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Israel concluye su operación militar en un devastado campo palestino de Yenín

La incursión duró 48 horas y se cierra con doce palestinos muertos, además de un soldado israelí, y 120 detenidos

Israel concluye su operación militar en un devastado campo palestino de YenínEFE

El Ejército israelí completó en la mañana de ayer la retirada de sus tropas del campo de refugiados de Yenín, que quedó completamente devastado, y dio por finalizada la operación militar a gran escala inédita en dos décadas en Cisjordania ocupada, que se ha saldado con 12 palestinos y un soldado israelí muertos. “Las fuerzas que operaron en el campo de Yenín han salido y el Ejército ha regresado a su actividad de rutina en Judea y Samaria (Cisjordania)”, confirmó un oficial militar sobre el fin de la operación Casa y Jardín, que duró 48 horas como un “amplio esfuerzo contra el terrorismo”.

La incursión en el campo de Yenín, histórico bastión del movimiento miliciano palestino, implicó efectivos terrestres y aviación por primera vez en casi dos décadas, lo que la convierte en la de mayor envergadura en Cisjordania ocupada desde la Segunda Intifada (2000-2005), centrada esta vez en desarticular a la Brigada de Yenín, que aglutina a las milicias de todas las facciones unidas desde el año pasado, incluidas Hamás y la Yihad Islámica.

En dos días, Israel detuvo a más de 120 sospechosos, incautó numerosas armas y desmanteló decenas de centros de mando, almacenes de armas y fábricas de explosivos en el campo, que considera “el mayor foco de terrorismo en la zona”, donde se han planificado más de 50 ataques contra objetivos israelíes en el último año.

Balance de víctimas

La operación se saldó con la muerte de 12 palestinos de entre 17 y 23 años, casi todos milicianos pero también cuatro menores, y 120 heridos, según el Ministerio de Sanidad palestino; además de una baja en las filas israelíes, el sargento primero David Yehuda Yitzhak por un disparo durante la retirada que pudo ser “fuego amigo”.

El portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari, justificó el fin de la incursión porque “se han logrado todos los objetivos”, aunque los grupos palestinos opinan justo lo contrario y el movimiento islamista Hamás acusó a Israel de “haber sido derrotado por los combatientes de Yenín”. “El Ejército se retiró de su agresión inhumana contra Yenín con cero logros”, afirmó el portavoz de Hamás en Gaza, Hazam Qasam; mientras que el subsecretario general de la Yihad Islámica Palestina (YIP), Mohamed al Hindi, acusó a Israel de “exagerar sus declaraciones sobre la confiscación de armas y el desmantelamiento de fábricas de explosivos”.

Mientras las tropas israelíes salían de Yenín, las milicias palestinas de Gaza lanzaron cinco cohetes hacia Israel, todos ellos interceptados, a lo que la aviación israelí respondió bombardeando instalaciones militares de Hamás, que gobierna la Franja, donde no parece que la situación vaya a escalar más. También se produjo ayer un tiroteo provocado por palestinos armados contra un puesto militar israelí al norte de Cisjordania, cerca de Nablus, sin víctimas, y el Ejército buscaba a los sospechosos.

El ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, felicitó a las fuerzas de seguridad que “operaron con extraordinaria precisión, profesionalidad y coraje”. “Mandaron un claro mensaje: los terroristas no tienen donde esconderse”, añadió.

“La operación ha sido un éxito”, consideró el exsubdirector del Consejo de Seguridad Nacional, el coronel retirado Itamar Yaar, no sólo en cuanto a la “cantidad de infraestructura militar encontrada y desmantelada”, sino también como “elemento de disuasión”.

Autoridad palestina

Tras la retirada, no hubo reacción de la Autoridad Palestina –que gobierna en Yenín–, aunque Yaar indicó que la campaña militar israelí es “una oportunidad” para que esta entidad, liderada por el presidente palestino Mahmud Abás, recupere el control perdido en esa zona dominada por “grupos extremistas”.

“Aunque no lo reconozcan públicamente e incluso condenen la operación, a la Autoridad Palestina le conviene lo ocurrido para que sus fuerzas de seguridad ganen terreno sobre otros grupos como Hamás”, explicó.

Alrededor de 3.000 residentes del campo de Yenín que huyeron de los combates regresaron ayer al lugar, que ha quedado de nuevo completamente devastado, con muchas casas destruidas, calles con el asfalto levantado, cristales por el suelo y restos de sangre y metralla; y todavía sin agua ni luz en algunas zonas.

El campamento alberga en medio kilómetro cuadrado a unos 20.000 palestinos –más de la mitad son menores de edad–, refugiados procedentes de territorios tomados por Israel en 1948, y fue el escenario del episodio más sangriento de la Segunda Intifada, cuando una incursión israelí en abril de 2002 acabó con la vida de 52 palestinos y 23 soldados israelíes en diez días de combates.

Secuestro

Israelí retenida por Hizbulá. Una mujer israelí que fue reportada como desaparecida en Irak desde hace varios meses se encuentra con vida y está retenida por la milicia chií Hizbulá, informó ayer el Gobierno de Israel. Elizabeth Tsurkov, quien posee las nacionalidades israelí y rusa, “todavía está viva y vemos a Irak como responsable de su destino y seguridad”, indicó la Oficina del Primer Ministro de Israel. Se trata de una académica que visitó Irak con su pasaporte ruso como parte de su trabajo de doctorado e investigación.