Medio siglo de Loycar: la boutique de Leioa que ha vestido a padres, hijos y nietos
La tienda celebra cincuenta años de moda, cercanía y adaptación constante con una fiesta que reune a varias generaciones de clientes
Cincuenta años dan para muchas modas, muchos cambios y muchas historias. También para acompañar a varias generaciones de una misma familia. Lo que empezó como una apuesta personal se ha convertido, medio siglo después, en una de esas tiendas que forman parte del paisaje cotidiano de Leioa y de la memoria de quienes han pasado por ella.
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Loycar cumple medio siglo convertida en algo más que una boutique. A lo largo de estas cinco décadas ha atravesado cambios en el comercio, momentos de incertidumbre y nuevas formas de consumo, pero ha mantenido una idea que, según su fundadora, nunca ha variado: apostar por aquello en lo que cree.
“No siento que hayan pasado ya 50 años. Se ve que lo he hecho tan a gusto y he estado tan bien rodeada que me ha parecido un abrir y cerrar de ojos”, resume Lola Consuegra, propietaria del establecimiento.
Inicios complicados
Al echar la vista atrás, recuerda unos comienzos marcados por un contexto complicado. “En los inicios había muchas crisis, muchas huelgas y muchas cosas, pero yo siempre he apostado por lo que he querido hacer”, explica. Una filosofía que mantiene intacta: “Creo que es importante apostar por lo que quieres y llevarlo a cabo”.
Lola reconoce que, en este tiempo, el esfuerzo y la capacidad de adaptación han sido constantes. “A lo largo de estos años ha habido mucho esfuerzo, mucho trabajo y muchos cambios, que es lo que más noto”. Pero si hay algo que destaca por encima del resto es el vínculo construido con la clientela. En estos años, la tienda ha acompañado a familias enteras y ha visto cómo quienes un día entraban de la mano de sus padres hoy vuelven acompañados de sus propios hijos.
“Es muy gratificante. Empezaron conmigo los padres, continuaron los hijos, y ahora es curioso que tengo nietos de esas familias comprando en Loycar”, cuenta. Para ella, esa continuidad tiene un valor especial: “Eso quiere decir que están percibiendo lo que tú quieres transmitir y eso es un triunfo”.
Una celebración a la altura
Ese recorrido fue precisamente el que se celebró el pasado viernes en la propia tienda. Desde las siete de la tarde, vecinos, clientes y personas cercanas al negocio fueron reuniéndose frente al local en una cita que convirtió el aniversario en una fiesta abierta al municipio.
La celebración salió al exterior: la gente llenó la calle mientras el interior de Loycar se transformaba por unas horas en una especie de pequeño minibar desde el que se servían bebidas y comida. Los propios trabajadores salían para atender a quienes se acercaban, mientras la música en directo acompañó una tarde marcada por el ambiente festivo.
Un legado que continúa
Durante el encuentro, Lola dirigió unas palabras de agradecimiento a todas las personas que han formado parte de la historia del negocio. Una historia que, además, tendrá continuidad. Su hija, arquitecta de formación, comenzó a colaborar en la tienda tras una circunstancia personal y hoy forma parte del proyecto familiar. “Tengo la satisfacción de que va a continuar con Loycar. Me daría pena que un negocio de esta categoría y de esta índole se fuera a dejar por no tener una sucesión”.
Después de cincuenta años, Loycar mira al futuro manteniendo el mismo espíritu con el que empezó: ser una tienda cercana que, más allá de vender moda, ha construido relaciones que han perdurado en el tiempo.