El campo bilbaino vibra con una emocionante final que ganó el Cardiff

Material para una novela de Ken Follet

El Cardiff Blues, cuna del afamado escritor, consuma una heroica remontada para conquistar la challenge cup a costa del gloucester

Pako Ruiz - Sábado, 12 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Unas 25.000 personas presenciaron ayer la insólita imagen de San Mamés convertido en un estadio de rugby.VER GALERÍA

Unas 25.000 personas presenciaron ayer la insólita imagen de San Mamés convertido en un estadio de rugby. (JAVI MARTÍNEZ)

Galería Noticia

Unas 25.000 personas presenciaron ayer la insólita imagen de San Mamés convertido en un estadio de rugby.Gareth Anscombe, zaguero del Cardiff, intenta superar a la primera línea del Gloucester.Jugadores del Cardiff Blues celebran la victoria en la Challenge Cup.Jugadores del Cardiff Blues celebran la victoria.
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Galería[Galería:] Gloucester 30 - Cardiff Blues 31

  • Jugadores del Cardiff Blues celebran la victoria en la Challenge Cup.
  • Jugadores del Cardiff Blues celebran la victoria.
  • Jugadores del Cardiff Blues celebran la victoria.
  • El jugador del Cardiff Blues galés, Tomos Williams (d) realiza el ensayo ante el jugador del Gloucester Rugby inglés Callum Braley (i).
  • El jugador del Cardiff Blues-Gloucester Rugby Callum Braley (d) saca el balón de la melé.
  • El jugador del Cardiff Blues Blaine Scully (d) intenta ensayar placado por Callum Braley.
  • Los jugadores del Cardiff Blues galés y los del Gloucester Rugby inglés durante una melé en la final de la Challenge Cup.
  • El jugador del Cardiff Blues galés Nick Williams (i) placa al del Gloucester Rugby inglés en la final de la Challenge Cup.
  • Billy Burns intenta evitar un tackle.
  • Los jugadores del Cardiff Blues galés y los del Gloucester Rugby inglés durante una touche.
  • El jugador del Cardiff Blues galés, Rey Lee (d) realiza un placaje al jugador del Gloucester Rugby inglés John Afoa.
  • El jugador del Cardiff Blues Owen Lane intenta escaparse de Jason Woodward.
  • Owen Lane (c) cae placado por el jugador del Gloucester Rugby.
  • El jugador del Gloucester Rugby inglés Ackermann (d) es felicitado por Burns (i) tras una jugada.
  • El jugador del Gloucester Mark Atkinson.
  • El jugador del Cardiff Blues Henry Trinder (c) intenta placar a Rey Lee-Lo (d), del Gloucester Rugby.
  • Dos jugadores intentan parar a Ellis Jenkins.
  • Nick Williams marca un tanto para los Cardiff Blues.
  • Los jugadores del Cardiff Blues galés, se felicitan por el tanto de Tomos Williams ante el Gloucester Rugby.
  • Garyn Smith logra un ensayo para los Cardiff Blues.
  • Blaine Scully avanza con el balón.
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GaleríaGALERÍA: Challenge Cup Rugby en San Mamés

  • Challenge Cup Rugby
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Galería[Galería de fotos:] Arranca la fiesta del rugby

