Esta liga no será recordada con buen sabor de boca en el Athletic y en todo su entorno. El conjunto rojiblanco cerró la competición en el Santiago Bernabéu con una nueva derrota y en una decepcionante décimo segunda posición con una puntuación raquítica de 45 puntos, tres por encima del descenso, que retratan la decadente trayectoria del colectivo de un Ernesto Valverde que pone fin a su dilatada trayectoria en el banquillo bilbaino con un toque agridulce, no solo por los malos resultados, sino también por no haber encontrado, o o haber sabido, las soluciones para lograr objetivos más acordes a lo que se esperaba de esta plantilla y del propio entrenador. Desde hoy toca pasar página y abrir las puertas a la nueva etapa que liderará Edin Terzic.
Lo mejor: Que se acaba la liga y que comienza una nueva era
La visita del Athletic al Santiago Bernabeú se ha convertido en los últimos tiempos en un suplicio, por aquello que se daba por prácticamente segura la derrota y se celebraba un empate como si se tratara de una victoria. Lo cierto es que el equipo de Valverde ofreció muy pocas cosas que recordar, por lo que la mejor lectura de lo sucedido anoche es que por fin se da el carpetazo a una liga frustrante por la trayectoria de los leones que ya tienen hechas las maletas para disfrutar de sus vacaciones, en las que, sin embargo, tienen deberes que hacer en cuanto a autocrítica y poner el foco en la nueva era que llega de la mano del alemán Edin Terzic, que tendrá que dar un giro radical a este equipo para volver a ilusionar a la parroquia athleticzale.
El epílogo de la liga dejó un buen sabor de boca a Gorka Guruzeta, que marcó su décimo gol en liga, con lo que eleva su cuenta anotadora a un total de 17 dianas entre todas las competiciones, su mejor registro anual que supera a la anterior marca de 16 que data de la campaña 2023-24. El donostiarra sacó su olfato en un golpeo que dejó descolocado a Courtois, el gigante meta del Madrid, para hacer el 2-1, que se quedó en nada de cara al resultado, lo mismo que el gol postrero de Urko Izeta, uno de los futbolistas maltratados por Valverde y que, como orgullo personal, expira su estreno como león con un gol en el Bernabéu, que lo guardará como oro en paño al tratarse del primero que ejecuta. Dos tantos que llegaron en sendas asistencias de Iñaki Williams, que también ha decepcionado con sus prestaciones, por lo que su actuación de anoche tampoco es para tirar cohetes.
Lo peor: La sangría defensiva y una sensaciones de pobreza futbolística
El Athletic baja la persiana a la liga con un nuevo saco de goles encajados que elevan su sangría a los 58 recibidos, que le convierten en el quinto equipo más goleado, un dato que desnuda las debilidades del conjunto rojiblanco en la faceta defensiva, que nada tiene que ver con la sobriedad que lució la campaña pasada. Los leones fueron otro coladero en el Santiago Bernabéu pese al invento de Valverde de volver a situar a Dani Vivian en el lateral derecho con tres compañeros en el banquillo que ejercen en esa posición cuando se esperaba la presencia de Iñigo Lekue en la misma como despedida a su larga carrera en el Athletic, un movimiento táctico que salió de pena, agudizado también por la mala noche de Yeray, que acabó lesionado, y del mismo Aitor Paredes, que tampoco celebró con éxito su regreso al once.
El conjunto rojiblanco ha acentuado su caída con el paso de las jornadas, hasta sumar 19 derrotas, la mitad de los 38 encuentros de liga, un dato que penaliza al Athletic y que le deja como el segundo equipo que más ha perdido, solo superado por el Oviedo, colista y descendido, con 21. No en vano, los leones solo han sido capaces de empatar uno de los cinco partidos del mes de mayo, con unas sensaciones futbolísticas muy pobres, con un equipo irreconocible, sin músculo competitivo y desorientado durante muchas fase de cada partido. Y anoche no fue la excepción.