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"Las empresas de gestión de residuos compiten en quién lo hace más barato y ponen en riesgo a los trabajadores"

La mayor indemnización en Bizkaia por exposición al amianto relanza el debate sobre la enfermedad profesional

"Las empresas de gestión de residuos compiten en quién lo hace más barato y ponen en riesgo a los trabajadores"O. Gonzalez

La mayor compensación económica en Euskadi a una familia por la muerte de una víctima del amianto ha situado de nuevo esta sustancia cancerígena en foco de la opinión pública y ha avivado el debate en torno a la exposición de empleados a materiales nocivos que generan enfermedades profesionales. Son dos palabras que unidas denotan falta de prevención y desconocimiento.

Un familia vizcaina recibirá 664.000 euros cuando la sentencia sea firme por parte de la compañía para la que trabajaba el vizcaino Josean T.T., que murió a los 41 años y ha dejado hijos menores de edad. De ahí el volumen de la indemnización, que también cubre a su viuda. El portavoz de la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie), Jesús Uzkudun, explica los detalles de este fallo judicial, así como la realidad a la que se enfrentan los denunciantes. Su lucha es contra las empresas responsables, el colapso de los juzgados y también contra una administración lenta en la respuesta, alejada en general de la empatía que merecen los afectados.

Competencia en precio

Empezando por el primer apartado, Uzkudun advierte de una dinámica que puede traer consecuencias en el futuro: "Los empresarios de la gestión de residuos están compitiendo entre ellos en quién lo hace más barato y ponen en riesgo la salud laboral de los trabajadores, porque la administración aprueba un plan de prevención pero luego en el minuto a minuto en el puesto de trabajo, pues..."

El exsecretario de Salud Laboral de Comisiones Obreras Euskadi, víctima también del amianto, estuvo hace un año ingresado en estado "muy grave". "Perotengo que seguir, porque no veo voluntad en las empresas", apunta.

Está "demostrado" que "muy poca exposición es suficiente" para enfermar. Así explica que en la sentencia, que condena a Prezero, la antigua Cespa, a pagar la mayor indemnización a los descendientes de Josean, los peritos afirman que en dos días de trabajo el límite de exposición se superó. Ese límite se ha reducido posteriormente. En este caso no se trata como en la mayoría de una afección derivada de la presencia del amianto en el puesto de trabajo. La persona fallecida realizaba tareas de descontaminación de edificios en los que se habían detectado fibras de amianto, también conocido como arbesto.

Actuación reciente

Tampoco es un caso que se remonta muy atrás en el tiempo. La causa que se ha juzgado se sitúa entre los años 2000 y 2008, en concreto en el desamiantado del edificio de BBVA en la Gran Vía de Bilbao. Los protocolos de seguridad fallaron. La sentencia refleja que "en un momento dado incluso cambiaron los detectores. Hay mil trampas que se producen porque hay planes aprobados por Osalan, pero luego quién los controla", lamenta.

Además, la complejidad de los casos de exposición al arbesto es notable. "No es lo mismo si te caes de un sexto piso en una obra que el tema del amianto, donde en muchos casos el enfermo ya ha muerto cuando se llega al veredicto" tras años de litigio, chocando contra un muro.

El freno de la burocracia

El frente judicial es una constante del día a día de Asviamie. Uzkudun recuerda por ejemplo que también denunció el derribo de la antigua sede de Iberdrola en la calle Gardoqui y la lista no para de crecer, pese a que la administración no da la respuesta adecuada.

"La burocracia es terrible. Tengo 12 expedientes que meter en la Seguridad Social y llevo mes y pico, noche y día, por internet pidiendo cita, imposible. Me derivan a Eibar o a Beasain", critica.

El hartazgo llega a un punto crítico y a una reflexión ligada al actual contexto político. "No comparto nada que con ellos, pero no me extraña que la gente vote a Vox, está muy frustrada, con la respuesta de la administración", señala.

En el ámbito de la actividad pública, Uzkudun censura del mismo modo el ritmo y los criterios del reparto del Fondo de Compensación del Amianto, el mecanismo que indemniza a los afectados cuando la empresa para la que trabajaban se ha extingido. Solo se ha repartido en torno a una quinta parte de los recursos económico y su alcance se está reduciendo a los afectados, quedan fuera las viudas o descendientes, a pesar de que estaba "previsto que fuera para todos".

"Se están burlando de nosotros. Cuando se diagnostica mesotelioma, muchas veces con cáncer de pulmón, la propia Osakidetza tarda mucho en comunicárselo. Los trámites se inician y el trabajador muere antes del fallo. El Fondo de Compensación se destina a los vivos por prioridad, pero el 90% ha fallecido antes", denuncia.