  • Un nutrido grupo de aficionados franceses en el cámping de Sopela.
  • Matthew Caffrey posa en un pub irlandés de Bilbao con el balón de las finales y una pinta.Foto: Oskar González
  • Las cervezas empezaron a fluir entre los aficionados al rugby. Foto: Borja Guerrero
  • “Nos han dicho que la gente aquí es muy hospitalaria y esperamos que siga haciendo tan buen tiempo” JOHN, JACK Y ROSER Hinchas del Leinster
  • “Vamos a todas las finales desde hace diez años. No habíamos estado nunca en Bilbao y eso era un aliciente” NEAL, BOB, NEIL Y NIALL Aficionados irlandeses
  • “Venimos a pasar un buen fin de semana en Bilbao y a apoyar al Cardiff en la final de la Challenge Cup” GARETH Y DAVID Hinchas galeses
  • “Hemos venido en autocaravana y vemos a nuestro equipo, el Leinster, como favorito para la final” PAUL Y KAY KELLY Matrimonio irlandés
  • Diversión en la fan zone de El Arenal.
  • Diversión en la fan zone de El Arenal.Foto: Borja Guerrero
  • Los equipos vascos, en un estand de la fan zone.Foto: Borja Guerrero
  • Un nutrido grupo de aficionados franceses en el cámping de Sopela.Foto: José Mari Martínez
  • El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, hizo el saque de honor en la fan zone. Fotos: Borja Guerrero
  • Aficionados irlandeses juegan al rugby en la Plaza Nueva.
  • La Plaza Moyúa respira ambiente de rugby como todo Bilbao. Fotos: Oskar González y Oskar M. Bernal
  • Borja Lozano, Lourdes Núñez y Jon Soto, integrantes del Universitario Bilbao Rugby.
  • Integrantes del Universitario Rugby Bilbao posan con San Mamés al fondo, que albergará el 11 y 12 de mayo lo mejor del deporte del oval.Foto: Oskar M. Bernal
  • El Arenal acogerá una de las Fan Zones.
  • El Arenal acogerá una de las Fan Zones.
  • Dos agentes de la Ertzaintza patrullan la Fan Zone.
  • Aficionados del Cardiff Blues galés (d), junto a aficionados Gloucester Rugby inglés en el Arenal.
  • Aficionados al rugby, en el Arenal.
  • Seguidores de Rugby venidos de Minnesota (EEUU), se hacen un foto con el trofeo.
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bilbao- Quizá Ken Follett se tiene que arrepentir de no haber viajado este fin de semana a Bilbao. Como buen galés y para más señas hijo de Cardiff, el afamado escritor debería lamentar su ausencia en la villa, ya que anoche, además de celebrar el éxito de sus paisanos, habría absorbido mucho material para una nueva novela que, a tenor de lo que sucedió en San Mamés, le aseguraría otro best seller destinado al éxito. Como se sabe, Follet triunfó en su primera época gracias a sus ficciones de suspense. La final de la Challenge Cup de ayer fue fiel al género que tan bien maneja Follett. Fue una final de las que dejan huella. Un partido que marca, tanto al vencedor, en este caso el Cardiff Blues, como al perdedor, el Gloucester Rugby.

El deporte del oval presume de una esencia única. Sus valores son norma de ley. Por algo le acompaña una leyenda que le diferencia del fútbol. Ya sabe, es un deporte de bestias jugado por caballeros. La Catedral, que este fin de semana rinde honores al mejor rugby de Europa, pudo dar fe de ello. Ni una mala práctica. Ni un careo. Ni un gesto despectivo al colectivo. Ni un feo al rival. Rugby en mayúsculas. Y acentuado por un partido magnífico en cuanto a suspense, muy propio de Follett. El conjunto inglés, que defendía el subcampeonato y que partía como favorito, tenía en su mano el tercer título de su historia a la conclusión de los primeros cuarenta minutos. El marcador no deja lugar a dudas, 6-20. Sin embargo, el decorado cambió de forma radical en el segundo acto, donde emergió un Cardiff reinventado, que culminó la voltereta con el golpe de castigo ejecutado por el zaguero Gareth Anscombe. Con este triunfo el equipo galés sucede en el palmarés al Stade Français, vencedor en 2017 en Murrayfield (Edimburgo) ante el Gloucester.

La escuadra de David Humphreys mandó en el primer periodo. Se conocía su poderío en los tres cuartos, liderado por el internacional inglés Billy Twelvetrees, autor de tres golpes de castigo y dos transformaciones en ese tramo. El centro supo leer el partido después de que Evans adelantara al Cardiff, que solo superó en una ocasión la defensa inglesa en un intento de ensayo fallido por Blaine Scully, que sí acertó, en cambio, en el segundo acto. Twelvetrees empujó a su equipo, que apostó por una fuerte presión que rompió la segunda línea del Cardiff. Fruto de ello, el Gloucester comenzó a hacer caja. Se sentía cómodo. En una acción marca de la casa, su juego a la mano desbordó a los galeses y una patada genial de Mark Atkison ofreció a su compañero Henry Trinder el primer ensayo del duelo.

