Carta a la confesión

Daniel Ezpeleta Iruñea - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h

En Larrasuaña, un pueblo de Nafarroa, una mujer de 89 años contempla los esqueletos de los cuatro hombres que gracias a ella han podido ser descubiertos. Ha guardado el secreto durante 80 años. Tenía 9 años. No lo dijo ni en su casa. Dos se confesaron y dos no. Dos cayeron boca abajo y dos boca arriba a las afueras del cementerio, lugar sagrado para los asesinos y el cura. Señor cura, en Nafarroa no hubo frente de guerra, solo hubo asesinatos. Señor cura, hace falta estómago y valentía para confesar sus pecados a un hombre antes de ser asesinado a sangre fría. ¿Por qué no se puso delante y evitó el asesinato? ¿Los dos que se confesaron cayeron boca arriba o boca abajo? ¿Fueron al cielo, o como los que no se confesaron fueron a no se sabe dónde?

Lo que es seguro que los cuatro fueron bajo tierra, como ha certificado el forense Paco Etxeberría Gabilondo con una bala en la cabeza cada uno.

Nafarroa buena, navarro bueno, atrévete a saber.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120