“Esto es un desastre”

Voluntarios y fuerzas de seguridad trabajan en la limpieza y rehabilitación de la zona de Mallorca arrasada por la riada y prosiguen la búsqueda del niño desaparecido en Son Carrió

María Traspaderne - Sábado, 13 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Vecinos y voluntarios trabajan en la limpieza de las calles de Sant Llorenç.

Vecinos y voluntarios trabajan en la limpieza de las calles de Sant Llorenç. (EFE)

Galería Noticia

Vecinos y voluntarios trabajan en la limpieza de las calles de Sant Llorenç.

Mallorca- En Mallorca, a pocos metros de donde fue encontrado el cuerpo de la mujer cuyo hijo sigue desaparecido, vive Antonio Gómez, desgraciado testigo del hallazgo que ayer recordaba con pavor cómo en apenas veinte minutos el fatídico torrente pasó de ser “un arroyito a un río” sin control que se llevó a una treintena de sus animales. En la zona de la riada que ha segado doce vidas, una ola de voluntarios llegados de toda Mallorca trabaja en la limpieza y rehabilitación de calles y casas de Sant Llorenç mientras equipos de rastreo continúan buscando en Son Carrió y S’Illot al niño desaparecido.

Hace apenas dos años que Antonio Gómez se mudó a Son Carrió, una pequeña localidad atravesada por el torrente de la desgracia. Lo hizo buscando el campo en su casa junto al torrente, donde vive con su padre, su mujer y dos hijos, una niña de 6 años y un joven de 26. El pasado martes, este andaluz que lleva veinte años en Mallorca vio cómo, al llegar de trabajar, el agua empezó a entrar por la puerta de su casa, ubicada a unos cincuenta metros del torrente. Cuando se quisieron dar cuenta, les llegaba a todos por las rodillas. “Mi niña lloraba: ‘¡Papá, que nos ahogamos!’ Solo se escuchaba agua, truenos y más truenos”, rememoraba espantado.

En la finca de 4.000 hectáreas, Antonio tenía treinta cerdos que cuidaba casi como animales de compañía -“¡no puedo matar ni a un pollo!”- de los que solo sobrevivieron dos. De las cuarenta gallinas que tenía solo quedan once, y a los tres perros los salvó gracias a que su hijo salió a liberarlos de su jaula en mitad del aguacero arriesgando su vida.

Las posibilidades de ser llevado por la corriente entre las ocho de la tarde y las once de la noche, cuando el agua empezó a bajar, eran muy reales. “¿Tú sabes la fuerza que llevaba el agua? Veías pasar los coches ahí flotando;es cuando vimos que la cosa era muy, muy, muy seria”, relataba mientras paseaba por su huerto, hoy arrasado, y sus frutales, arrancados de cuajo.

AisladosLos cinco se quedaron dentro de la casa, a oscuras, sin cobertura y completamente aislados, y pasaron una de las peores noches de su vida. El día siguiente no fue mejor. Antonio se prestó a ayudar a la Guardia Civil en las tareas de rescate. Vestido con su mono de pescar, iba caminando por el cauce inundado indicando a los agentes dónde había coches, pero lo que no se esperaba es ser testigo de una imagen que desea olvidar.

Y es que cerca de su casa encontraron el cuerpo sin vida de Joana Lliteras dentro de su coche, según relató Antonio. “Estaba dentro del coche, la sacaron fuera y la pusieron en un lado;todo eso lo vi”, recordaba horrorizado. A pocos metros de ella, el jueves se halló una mochila y zapatillas del hijo de Joana desaparecido que todo el mundo busca desde entonces. Su hija se salvó, la encontró un ciclista horas después.

“Ya me daba miedo hasta mirar, pensaba: a ver si me voy a encontrar algo que no quiera ver. Que se que es una alegría encontrarlo, entre comillas, pero es algo que nadie quiere ver. Yo tengo el cuerpo a morir”, afirmaba Antonio señalándose las manos temblorosas. La búsqueda del niño desaparecido se ha centrado en la zona del torrente próxima al polideportivo de Son Carrió, donde fueron hallados objetos suyos y próxima a donde se encontró el cuerpo sin vida de la madre.

Ayer seguía limpiando la casa junto a su hijo y dos voluntarios y esperaba volver a recuperar pronto una cierta normalidad. “Gracias a Dios solo son daños que ya se irán arreglando poco a poco, estamos todos bien”, decía mientras ofrecía lo poco que tiene a los que se acercaban a preguntarle por una experiencia que, resume, “solo lo sabe quien lo ha vivido”.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Estado - Mundo

ir a Estado - Mundo »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120