostenibilidad.

Con todo, Conservas Campos es consciente de la necesidad de incorporar los criterios económicos, ambientales y sociales a su actividad, como el único modo de mantenerla en el futuro.

Una receta saludable para tu menú de Navidad:

Ensalada templada de ventresca de bonito Campos y pimientos del piquillo confitados

Preparación:
Cortamos la cebolleta. Añadimos aceite de oliva virgen extra y vinagre de Módena y dejamos macerar 1 hora. Doramos las láminas de ajo y cuando floten ya podemos confitar los pimientos del piquillo.
Metemos los pimientos del piquillo y que se vayan confitando durante unos 20-30 minutos. Si queremos, les podemos dar la vuelta.
Los pimientos estarán ya hechos cuando dejen de soltar burbujitas, al haber perdido todo el agua. Van a quedar como una especie de mantequilla de pimiento deliciosa.

Pon lo mejor del mar en tu mesa con este plato sabroso y fácil de preparar.

Presentación:
Para emplatar los pimientos del piquillo quitamos las burbujitas escurriéndolos ligeramente en la sartén antes de sacarlos y secándolos después con papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite. Añadimos los ajos encima de los pimientos, la ventresca de bonito, la cebolla macerada, cebollino y sal.
Es un plato muy interesante a nivel nutricional y que nos aporta las proteínas y grasas saludables Omega 3 del pescado azul.
¡Anímate a probarlo!

Top