Un antídoto frente al calor

Un equipo de fútbol, turistas franceses, bilbainos de toda la vida... Con la canícula azotando Bilbao, realizar actividades acuáticas en la ría es una propuesta más que efectiva para rebajar unos grados un termómetro que ayer se disparó

Un reportaje de Imanol Fradua - Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Los jugadores juveniles del Danok Bat disfrutaron de dos horas de diversión en la ría.

Los jugadores juveniles del Danok Bat disfrutaron de dos horas de diversión en la ría. (Oskar M. Bernal)

Galería Noticia

Los jugadores juveniles del Danok Bat disfrutaron de dos horas de diversión en la ría.

cON el mercurio por encima de los 30 grados, pocos espacios en Bilbao dan cobijo a aquellos que desean combatir los rigores de la ola de calor que ayer azotó con dureza la capital vizcaina. La ría, esa trinchera de agua que parte en dos la ciudad, viene siendo durante los últimos años una solución óptima para refrescarse. Ejemplo de ello es que a ambos lados de la ría han brotado nuevas actividades que tienen el agua como su motor principal. Canoas, pedalos, paddle surf, big sup o paseos en barca, hasta una decena de empresas ligadas al turismo activo permiten sobrellevar mejor un día de canícula. Y ayer, como no podía ser de otra forma, la ría se llenó de vida. Y de bullicio para contrarrestar el sofocante calor.

El muelle de Euskalduna, a la altura del muelle de Ramón de la Sota, apenas genera sombra. Pero sobre ella se recostó ayer todo un equipo de fútbol. Más concretamente, el Danok Bat juvenil, que compite en División de Honor. En plena pretemporada y ante el escenario de tener que sudar la camiseta en un entrenamiento que podría haberse convertido en un infierno, sus entrenadores decidieron cambiar los campos de Mallona por palear en piragua. “Hacer algo diferente para romper con la monotonía”, apuntó el míster, Luis Garma, quien consideró que llevar a los chavales a esa actividad, “además de desconectar un poco del día a día, también ayuda a hacer equipo”. “Carga física, pero también con sus dosis de diversión”, asintió a su lado el preparador físico, Marcos Pardeiro, antes de que cada uno cogiera su piragua. De forma previa, no obstante, los responsables de Bilbobentura les dieron las necesarias nociones para que no hubiera sustos.

La seguridad es clave para poder refrescarse en el agua, sea cual sea la actividad que se realice. No se aceptan a aquellos que no saben nadar y los menores de 16 años deben acudir junto a un tutor. Los jóvenes del Danok Bat atendieron con un aplicado silencio a todas y cada una de las indicaciones que Markel, su instructor, les fue dando. La técnica para palear, por donde navegar -ir y volver, siempre por la derecha-, qué hacer en caso de volcar... en unos 15 minutos todos enfilaron el embarcadero del muelle, prestos a hacerse a la ría. Eso sí, equipados con el precpetivo chaleco salvavidas. “La seguridad es fundamental”, aseveró Txomin Aranbarri, responsable de Bilbobentura y que cuenta con “10 años y 11 veranos” de experiencia en una Bilbao que, poco a poco, va descubriendo las bondades de su ría. “Al principio costó”, pero la actividad va in crescendo. “Cada vez se anima más gente. Y si el año pasado fue bueno, este viene siendo mejor”, afirmó, sobre todo porque cada vez son más los grupos que se animan a surcar las aguas. “Este verano, además, hemos visto cómo el número de extranjeros se ha incrementado en alrededor de un 50%”, deslizó sobre unos visitantes que también se incorporan, y tanto como los locales, a disfrutar de la ría.

Una ría tranquila

“Con un día como hoy apetece más meterse al agua”, incidió Aranbarri, quien no obstante califica el mes de agosto como vacacional para su actividad. “La temporada más alta, los meses buenos, son entre mayo y junio”, detalló, “cuando más grupos albergan”, principalmente provenientes de escuelas. Aún así, el verano parece marchar de forma óptima. “Aún así, siempre jugamos con el condicionante de la climatología”, advirtió. De hecho, ojean todos los días las previsiones, pese a que la ría de Bilbao es un espacio bastante cómodo para practicar turismo activo con el agua como elemento frente a otros emplazamientos ubicados a los pies del mar Cantábrico -Gorliz, Mundaka o Lekeitio- en los que las condiciones pueden ser mucho más adversas. “Aquí controlamos la marea y las corrientes, pero la ría es muy tranquila”, afirmó. El único contratiempo lo puede generar el viento.

“Con el calor que hace, la gente se anima más”, asintió Aranbarri. Y con unos partes meteorológicos que vaticinan nuevas jornadas con los mercurios disparados, Bilbobentura espera que las próximas jornadas sigan trabajando a un ritmo alto. Así, y con la canícula como penitencia, y también como aliciente, la ría se erige en un perfecto aliado para combatir el calor. Los juveniles del Danok Bat, tras dos horas de zambullidas en el agua y una ducha posterior, bien que lo agradecieron. Todo aquel que lo quiera, también lo agradecerá.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Bilbao

ir a Bilbao »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120