La Banda de Zornotza vuelve a escena con 'Sonidos de arte'

Inicia su periplo por la mezcla de disciplinas regadas con música

31.10.2020 | 01:14
Aritz Labrador y Luciano Martínez, concejal de Cultura y Deporte, en la presentación . Foto:

Zornotzako Musika Banda presentó su programación para la temporada 2020-2021, que dará inicio esta noche. Bajo el título Sonidos de arte, "se pretende ofrecer una conexión multidisciplinar y transdisciplinar entre música y otras artes. Contaremos con artistas zornotzarras y de los alrededores que nos acompañarán durante los conciertos para ofrecernos una conexión tangible entre música y el arte que representan", explica Aritz Labrador, director de la banda municipal.

La programación, que recorrerá una amplia variedad de disciplinas como el cine, literatura, pintura, cocina y danza, dará inicio hoy las 20.15 horas, en el Zornotza Aretoa con la primera conexión: cine y música. Titulado Zinemaren doinuak, Jon González y Eider Etxeandia serán los artistas invitados de un concierto que abordará un amplio y variado repertorio de bandas sonoras de películas del siglo XX y XXI. En este sentido, no faltarán bandas sonoras míticas de películas como La Pantera Rosa, Star Wars, Harry Potter, El rey león, Piratas del Caribe o Gladiator, entre otros.

El segundo de los conciertos, Literaturaren doinuak, llegará el 19 y 20 de diciembre con el objetivo fundamental de relacionar música y literatura. Para ello, el espacio cultural acogerá tres cuentos musicales, recitados y representados por artistas locales con una larga trayectoria dentro del Zornotza Aretoa, Miren Larrea y Patxi Sema harán las delicias del público asistente con El Gato con Botas y Los Músicos de Bremen como grandes clásicos de la literatura infantil, y La Noche antes de Navidad como especial celebración dada la fecha del concierto. Finalmente, el espectáculo concluirá con una carta al Olentzero recitada por Unai Aburto, alumno de 10 años de Zubaiur Musika Eskola, en la que pedirá los mejores deseos. El tercero de los conciertos, Koloreen doinuak, se ofrecerá el 27 y 28 de febrero con protagonismo para una obertura estreno de Eros Quesada, alumno de Musikene. Acto seguido, habrá una exhibición del artista Viktor Hartmann en el que se inspiró Modest Murssorgsky para la composición de su tan popular Cuadros de una Exposición. Los dos pintores invitados tendrán la posibilidad de completar la exposición con dos grandes lienzos pintados en vivo y en directo, y que estarán a disposición del público en el hall del Zornotza Aretoa al salir del concierto.

En el mes de abril, días 24 y 25, turno para Herrairen doinuak. Se trata del concierto pospuesto el pasado mes de mayo y que fue suspendido a causa del covid-19. Los asistentes disfrutarán con la música de Blanco y en Botella, grupo joven zornotzarra de rock&roll.

Pintxos sonoros El quinto de los conciertos llegará el 29 de mayo. Bajo el título Zaporeen doinuak, será una parada transdisciplinar en la que las artes culinarias y musicales trabajarán en cooperación para desarrollar un novedoso producto. Esta pequeña muestra estará enmarcada dentro del concurso de pintxos Jan Alai. Así, a las 19.00 y 20.00 horas, se realizarán dos pases en los que se podrán degustar dos pintxos sonoros. Uno de ellos estará elaborado por Julen Baz basado en una composición de estreno de Jon Bienzobas-Pagola, mientras que el otro sonará al sabor previamente configurado.

La última parada, programada para el 6 de mayo, relacionará música y danza con la participación de un sinfín de artistas del entorno de la banda para bailar todo tipo de estilos, desde folk, hasta un vals clásico, hasta un tango o un cha-cha-cha. Con este divertido concierto Zornotzako Musika Banda pondrá punto y final a la temporada.

Las fiestas de El Carmen del año pasado fueron realmente especiales para las y los músicos de la Zornotzako Musika Banda. Y es que precisamente ese año y justo un mes antes del inicio de las fiestas, se firmó el regreso de la banda después de más de cuatro décadas de silencio. Bajo la batuta de Labrador, la banda zornotzarra recuperó el impulso necesario desde su desaparición en 1976.