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Bebés casi de carne y hueso

Isasi Guirado ha fundado su propia empresa para fabricar y vestir muñecos reborn

Vecina de Sopuerta, prepara su participación en una exposición en Bilbao a principios de abril

08.02.2020 | 22:55
Isasi muestra a tres de los muñecos elaborados con vinilo y ataviados con conjuntos tejidos por su madre.

Ha fundado su propia empresa para fabricar y vestir muñecos reborn

Elixane Castresana

Sopuerta - La sensación al entrar en su estudio desconcierta, impacta, si no se recuerda constantemente que la imagen no es lo que parece. En la mesa están las piezas separadas esperando el toque de Isasi Guirado. Una vez les ha aplicado la pintura, ensamblado las partes y vestido con la ropa que confecciona su madre, solo les falta llorar para reclamar comida o el chupete. Esta vecina de Sopuerta crea reproducciones exactas de bebés conocidos como reborn, como podrán comprobar quienes acudan a la exposición en la que participa en Bilbao en abril.

Con la idea de dar salida a su ropa para recién nacidos, fue su madre, Lali Mauriz, quien le dio la idea del negocio que complementa su trabajo como educadora social mientras ambas veían un programa televisivo que abordaba el auge de estos muñecos de increíble realismo para regalar en Navidad, cumpleaños y comuniones, por coleccionismo o como un recurso para las personas que no pueden tener hijos y tratan de suplirlo con una recreación estéticamente perfecta a la que, sin embargo, le falta lo más importante. "Este tipo de casos son los que menos he visto y en cambio sé que se utilizan en terapias con personas mayores en residencias", rebate.

Isasi se formó con una de las empresas de referencia en el Estado antes de establecerse por su cuenta "hace año y medio". Ha acondicionado un cuarto en su casa, de forma que pueda compaginarlo con la rutina diaria. El mercado marca unos picos de actividad en diciembre y mayo o junio que coinciden con la llegada de Olentzero y los Reyes Magos y las comuniones. Isasi se programa para disponer siempre de stock. Ella misma recurre a los proveedores que le envían las piezas de cabeza, brazos y piernas, divididas, en un material denominado vinilo. Las hay de diferentes tamaños: "de bebés prematuros y bebés a término", entre los que suele elegir el primero porque resulta más manejable para los niños "con 1,7 kilos de peso más o menos". La variedad de pinceles y paleta de colores revela el detalle con el que los rostros van adquiriendo el característico tono sonrosado de los pequeños "gracias a varias capas de pintura". El cabello se reproduce "pelo a pelo". La pintura debe secarse en el horno antes de perfeccionar las pinceladas. El bebé, vestido y con canastilla que Isasi entrega al terminar, cuesta sobre 400 euros y se encarece si se solicitan extras: mayor tamaño o pelo natural de animal. Para economizar el tiempo, elabora "hasta cuatro a la vez". El material también influye: la silicona se considera más exclusiva, pero requiere un mantenimiento. "Hay que bañar a los muñecos porque termina quedándose pegajoso. En el vinilo las caras son más realistas y en la silicona impresiona más el tacto, la sensación al cogerlo", compara.

Aunque trabaja con prototipos de distintas expresiones faciales que le envían con los rostros ya definidos, Isasi quiere patentar un muñeco propio que ya está moldeando. Su cita más inminente será en la exposición de juguetes y muñecos que albergarán las rampas de Uribitarte el sábado 6 y el domingo 7 de abril entre las 11.00 y las 14.00 horas y, por la tarde, de 17.00 a 20.00. Acudirá con la ilusión de que se repita la excelente acogida que recibió en la Txerriki Azoka de Sopuerta al frente de su empresa, que ha llamado Nueve lunas, en referencia a los ciclos que, según la sabiduría popular, transcurren antes de dar a luz.