La comisión de fiestas de Algorta dona 1.600 euros a las personas más necesitadas

El dinero de la venta de pañuelos reforzará el proyecto SolidaridUP de Zabalketa

15.12.2020 | 00:34
Iker Fernández, responsable de la Croissanterie de Algorta, participa en la campaña.

La solidaridad viste de rojo y se anuda al cuello en Algorta. Aunque la pandemia se llevó por delante este pasado verano la celebración de las fiestas del barrio getxotarra, su esencia se ha mantenido viva en el corazón de sus vecinos. Bajo el lema Herritik herriarentzat (Desde el pueblo para el pueblo), el pasado julio, coincidiendo con los días en los que se debían celebrar la fiestas de Algorta, la comisión de fiestas-Algortako Jai Batzordea invitó a la ciudadanía a que vistiera los tradicionales pañuelos rojos con este lema. El motivo que se estableció fue que todo el dinero recaudado a través de su venta se utilizaría para impulsar a las asociaciones y comercios locales, que han sufrido enormemente los estragos económicos derivados de la pandemia.

Dicho y hecho. Aunque este año los pañuelos rojos no inundaron las calles como en anteriores citas festivas, el compromiso solidario se ha mantenido intacto. Porque un pañuelo de fiestas es mucho mas que un simple complemento que lucir al cuello. Es un rasgo identitario. Un símbolo que representa el júbilo festivo y que refuerza los lazos entre una misma comunidad. Comprarlo este año tenía más sentido que nunca: apoyar a todos esos vecinos y vecinas que peor lo están pasando a cuenta del virus.

De este modo, con el objetivo de encontrar la finalidad solidaria más apropiada, Algortako Jai Batzordea contactó con la ONGD getxotarra Zabalketa, que impulsa desde hace años iniciativas solidarias en la localidad y ha tejido una red solidaria a través del movimiento SolidaridUP, formado por un centenar de comercios, entidades sociales, varias ONG y ayuntamientos.

"Gracias a la gestión del movimiento SolidaridUP hemos decidido emplear los 1.600 euros conseguidos para ayudar a las personas más necesitadas por medio de los comercios", explican desde la comisión de fiestas.

De esta manera, los 1.600 euros recaudados por la venta de pañuelos se transformarán en un centenar de vales que se distribuirán en once comercios del municipio durante estas navidades. Por su parte, Zabalketa tiene previsto repartirlos en las "próximas semanas".

Entre los comercios que se han adherido a la campaña hay de todo, desde jugueterías, tiendas de calzado infantil, clínicas dentales, etc. En concreto, forman parte de esta iniciativa: Pekes Shoes, Salsidu Dental, Snoopy, Librería Zugatzarte, Escuela de yoga Bhávana, Juguetería Itziar, Natur Etxea, Amets, Librería Troa, Librería Itxas-Ikus y Croissanterie.

Red Solidaria
 

Precisamente, esta última, la conocida panadería y pastelería de Bidezabal, ubicada muy próxima al ambulatorio y que forma parte del proyecto SolidaridUP desde sus inicios, ha sido uno de los que se anudó el pañuelo solidario desde el primer momento. El responsable del negocio familiar, Iker Fernández, destaca la importancia de que el evento festivo redunde en las personas que más lo necesitan a través de los comercios del pueblo. "La iniciativa es muy positiva. La comisión de fiestas ha querido acordarse de todas esas personas que lo están pasando mal en estos tiempos tan complicados y encima por medio de una campaña que también beneficia al comercial local", expone.

En este sentido, Iker puso a la venta los pañuelos en su comercio y lleva ya tiempo colaborando con la ONGD getxotarra para tratar de aportar su granito de arena a la red solidaria. "Colaboro con Zabalketa que, a través de su movimiento SolidaridUP, distribuye vales entre las personas que más lo necesitan para que puedan adquirir pan", explica.

Sobre esta línea, el responsable de la Croissanterie se muestra muy concienciado con la situación actual y con los que peor los están pasando en estos duros momentos. "Desde que empezó la pandemia he notado que cada vez hay más personas que necesitan la ayuda solidaria y además se ve que el perfil ha cambiado". Pasar apuros económicos es algo que "nos puede pasar a cualquiera", concluye.

"Desde que empezó la pandemia cada vez más personas necesitan ayuda y se nota que ha cambiado el perfil. Nos puede pasar a cualquiera"

"La iniciativa es positiva. Beneficia a las personas que lo están pasando muy mal y al comercio local"

Iker Fernández

Responsable Croissanterie Algorta

 

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