xx edición

Sin fuego ni aburrimiento

La representación popular sobre la inquisición tuvo final feliz: los acusados se libraron de la hoguera en un animado mercado medieval de Balmaseda con numerosos turistas extranjeros procedentes de las finales de rugby en Bilbao

Un reportaje de Elixane Castresana - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

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Mercado medieval de Balmaseda (Jose Mari Martínez)

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NO se prendieron hogueras en la plaza de San Severino. La representación popular sobre la inquisición creada expresamente para la vigésima edición del mercado medieval de Balmaseda en la que participaron cerca de 400 vecinos terminó con la excomunión de los acusados de brujería y herejía. Confesando sus faltas esquivaron la hoguera, pero si se hubiera encendido la fogata posiblemente el agua la habría apagado. Y es que la lluvia presidió ayer el inicio de la feria, pero no aguó el paseo de miles de personas por un casco histórico engalanado. Entre los miles de visitantes, muchos asistentes a las finales del rugby en Bilbao que coparon alojamientos de Enkarterri.

“Hace tiempo que colgamos el cartel de completo y seguimos recibiendo llamadas de última hora pidiendo habitación para esta misma noche”, contaban en el hotel San Roque, donde se hospedan “ingleses, irlandeses, galeses, alemanes o franceses”. También en Zalla y Güeñes, así como en casas rurales de Karrantza o Sopuerta se nota la repercusión del evento, constataron en la oficina de turismo de Balmaseda, que registró un movimiento constante durante toda la jornada. “Los extranjeros nos piden mapas e información de los recursos turísticos, como la cueva de Pozalagua”, señalaron. El contacto con las calles ornamentadas sorprendió gratamente a Taltryn y Rachel Finnicar, que aterrizaron el viernes para apoyar al Cardiff. Los hoteles de Bilbao “estaban llenos y eran muy caros”, así que establecieron su cuartel general en Balmaseda. “Cuando veníamos por la carretera nos daba la sensación de que el pueblo era más pequeño. No lo esperábamos tan bonito”, alabó el matrimonio galés afincado en Lyon, feliz por la victoria de su equipo.

No se perdieron la representación sobre la inquisición, que se estrenó ayer, sumándose a los otros ocho guiones con otros tantos hilos argumentales que se alternan en el mercado medieval. “Llevaba unos años en el cajón y hemos decidido prepararlo por estos veinte años”, explicó Javier Etxebarria, uno de los vecinos que ha dado forma a los hechos que narró en sus trabajos acerca de Balmaseda el historiador Martín de los Heros. Ni el Ayuntamiento se libró de los roces con la temida inquisición en la primera mitad del siglo XVII que condujeron sobre problemas con la inquisición en la primera mitad del siglo XVII que se saldaron con “dos excomuniones”, apuntó Etxebarria, quien dio vida al monaguillo que entrega la carta que anuncia la visita del inquisidor.

“Lo que se dice en esa carta es casi textual. Intentamos mantenernos lo más fieles posible a las fuentes documentales”, detalló Miguel Ángel Álvarez, vecino que encarnó al cura y también ha participado activamente en el guion sin perder de vista la estructura de los anteriores. Así, no faltó el componente didáctico reflejado en la intervención de las autoridades de la época como personajes, el sonido de las campanas de San Severino ni toques de humor concentrados en la taberna. “Cuando lo leímos nos encantó”, elogió Txipu, parte del equipo que guionizó los hechos que inspiraron otras representaciones. Ayer se metió en la piel de uno de los balmasedanos que elude la condena a morir quemado al reconocerse hereje y volvió a entonar la canción final. Lo hizo ataviado con el capirote y la túnica “denominada sambenito, de la que deriva el dicho popular que significa cargar a alguien con una culpa que no tiene” que distinguían a los excomulgados. “Debían vestir este atuendo durante un tiempo para exponerles a la vergüenza pública”, relató. Ayer, lejos del escarnio, lo lucieron divertidos invitando a la fiesta que proseguirá hoy.

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