las tres claves

Un cambio de roles clave en el ataque

La permuta de un determinante iker muniain a la posición de enganche, con raúl garcía como punta y williams en la banda derecha, da el resultado deseado a garitano

09.02.2020 | 20:56
Raúl García, delantero centro ayer, presiona a Diego López.

1. Un cambio de roles clave en el ataque

La permuta de un determinante Iker Muniain a la posición de enganche, con Raúl García como punta y Williams en la banda derecha, da el resultado deseado a Garitano

Bilbao - Después de sumar cinco partidos consecutivos sin ganar y de sufrir una preocupante falta de conexión con la portería rival, sin poder hacer gala tampoco del músculo defensivo exhibido en el arranque del curso, Gaizka Garitano volvió a depositar su total confianza en el bloque titular, pero pulsó la tecla del cambio en cuanto a la disposición ofensiva se refiere.

Con la entrada de Yeray Álvarez en detrimento de Unai Núñez como único cambio respecto a la alineación del Wanda Metropolitano, las modificaciones a modo de renovados roles llegaron en la parte de arriba. Solo Iñigo Córdoba, no en vano, mantuvo su ubicación en un ataque con nuevos aires gracias a la permuta de Raúl García a la posición de delantero centro, de Iñaki Williams a la banda derecha y de Iker Muniain a la media punta, posición predilecta del de la Txantrea, quien se reivindicó con un doblete en los diecisiete primeros minutos del choque. Las dos dianas del navarro, certero en el remate, resultaron claves en el devenir de un encuentro que el Athletic encaró e inició con una propuesta futbolística que recordó a épocas pasadas.

Más de uno y de una pudo pensar al ver a Williams en un costado y a un rematador por naturaleza cerca del área rival que en el banquillo rojiblanco figuraba aún Ernesto Valverde, el hombre que apostó por el actual 9 del Athletic como extremo ante el poderío goleador de Aritz Aduriz, quien tampoco halló anoche una oportunidad para entrar en el once con la renovada apuesta ofensiva de Garitano. El técnico derioztarra, astuto, entendió que el planteamiento táctico del Espanyol, con tres centrales y dos carrileros largos, no iba a dejar los espacios suficientes para las carreras de Williams por dentro.

El rendimiento del atacante bilbaino, no obstante, no fue el esperado en la banda derecha y tuvo que ser Muniain quien desatascara y definiera un partido en el que marcó por partida doble y participó en el tercero, adjudicado al joven Víctor Gómez en propia puerta. El planteamiento diseñado dio así el rédito esperado por el técnico, quien deberá decidir si dar o no continuidad a su apuesta el domingo ante el Villarreal.

2. Máxima productividad de cara a portería

Dos goles en los dos primeros disparos definen la suerte de un choque que supone la mayor goleada del Athletic en liga con el técnico derioztarra en el banquillo

Bilbao - Dos goles en los dos primeros remates a portería y deseo cumplido. Garitano, en su comparecencia previa al partido, no en vano, había pedido tranquilidad amparado por la fe de que sus jugadores dispusieran de una "pizca de suerte" para ver portería. Dicho y hecho. El Athletic, con cinco disparos entre los tres palos y siete intentos en total, marcó tres goles y fulminó así a un pobre y alicaído Espanyol para firmar su victoria más holgada en liga desde la llegada del entrenador de Derio al banquillo rojiblanco en diciembre del año pasado. La de anoche, además, es la cuarta vez que el conjunto rojiblanco consigue tres dianas en un compromiso liguero bajo las órdenes de Garitano, tras las victorias del pasado curso por 3-2 contra el Levante y el Rayo Vallecano en San Mamés y el 3-1 ante el Celta, también en La Catedral.

Lejos de Bilbao, por contra, no han podido los leones alcanzar todavía dicho registro anotador con el preparador vizcaino al mando de unas productivas operaciones en la noche de ayer, plácida para el Athletic más goleador.

3. Portería a cero después de cinco partidos encajando

bilbao - Después de cinco partidos consecutivos encajando gol, el Athletic volvió a dejar ayer su portería a cero para sumar los tres puntos en juego y reencontrarse así con la victoria. Pese al resultado final, no fue un choque del todo tranquilo y placentero para Unai Simón, quien mantuvo la titularidad en una jornada intersemanal en la que se dudaba acerca de la posible aparición de Iago Herrerín. No asomó en escena finalmente el cancerbero bilbaino y Simón, tras el grueso error firmado ante el Valladolid y su desconcertante actuación contra el Atlético en el Wanda Metropolitano, logró alcanzar el pitido final sin tener que recoger ningún balón del fondo de su portería. Lo consiguió tras firmar cinco paradas, con una fantástica intervención incluida en el minuto 37 para negar el gol a David López, quien no pudo superar al de Murgia con un cabezazo que desvió a córner con una soberana estirada el rojiblanco, atinado y seguro ante el Espanyol.