toca tener los pies en el suelo ante el Leganés

Mucha euforia y dos avisos del pasado

El Athletic ya vivió en 1988 y 1993 dos situaciones idénticas a la actual para caer en barrena desde la sexta jornada

09.02.2020 | 16:10
Gaizka Garitano da instrucciones ayer en Lezama ante la presencia de Ibai, Raúl García y Capa, y del readaptador Imanol Martín.

Ya vivió en 1988 y 1993 dos situaciones idénticas para caer en barrena desde la sexta jornada

bilbao - El Athletic disfruta de uno de sus picos más altos de los últimos tiempos. Es el líder de LaLiga Santander recorridas las cinco primeras jornadas, privilegio del que no lucía a estas alturas desde la campaña 1993-94; es el menos goleado con un solo tanto encajado en estos 450 minutos consumados, con el añadido de permanecer imbatido en sus tres partidos en San Mamés en los ha hecho pleno; proyecta sensaciones de máxima fortaleza, su idea es fiable y compartida por el vestuario, argumentos que le convierten en un bloque que se ha ganado una merecida reputación y que ha levantado hasta límites insospechados la ilusión entre su masa social, convencida de que este curso el colectivo rojiblanco puede conseguir importantes cosas si se mantiene en esta línea. Sin embargo, entrenador y jugadores tiran de cautela, quieren enfriar la euforia y tener los pies en el suelo, porque ya se sabe que en el fútbol lo que hoy es felicidad, mañana puede tornarse en todo lo opuesto. De ahí la necesidad de ir paso a paso, tal como se analiza el momento en clave interna.

No en vano, la historia es bien tozuda. El Athletic podría sacar pecho si alardeara de números, pero también está avisado de que lo más complicado no es llegar arriba, sino mantenerse en lo más alto. Y le toca aprender del pasado. Ya lo dijo el pensador chino Confucio: "Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla". La entidad ya ha vivido situaciones de bonanza como esta, si bien la caída también fue brutal en antecedentes similares. El mayor exponente se remonta a la temporada 1988-89, con Howard Kendall en el banquillo. Aquel Athletic cerró la quinta jornada como líder en solitario, incluso con mejores datos que el actual, ya que ganó cuatro de esos partidos y empató uno, con un balance de siete goles a favor y uno solo en contra. Todo pintaba de rosa para los leones, aunque no tardaron en bajarse de las nubes, El primer revés llegó a la sexta jornada con una dolorosa derrota en su visita al Elche en lo que fue el inicio de una minicrisis a causa de los cuatro tropiezos más de forma consecutiva. El Athletic finalizó ese curso en séptima posición, fuera de las plazas europeas.

Lo que sucedió hace tres décadas forma parte del recuerdo de los aficionados de cierta edad, como también ocurre a los que rememoran al primera etapa de Jupp Heynckes en el banquillo rojiblanco. En la segunda temporada del alemán al frente del equipo, el Athletic volvió a alcanzar el liderato a estas mismas alturas de la liga, gracias a su cosecha de cuatro triunfos y una igualada, pese a que la cifra de goles encajados se fue a los cuatro. El jarro de agua fría se produjo con la visita en la sexta jornada al Logroñés en Las Gaunas, en partido jugado en semana, ya que el cuadro riojano goleó por 4-2 a los leones, que de seguido cayeron en San Mamés ante Osasuna, que a la postre descendió a Segunda División, y siete días después sufrieron la tercera derrota consecutiva en Mestalla frente al Valencia. El globo se pinchó en un abrir y cerrar de ojos, aunque aquel Athletic se corrigió y finalizó la competición en la quinta plaza, lo que propició su regreso a Europa tras seis años de espera.

Asignatura pendiente El Athletic, por tanto, está avisado de cara al partido de mañana en Butarque frente al Leganés, colista con un solo punto. El conjunto pepinero asoma como ocurriera en los casos mencionados del Elche y el Logroñés como un rival asequible, pero el conjunto de Garitano es consciente de que debe tomar sus precauciones frente a un equipo tocado y necesitado de triunfos. Curiosamente, la última victoria del conjunto rojiblanco lejos de San Mamés data de la trigésimo cuarta jornada de la pasada liga, cuando esta llegó en Butarque por la mínima (0-1) gracias al tanto del marroquí En-Nesyri en propia puerta, lo que dio tres puntos muy apurados a los leones, que desde entonces han sufrido cuando han viajado. No en vano, los dos últimos desplazamientos del anterior curso los saldó con sendas derrotas en el José Zorrilla y en el Sánchez Pizjuán, muy dañina esta porque significó el adiós a la opción de volver a competir en Europa, mientras que en las dos recientes, ante el Getafe y Mallorca, ha sumado tantos empates. Y con el debe de solo haber visto puerta en una ocasión en sus últimas comparecencias como foráneo.

Este Athletic tiene esa asignatura pendiente, parecerse un poco más al que ejerce en San Mamés, donde acumula 17 partidos consecutivos, casi un año sin perder. No son solo resultados los que requiere el cuadro rojiblanco cuando viaja, sino también fútbol, porque este está lejos de la credibilidad que se desea cuando toca jugar en casa ajena.

Los números del líder

1

23

17

6

0

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