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El reto montañero por la lengua de signos: recorrer a pie el Pirineo navarro

Con el lema: “Porque las manos también hablan y tienen mucho que decir”, varios miembros de las oenegés Asorna (asociación de Personas Sordas de Navarra) y Ayuda In recorrerán el tramo navarro de la Transpirenaica desde el próximo 31 de mayo hasta el 7 de junio

El reto montañero por la lengua de signos: recorrer a pie el Pirineo navarro

Hay paisajes increíbles que solo se alcanzan caminando. La ruta Transpirenaica que atraviesa la cordillera de los Pirineos y une el mar Cantábrico y el Mediterráneo, además de bella es exigente. No tendrá los siglos de historia de los diferentes Caminos de Santiago ni, ya puestos, la magia que se debe sentir al llegar andando al Machu Picchu en el mítico sendero del Camino Inca; pero, a cambio, la Transpirenaica (el sendero GR11) es una aventura llena de contrastes y escenarios a lo largo de sus cerca de 800 kilómetros. Desde el próximo 31 de mayo hasta el 7 de junio, una pequeña delegación compuesta por miembros de las oenegés Asorna (asociación de Personas Sordas de Navarra), Ayuda In y varias personas de apoyo recorrerá el tramo correspondiente al Pirineo navarro, un total de 157 kilómetros, coincidiendo con el 50 aniversario de la enseñanza de la lengua de signos en la Comunidad Foral.

El reto nació de una clara charla que mantuvieron la coordinadora de los cursos de lengua de signos de Asorna, Sofía de Esteban Lizarbe, y Txema Gracia, presidente de Ayuda In de Pamplona. En un principio, Txema tenía en mente montar una travesía en bicicleta similar a la que llevaron a cabo en 2024, junto a la asociación de personas afectadas por el suicidio Besarkada-Abrazo y el Club Deportivo para Ciegos de Navarra. En aquella ocasión, los participantes mostraron su destreza sobre las dos ruedas desde Orreaga/Roncesvalles hasta Santiago de Compostela para “dar visibilidad y pedir elplan estatal de estudio y prevención del suicidio”. Pero Sofía le contó a Txema que en Asorna tenían mucho éxito las salidas al monte y acordaron cambiar de planes. Y así fue como salió la opción de acometer el desafío de la Transpirenaica, eso sí, acotado al tramo del Pirineo navarro, bajo el lema: “Porque las manos también hablan y tienen mucho que decir”.

El trayecto culminara en Isaba, donde habrá una comida de hermanamiento.

Las onduladas y verdes colinas de los valles de Euskal Herria serán el escenario de una ruta que tendrá su inicio el último día de mayo a orillas del río Bidasoa, en el Cabo de Higuer de Hondarribia, y culminará siete días más tarde en Isaba, en el valle del Roncal y puerta de entrada de los picos más altos de todo el itinerario, con la recepción a los montañeros en el ayuntamiento. Salvo las primeras subidas y bajadas por el monte San Martzial (Irun) y Aiako Arria (Oiartzun), situado ya en las estribaciones de los Pirineos, el trayecto discurre en suelo navarro. Algunas de los municipios por los que pasarán los caminantes son Bera, Elizondo, Auritz/Burguete, Hiriberri/Villanueva de Aezkoa y Otsagabia. Las rutas están señalizadas por las marcas blancas y rojas de los senderos de gran recorrido.

Llegada a meta…, y a festejar

La jornada final tendrá un carácter celebratorio. Gracias a la colaboración de la asociación cultural Kurruskla de Isaba, los organizadores tienen prevista una comida de hermanamiento, donde no faltarán símbolos gastronómicos locales como las migas de pastor o el queso. También habrá un espectáculo de magia y la tradicional danza roncalesa del Ttun-Ttun, otro de los emblemas del valle, que se baila en círculo. El plan lúdico-gastronómico está abierto a la ciudadanía. Se fletará un autobús el domingo 7 de junio por la mañana desde Pamplona para desplazar a todos los interesados en unirse al festejo.

El propio Txema, junto a su amigo y también miembro de Ayuda In, Javier Navarro, realizará el recorrido en furgoneta con el objetivo de poder brindar su apoyo a los participantes. Un total de 8 personas se enrolarán en la expedición, entre ellas una montañera experimentada con teléfonos satelitales y dispositivos GPS para las zonas con problemas de cobertura. “Nosotros estaremos pendientes a cualquier cosa para poder reaccionar lo antes posible y que no pase nada”, cuenta Txema. La furgoneta se unirá a los participantes en los cruces de caminos donde el vehículo pueda acceder. Todos ellos dormirán en albergues y pensiones. El proyecto, que “busca dar la máxima visibilidad a la lengua de signos”, cuenta con el respaldo de Josema Casimiro, primer navarro en alcanzar la cima del K2.

Pioneros en inclusión

La llegada a Isaba tendrá lugar apenas una semana antes del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, que se celebra cada 14 de junio desde que el Consejo de Ministros acordase fijar oficialmente esa fecha en 2014. La ONG Asorna no nació ayer. Declarada de utilidad pública en 1984, fue fundada en 1957 con el objetivo de “luchar por la igualdad de las personas sordas, reivindicando su diversidad, su espacio en la sociedad, sus derechos, su lengua propia y su cultura”. Se trata de la asociación dedicada a la discapacidad “más antigua” de la Comunidad Foral. Hace ya medio siglo que Asorna imparte cursos de lengua de signos en Navarra, “siendo la segunda comunidad después de Madrid en comenzar a hacerlo”.

Hacer mucho con poco

Si por algo se reconoce la labor altruista y solidaria de Ayuda In, es por hacer mucho con poco. Txema Gracia, Javier Navarro, Fran Jaén y Unai Bikandi, todos al pie del cañón de la organización, emplean una parcela importante de su tiempo en “crear proyectos y desarrollarlos con la intención de mejorar la vida de aquellas personas o colectivos que se encuentren en situación de sufrimiento o dificultad social”. Txema afirma que simplemente pretenden que la gente con más dificultades viva “un poco mejor”. Para el reto de la Transpirenaica, Ayuda In ha logrado recaudar fondos con el concierto solidario del grupo de mariachis y rancheras Los Tenampas del pasado 2 de mayo, además de la implicación altruista de, entre otros, Kukuxumusu, la tienda online de camisetas Markaje, el grupo alimentario IAN y la empresa Bihani.