Violonchelista

Asier Polo: “Rostropovich me dijo que arriesgara;25 años después, sigo haciéndolo”

A pesar de su apretadísima agenda, que le lleva a dar conciertos por todo el mundo, el violonchelista bilbaino siempre guarda un hueco para participar en los conciertos de Ziortza

Maite Redondo - Miércoles, 12 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Asier Polo

Asier Polo (Foto: Pablo Axpe)

Galería Noticia

Asier Polo

Bilbao- Muchos lo consideran uno de los diez mejores intérpretes a nivel mundial: una estrella en el mundo de los chelistas clásicos. Asier Polo (Bilbao, 1974) mantiene esta conversación con DEIA desde el festival de Stresa del Lago Maggiore de Italia, al cumplirse 25 años desde que inició su brillante trayectoria profesional. El público vizcaino tendrá oportunidad de verle tocar este sábado, día 15, en un escenario tan especial como el de la Colegiata de Ziortza.

Tiene una agenda apretadísima...

-Estoy muy contento, he hecho un esfuerzo muy grande porque los conciertos suponen además muchas horas de estudio. Acepto muchos proyectos, hay muchas cosas que me ilusionan, pero al final, digo: ¿Dios mío dónde me he metido?

Pero siempre deja un hueco para participar en Ziortza...

-Tengo un cariño especial a los organizadores de este ciclo, así que hago todo lo posible por acudir cuando me dicen que quieren contar conmigo. Además, es tocar en casa, en un sitio muy especial;siempre lo he disfrutado mucho. Y hay que apoyarlos para que puedan seguir adelante, a pesar de las dificultades que pueda haber.

Siempre ha confesado que esta cita musical es muy especial para usted.

-Es una cita ineludible para los amantes de la música antigua;no disponemos en Bizkaia de ciclos como este, un festival de verano en el que se puede escuchar música de grandes autores, con buenos intérpretes, en una colegiata románica... Yo he asistido en muchas ocasiones a escuchar música y también a tocar. Empecé con 18 años, cuando era becario de la Diputación;era muy joven, y ahora estoy celebrando mis 25 años de músico sobre el escenario.

¿Y qué queda de aquel joven cuando se sube a los principales escenarios del mundo?

-Intento mantener la misma viveza e ilusión con las que empecé. Lo difícil no es llegar, es mantenerse. Y para ello, es importante seguir con la misma ilusión, no perder el interés. Sigue estando esa forma de entender la música de forma espontánea, casi instintiva. Aunque, por supuesto, hay un rodaje y un pensamiento más profundo y una serie de vivencias personales, que te permiten ir evolucionando.

¿Entonces, haría un balance positivo de todos estos años?

-Hay momentos de crisis porque no salen las cosas como uno quiere;no siempre depende de ti, pero tienes que hacerte fuerte para reflexionar, para analizar si debes cambiar algo. Pero siempre me quedo con lo positivo, ahora, siento menos miedos, menos incertidumbres, estoy más seguro de lo que hago... Tengo más confianza, He ganado en estos aspectos, pero intento no perder la esencia, que es lo más importante que tenemos.

Rostropovich, con el que impartió clases, le dijo que en la música no te puedes quedar parado. ¿Usted sigue asumiendo riesgos?

-Por supuesto, pero no solamente en los proyectos, sino también en la parte interpretativa. Hay que dar lo mejor de uno mismo al público para que disfrute de una vivencia única, especial e intransferible... Es el intérprete el que tiene que hacer que el espectador sienta ese concierto como algo especial, nunca como algo rutinario.

¿Cree que se da la suficiente importancia a la música?

-Está claro que no;es necesario dar un vuelco al tema. Afortunadamente, cuando estás dentro de un circuito, es mas fácil traspasar los obstáculos, porque si no tocas en un sitio, lo haces en otro. No me toca a mí personalmente, pero creo que es muy lastimoso ver la falta de importancia que se da a la cultura en general. Yo me refiero a la música porque es lo mío, pero afecta a todas las expresiones artísticas. Además de cuidar lo físico, hay que cuidar el alma. Hay que hacer mejor a las personas y el arte ayuda a que seamos mejores, a hacer una sociedad más evolucionada, porque nos hace personas más sensibles. Aprendemos a respetar, a saber de dónde venimos. Cuando tenemos ministros que dicen que la música distrae y es mejor quitarla de los colegios, estamos haciendo gala de nuestra propia incultura. Y eso que en Euskadi, tenemos un Gobierno sensible que brinda la sanidad, la educación, la cultura... Siento que aquí hay un respeto por la música y por esta carrera, por lo que significa y por todo lo que cuesta ser músico.

Empezando por su chelo Rugeri de 1687, que costó 500.000 euros hace 14 años en una tienda especializada de Londres.

-Yo lo estoy cuidando, no es mío. Después pasará a otro. Un músico puede hacer una inversión de, por ejemplo, 15.000 euros en un instrumento, vale más un coche, pero con un chelo puedes vivir. Pero cuando eres un concertista y tienes una carrera internacional, es tu carta de presentación, ya estamos hablando de obras de arte. Nadie se escandaliza porque un cuadro de Picasso cueste 300 millones de euros. Estamos hablando de instrumentos top;lo que no entiende la gente es que no se tienen que meter en la caja fuerte, tienen que ser usados, para que la gente disfrute de ellos. Yo he conseguido una cesión a largo plazo a través de la Fundación Santander, pero a mí lo que me gustaría es que los músicos de nuevas generaciones no tengan el problema que hemos tenido nosotros, que se les apoye.

En Ziortza va a tocar las ‘Suites para violonchelo solo’ de Bach.

-Me he centrado ahora mucho con las Suites de Bach, un proyecto en el que he estado muy inmerso y con el que he recorrido muchos escenarios.

¿Tocará en Ziortza con su Rugeri?

-No, porque está preparado para interpretar repertorio romántico. Tocaré con otro instrumento preparado para esta ocasión, más relajado para repertorio barroco. Pero el Rugeri se escuchará pronto en Bilbao.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Cultura

ir a Cultura »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120