DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Deia

Ciudadanos irrumpe con fuerza pero muy lejos de PSOE y Podemos

Rivera se conforma con ensanchar su espacio político cuando apuntaba a ser actor principal para liderar el cambio

Imanol Fradua - Lunes, 21 de Diciembre de 2015 - Actualizado a las 06:04h

Rivera: "C's hace historia y se convierte en eje de una nueva transición"VER VÍDEOReproducir img

 Rivera: "C's hace historia y se convierte en eje de una nueva transición".

(YOUTUBE/EFE)

Galería Noticia

Rivera: "C's hace historia y se convierte en eje de una nueva transición"ReproducirAlbert Rivera comparece ante los medios.

Bilbao- “No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo”. Es la prestada frase de cabecera de un Albert Rivera que, a pesar de que las encuestas le auguraban un papel estelar como alternativa al bipartidismo, deberá esperar para que a su criatura política le llegue su tiempo. Ciudadanos, surgido a su vera hace diez años como azote del secesionismo catalán y que tan rápido auge ha experimentado asiendo la bandera de la unidad de España y ensanchando sus bases con los restos de UPyD y los descontentos del PP, se quedó lejos de las expectativas: 40 escaños y un 13,9% de los votos. La vaticinada espectacular irrupción de Ciudadanos ha quedado a medio camino, a pesar de arrogarse el papel de “eje de una nueva transición”. Ni siquiera le servirá para ser alternativa efectiva del cambio en el intrincado tablero político estatal.

“Ilusión” ha sido el leit motivde una campaña que fue cuesta arriba para Rivera. Algunos tropiezos dialécticos le han restado apoyos, una deriva que se ha ido reflejando a golpe de barómetros antes del histórico 20-D de ayer. De más a menos, la formación parece haber llegado sin resuello a la meta electoral. Ello no ha sido óbice, sin embargo, para hacerse en un tiempo récord con un espacio político que pocos podrían imaginar. Así lo expuso ayer Rivera, quién apuntó haber conseguido que Ciudadanos “se consolide” como “un nuevo centro político”. Agradecido a sus votantes, adelantó que lucharán desde los sillones del Congreso de los Diputados por establecer nuevas leyes , reformas en economía y despolitización de la justicia. Envuelto en “una noche histórica”, vivida con un amplio número de sus colaboradores en un céntrico hotel madrileño, evidenció que Ciudadanos ha llegado para quedarse. Y lo hará desde un centralismo desde el que “va a ser más fácil dialogar con quienes no piensan como nosotros”. Es más, se arrogó el papel de “proyecto decisivo” para “formar mayorías”. Serán “eje de una nueva transición”, tal y como citó.

Varias son las cifras que reflejan el auge de la formación. Lejos quedan los 46.000 votos cosechados en las generales de 2008, que han pasado a ser casi tres millones y medio de papeletas. El andamiaje sobre el que Rivera ha edificado su formación ha ido creciendo no solo en altura, sino también en cimientos. Para erigir esa base, construida sólidamente con el marketing político, sirvieron los magníficos resultados de las elecciones del pasado mayo o del 27-S en una Catalunya -de la que surgieron- que, sin embargo, ayer le dio la espalda. La formación naranja será un importante agente en el nuevo hemiciclo, si bien su papel como actor de acuerdos postelectorales queda mermado. Lo que sí se sabe es que no apoyarán “ni a PP ni a PSOE en ningún caso”, como ayer sus primeros espadas adelantaron. Simplemente se abstendrán en favor de la lista más votada.

La tendencia natural apuntaría a unos hipotéticos acuerdos con el PP, e incluso existían velados rumores, bajo la denominada Operación Menina, para colocar a Soraya Sáenz de Santamaría como presidenta dejando caer a Rajoy. No será posible. Y Rivera también expuso a finales de campaña su negativa a dar su apoyo a una posible entente con Podemos y PSOE. Pero Ciudadanos ha dado muestras de no tener reparos en pactar a nivel autonómico con los socialistas -en Andalucia para aupar a Díaz- o con los ‘populares’ -Madrid, con Cifuentes-. La política a nivel estatal, no obstante, son palabras mayores. Su entrada en un hipotético gobierno también enturbiaría las relaciones entre la Moncloa y Ajuria Enea, poniendo en serios aprietos la interlocución en Madrid de los partidos nacionalistas.

poca fuerza en euskadi Radicalmente diferente es la situación del partido naranja en Euskadi. Sin apenas representación tras las municipales y forales de mayo -y con Araba como principal caladero de votos-, Ciudadanos ha logrado acoger en su seno el voto residual de UPyD, pero no ha conseguido escalar posiciones al mismo ritmo que ha hecho en el resto del Estado, especialmente en Madrid o la Comunidad Valenciana. Sus mensajes, que apoyan la liquidación del autogobierno vasco, su apuesta por la eliminación del Concierto Económico y su propuesta para borrar la disposición Transitoria Cuarta de la Constitución que articula una posible unión entre la CAV y Nafarroa, son pesadas losas que no han permitido que sus resultados experimenten en suelo vasco un incremento similar al obtenido en el Estado. Ni siquiera una visita de Rivera a Bilbao en plena campaña -en la que apuntó que “no hay nada más español que ser de Ciudadanos en Euskadi”- ha supuesto un menor impacto del esperado. La filial vasca, encabezada por Nicolás de Miguel, se quedó ayer con 49.365 papeletas, con una cuota del 4%.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120