La final ganó, entonces, en un dinamismo que agradece el público. El espectáculo estaba servido. La tropa de Humphreys impuso su ley, en tanto que el Cardiff se resignaba a soportar la ofensiva y no llegar a vestuarios demasiado lastimado. Otro golpe ejecutado por Evans apretó el marcador, pero fue un espejismo, porque el Gloucester no cedió en su empeño. El juego de sus tres cuartos acentuaba su dominio, lo que se tradujo en el luminoso, con una nueva joya en la gestión del oval que culminó Mark Atkison con el segundo ensayo inglés, en tanto que Twelvetrees ratificaba su acierto en el golpeo a palos para sellar el 6-20 al descanso que parecía decantar el triunfo de Gloucester, decidido a conquistar una corona que se le escapó la edición anterior.

voltereta galesaDanny Wilson reseteó en la caseta a los suyos. Cambio de registro. No le quedaba más remedio que dar un paso. Su delantera ganó kilos y supo placar. Llevó el partido a su terreno y mucho tuvo que ver la ejecución de su primer ensayo nada más arrancar el segundo acto, obra del medio melé Tomos Williams, que él mismo transformó. Esta acción liberó al Cardiff Blues que ya se sintió capacitado para sumar más allá de los golpes de Evans. Tanto que al cuarto de hora de ponía por delante tras firmar una parcial de 17-0 gracias a un nuevo ensayo de Garyn Smith, que había comparecido a vuelta de vestuarios y cuya aportación fue determinante. El ala puso la guinda a una buena acción colectiva a la mano.

El 23-20 asomó un final de infarto. El Gloucester se recuperó. Activó la maquinaria de su delantera, que rentabilizó su poderío en una acción ofensiva que consumó en la marca el talonador australiano Jamen Hanson. Twelvetrees no falló en la transformación y el propio centro maravilló cuatro minutos después con la ejecución de un golpe de castigo desde 46 metros. Todo indicaba que se trataba de la sentencia, pero quedaba el último párrafo de una novela virtual de Follett, cuyo desenlace solo podía certificarse en el suspiro definitivo. En la última palabra. Scully rompió por el costado derecho y apretó el marcador. Anscombe no pudo materializar una transformación complicada, pero dejó lo mejor para el minuto 79, cuando el Gloucester lamentaba su inferioridad después de ver la amarilla el flanker Lewis Ludlow. Una progresión y una fina patada forzaron un golpe de castigo. Silencio. Anscombe tragó saliva. Visionó el golpeó, el oval encontró palos y daba el título al Cardiff Blue, que vuelve a saborearlo ocho años después. Y esta tarde la guinda la pone la Champions Cup.

CARDIFF BLUES: Anscombe, Lane, Lee-Lo, Halaholo,, Scully, Evans, Tomos Williams;Gill, Dacey, Filise, Davies, Turnbull, Navidi (Min. 7, Robinson), Jenkins y Nick Williams.

También jugaron;Myhill, Thyer, Andrews, Welch, Olly Robinson, Lloyd Williams, Smith y Morgan.

GLOUCESTER RUGBY: Woodward, Marshall, Twelvetrees, Atkinson, Trinder, Burns, Braley;Hohneck, Hanson, Afoa, Slater, Galarza, Polledri, Ludlow y Ackermann.

También jugaron: Matu’u, Val Rapava Ruskin, Balmain, Thrush, Morgan, Vellacott, Symons y Tom Hudson.

Marcador: 3-0: Min. 5;Golpe de Evans. 3-7: Min. 9;Ensayo de Trinder transformado por Twelvetrees. 6-7: Min. 15;Golpe de Evans. 6-10: Min. 27;Golpe de Twelvetrees. 6-15: Min. 38;Ensayo de Atkinson transformado por Twelvetrees. 6-20: Min. 40;Golpe de Twelvetrees. 13-20: Min. 41;Ensayo de Tomos Williams que transforma él mismo. 16-20: Min. 61;Golpe de Evans. 21-20: Ensayo de Smith que transforma Evans. 23-27: Min. 59;Ensayo de Hanson que transforma Twelvetrees. 23-30: Min. 63;Golpe de Twelvetrees. 28-30: Min. 76;Ensayo de Scully. 31-30: Min. 79;Golpe de Anscombe.

Árbitro: Jerome Garcés (Francia). Sancionó con tarjeta amarilla en el minuto 73 al delantero del Gloucester Lewis Ludlow.

Incidencias: Final de la Challenge Cup, la segunda competición europea de rugby por clubes, disputada en San Mamés ante unos 25.000 espectadores.

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