Antonelli se vuelve infalible
El italiano se impone en Canadá tras un precioso duelo con Russell, que termina abandonando por un fallo mecánico, y firma su cuarta victoria consecutiva
La prueba al esprint del Gran Premio de Canadá sirvió el primer duelo entre los pilotos de Mercedes. La carrera dominical se transformó en una continuación de un debate por la jerarquía de la Fórmula 1. George Russell y Kimi Antonelli, primero y segundo el sábado, respectivamente, ofrecieron una lucha impresionante que se prolongó durante 30 de las 68 vueltas programadas. El monoplaza de Russell murió cuando rodaba líder y dejó en bandeja la victoria para Antonelli, que firmó su cuarta victoria consecutiva, un zarpazo para el campeonato.
Un comienzo plagado de incertidumbre
La salida se tomó en dos ocasiones, porque el coche de Arvid Lindblad se quedó detenido en la parrilla en el primer intento. La carrera amanecía cargada de emoción debido a la variedad de compuestos y tipo de neumáticos escogidos por los equipos. Y es que el circuito Gilles Villeneuve estaba ligeramente mojado. Era un salto al vacío, ya que las escuderías apenas han rodado sobre agua con estos nuevos monoplazas. Lando Norris se catapultó hacia el liderato gracias a sus calzos intermedios. No obstante, pronto se comprobó que McLaren había fallado en su apuesta. Era día para gomas lisas. La pista apenas tenía humedad. Así, Norris tuvo que visitar el garaje en la tercera vuelta y cedió la cabeza. Antonelli se puso al frente después de haber ganado la posición a su compañero Russell en la arrancada.
Duelo a pecho descubierto en Mercedes
Entonces comenzó una secuencia poco común, con los dos pilotos de Mercedes protagonizando una batalla a pecho descubierto. En el sexto giro, Russell asaltó el liderato. Pero Antonelli se instaló en el rebufo como una prolongación del coche del británico. La presión del italiano dio su recompensa en la vuelta 12, cuando Russell se pasó de frenada. Pero el británico recuperó de inmediato la punta de la carrera.
Detrás, Max Verstappen llevó a cabo una escalada que le condujo al tercer lugar, con Lewis Hamilton pisándole los talones.
Antonelli atacó de nuevo en el giro 17. Pero fue en el 22 cuando de nuevo se aupó al liderato. El italiano parecía gozar de más ritmo. Daba la sensación de que podía fugarse. Pero al igual que su compañero, cometió un error en una frenada. Y aprovechó el viaje por fuera de la pista para sostener un liderato que tuvo que ceder por normativa. El italiano protestó la decisión. No se achica el joven. Russell regresó a la cabeza.
Russell pide socorro
Entonces Russell comenzó a lanzar mensajes al garaje. “Tenemos que arreglar esta situación”, instó el británico, que poco después bramó: “Estoy empezando a tener mucha presión”. Parecía una llamada de socorro. Pero desde el box no detuvieron un duelo épico. Antonelli siguió acosando. A milímetros de su compañero. Parecía un convoy de Mercedes.
Entre tanto, Fernando Alonso tuvo que retirar el coche en la vuelta 26 por un problema en su asiento. El asturiano rodaba fuera de los puntos, pero llegó a progresar desde la decimonovena plaza hasta la décima con unas espectaculares primeras vueltas.
Los Mercedes doblaron a los dos McLaren, que a priori podían ser competencia en la lucha por la victoria. Tras la mala decisión estratégica en la elección de los neumáticos, Oscar Piastri recibió una sanción de 10 segundos y Lando Norris terminaría abandonando. Una jornada nefasta.
Russell dice adiós
Antonelli siguió sometiendo a Russell a una tortura. Asfixiante. Agresivo. La situación era de máximo riesgo. La sensación era de que en cualquier momento podía haber un contacto entre ambos. Y entonces, con una expectación máxima, el monoplaza de Russell se apagó. El británico quedó detenido. Decía adiós con rabia e impotencia. Estrelló todo lo que pudo contra el suelo. Se le había escapado la posible victoria y también la oportunidad de recortar diferencias en el campeonato. Mercedes, por primera vez este año, padeció problemas de fiabilidad.
Antonelli, adoptado por la fortuna aunque perseverante en su empresa, encontró una alfombra roja hacia la victoria."No era la manera en la que quería ganar, porque iba a tener una bonita lucha con George", expresó el vencedor, que se tomó la licencia de realizar la vuelta rápida de carrera en la última vuelta. "Ha sido una bonita batalla", confesó. Su ventaja en el Mundial comienza a ser considerable. Tras cinco carreras goza de 43 puntos de margen sobre Russell. "Tengo que seguir subiendo mi nivel", añadió con humildad este joven de 19 años que está revolucionando la Fórmula 1.
Con el italiano viajando en solitario, Verstappen tuvo que esmerarse a fondo para contener las acometidas de Hamilton. Once títulos mundiales rodando en Montreal en un puñado de metros de distancia. En la vuelta 62 y tras varios intentos, Hamilton lanzó el coche por fuera en la curva 1 y firmó una obra maestra de adelantamiento para certificar el segundo puesto, su mejor resultado desde su desembarco en Ferrari. El neerlandés completó el podio. Todos los pilotos fueron doblados excepto los cuatro primeros clasificados. En cuarto lugar llegó Charles Leclerc.
