Alternativas a los juguetes sexistas

Mucho de ellos siguen manteniendo los estereotipos y roles de género desde la infancia

30.11.2021 | 13:30
Jugar es una actividad universal que trasciende categorías de género

Pueden parecer un gesto inocente pero con ellos marcamos el periodo de la infancia, encasillando el desarrollo de niñas y niños, y por consiguiente, limitando su futuro.

El derecho al juego se define en el artículo 31 de la Convención sobre los derechos del Niño de la ONU y se equipara a otros como la alimentación o la sanidad, puesto que los juguetes y espacios de juego, como recursos educativos, tienen un papel muy destacado en la socialización de las niñas y los niños, especialmente en los primeros años de vida, representando instrumentos muy valiosos para su desarrollo cognitivo y social.

Los juguetes marcan el periodo de la infancia

La idea de que el color rosa está destinado para las niñas y el color azul para los niños, también conocida como estética del Pink & Blue, todavía la vemos fuertemente arraigada en nuestra sociedad. Esto presenta un grave peligro ya que influye en la perpetuación y consolidación de roles de género desde la infancia.

Según el informe Publicidad y campañas navideñas de juguetes: ¿Promoción o ruptura de estereotipos de roles de género? del Instituto de las Mujeres, en el 47,5% de los anuncios protagonizados por niñas estas juegan con muñecas. En los protagonizados por niños, en el 45 % juegan con figuras de acción y los juegos de mesa son los que más se anuncian con protagonismo mixto (21 % de los casos).

Dentro de esta categoría encontramos algunos ejemplos que resultan un acierto seguro año tras año: Cluedo, Monopoly, Twister, ¿Quién es quién?, Jenga, Uno, Scrabble y Tabú, que oscilan entre los 15 y los 40 euros y los encontramos en diversos establecimientos. Otro método lúdico adecuado para dejar a un lado el sexismo son los cuentos que rompen estereotipos, como los siguientes ejemplos: "Las niñas y los niños pueden", "Daniela Pirata" y "Armando, no estarás llorando", recomendados a partir de los 3 años y con precios que oscilan entre los 14 y 16 euros.

Además, debemos dar el paso y regalar a niñas juguetes tradicionalmente asociados a niños y viceversa. Así, por ejemplo, los juguetes sobre tareas domésticas enseñarán a los niños la importancia de la corresponsabilidad y los cuidados, contribuyendo al desarrollo de su inteligencia emocional.

De hecho, ya existen proyectos que defienden estos valores como el de Lola de Barutell y los jugueteros de Beysal, que comenzaron en 2018 una iniciativa con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Fue entonces cuando lanzaron 8 modelos de muñecas que ofrecen a las niñas referentes en profesiones tradicionalmente masculinas: abogada, eco-piloto, tatuadora, chef, bombera, climatóloga, guionista e investigadora.

Esta colección de muñecas llamada 8M se encuentra actualmente agotada en Amazon y Fnac, pero podemos aprovechar la oferta de 2x1 en Greencornerss, donde cada muñeca cuesta 9,99€. Además, un porcentaje de los beneficios se destina a la compra de material escolar para niñas que residen en las 3.000 viviendas de Sevilla.

Pero lo realmente importante no es tanto el juguete en sí, sino entender e interiorizar que jugar es una actividad universal que trasciende categorías de género. Por eso es nuestra responsabilidad ofrecerles juguetes adecuados y didácticos, para que así interpreten el mundo y las relaciones de una forma ética, igualitaria y adecuada.

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