Detrás de la creación de la Fundación Saiatu (justamente este año cumplen 30 años) estaba en la base apoyar y fomentar la práctica del deporte adaptado entre las personas con movilidad reducida o discapacidad. Hubo una reflexión compartida entre federaciones deportivas, asociaciones y deportistas que entendieron que era necesario construir una estructura capaz de impulsar oportunidades reales dentro del ámbito deportivo para un colectivo que, durante años, ha tenido que enfrentarse a demasiadas barreras.

Desde entonces, en Saiatu trabajan para demostrar que el deporte es mucho más que competición. Es salud, rehabilitación, autoestima, autonomía y también integración social. La fundación entiende que la actividad física puede convertirse en una herramienta transformadora para muchas personas, ayudándoles no solo a mejorar físicamente, sino también a ganar confianza, reforzar vínculos sociales y sentirse parte activa de la sociedad.

Mucho más que solo actividad física

Aunque hoy el deporte adaptado tiene una mayor visibilidad que hace algunos años, todavía existen muchas dificultades para las personas con discapacidad. Por eso, uno de los principales objetivos de Saiatu es acercar el deporte (en su caso sobre todo el ciclismo, el atletismo, el baloncesto y el triatlón) a quienes todavía encuentran obstáculos para practicarlo. La fundación impulsa programas, actividades y espacios que facilitan ese primer paso, entendiendo que muchas veces lo más importante es crear oportunidades y acompañar a las personas en el camino. 

Defiende, además, una idea muy importante y esta no es otra que hacer comprender que el deporte adaptado no es un deporte “menor” ni una versión reducida del deporte convencional. Al contrario, representa los mismos valores de esfuerzo, compañerismo, superación y trabajo en equipo que cualquier otra disciplina. De hecho, muchas personas con discapacidad participan ya en competiciones normalizadas junto a deportistas sin discapacidad, demostrando que el talento y la capacidad no entienden de barreras físicas.

La fundación trabaja precisamente para favorecer esa integración plena con la idea de que cualquier deportista pueda sentirse “uno más”, compartiendo espacios, entrenamientos y competiciones en igualdad de condiciones.

“Uno de nuestros compromisos es el apoyo que damos a clubes como el equipo BIDAIDEAK BILBAO BSR o a deportistas como Javi Conde de atletismo y a una treintena de deportistas paralímpicos y de élite. Euskadi cuenta con atletas con discapacidad que han logrado importantes éxitos nacionales e internacionales, aunque muchas veces lejos del reconocimiento mediático y del respaldo económico que reciben otros deportistas. Detrás de cada medalla suele haber enormes sacrificios personales, desplazamientos, entrenamientos y una dedicación constante que en muchas ocasiones se sostiene con recursos limitados”, nos cuenta Txema Alonso, presidente de la Fundación Saitu.

Entre las iniciativas más conocidas de la fundación destaca la Bira Paralímpica, con 22 ediciones; una competición internacional que reúne a deportistas y que sirve no solo para fomentar la práctica deportiva, sino también para dar visibilidad al deporte paralímpico y sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de construir entornos más inclusivos.

En el fondo, el trabajo de esta entidad habla de superación, pero también de derechos. Del derecho a participar, a competir, a disfrutar del deporte y a hacerlo en igualdad de oportunidades. Habla de derribar prejuicios y de entender que la inclusión no debe ser una excepción, sino una realidad cotidiana.

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“Recibir ahora este premio para nosotros es un orgullo ya que se traduce en un reconocimiento a todo el trabajo que venimos desarrollando desde hace años, nos engrandece y nos da un aliento y un impulso para seguir apostando por la promoción defensa del deporte adaptado en Euskadi”, explica Txema Alonso. 

Su compromiso, el de las entidades colaboradoras y los propios deportistas hace que cada vez más personas encuentren en el deporte una herramienta para mejorar su calidad de vida y abrir nuevas posibilidades de futuro.