Quien tenga perfil en redes sociales como Instagram habrá podido comprobar que hay mucha gente que se hace selfies haciendo con dos dedos, el índice y el corazón, una V, la tradicional señal de la victoria. En la mayoría de las ocasiones no se hace por celebrar nada en concreto, sino que es un gesto puramente estético que millones de personas realizan casi sin pensar. Pero varios expertos en seguridad y biometría han lanzado una advertencia que está generando bastante inquietud en redes sociales: ese gesto podría facilitar el robo de huellas dactilares.
Extraer las huellas dactilares
La alerta ha cobrado fuerza después de que un experto chino en seguridad, llamado Li Chang, participara en un programa de televisión en el que mostró cómo las cámaras de alta resolución y las herramientas de inteligencia artificial (IA), que hoy en día ya están al alcance de cualquiera, son capaces de extraer detalles de las huellas a partir de fotografías aparentemente normales.
Según explicó Chang, si la imagen se toma a menos de metro y medio de distancia y los dedos están orientados directamente hacia la cámara, existe una “alta probabilidad” de poder reconstruir la huella dactilar, con lo que ello implica de riesgo para la seguridad. Incluso a distancias de hasta tres metros podría recuperarse parte de la información biométrica.
La IA aumenta el riesgo
Durante su demostración televisiva, el experto utilizó programas de edición y herramientas de inteligencia artificial para mejorar imágenes borrosas hasta hacer visibles las líneas de las huellas. Jing Jiwu, profesor de criptografía de la Academia China de Ciencias, incrementó la preocupación al confirmar que la tecnología actual permite reconstruir esos detalles a partir de fotografías tomadas con cámaras de alta calidad.
Eso sí, otros especialistas han querido rebajar el alarmismo. La profesora de informática forense Sarah Morris, de la Universidad de Southampton, explicó a Euronews que el robo de huellas mediante selfies “es técnicamente posible”, pero que requiere condiciones muy concretas de iluminación, enfoque, resolución y cercanía. También Frank Breitinger, profesor asociado de ciencias forenses digitales en la Universidad de Lausana, aseguró que obtener información útil de una fotografía “es difícil” y reutilizar esos datos lo es todavía más.
Por si acaso, algunos expertos recomiendan simplemente tomar unas mínimas precauciones de seguridad para asegurar que no habrá ningún problema, como evitar mostrar las yemas de los dedos en fotografías de alta resolución o difuminar ligeramente la imagen antes de subirla a redes sociales si salen en ella las manos.