10.000 regalos al Bellas Artes

El Bellas Artes posee una colección de 14.000 obras, de las que 10.000 son donaciones. Entre ellas, 194 han sido cedidas por artistas. Todas las semanas el museo recibe ofertas de particulares que ofrecen obras para su colección

Un reportaje de Maite Redondo - Domingo, 29 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Tras su retrospectiva, Schommer donó a la pinacoteca diez fotografías.

Tras su retrospectiva, Schommer donó a la pinacoteca diez fotografías. (Foto: Oskar M. Bernal)

Galería Noticia

Tras su retrospectiva, Schommer donó a la pinacoteca diez fotografías.Obras de arte nipón donadas por Palacio.Dos cuadros de Nagel cedidos por el galerista Tasende.

PERO ¿quiénes han sido estos filántropos que han regalado su colección desinteresadamente a la centenaria pinacoteca? En 1914 el Bellas Artes de Bilbao abría sus puertas en el antiguo Hospital Civil de Atxuri con 137 obras, una colección de la que cerca de la mitad llevaba la firma de autores contemporáneos como Arteta, Regoyos, Mogrobejo, los Zubiaurre, Guinea, Sorolla, etc, procedentes de depósitos institucionales y donaciones de particulares.

Una década más tarde, se unía a esta sala el Museo de Arte Moderno. Ambos convivieron en el centro de la ciudad hasta que llegó la Guerra Civil, un conflicto que dio paso a una nueva etapa en la que los dos edificios se fusionaron constituyendo el actual museo. En aquel tiempo, la villa vivía un ambiente de prosperidad económica gracias al desarrollo industrial experimentado a finales del siglo XIX, el cual trajo consigo el nacimiento de una nueva clase social con recursos económicos y el interés de la ciudadanía por la cultura. Además del Bellas Artes, surgieron la Sociedad Bilbaína, la Filarmónica, el Club Deportivo... “Con la industrialización apareció una burguesía ilustrada y culta, que pronto mostró la fuerza de su deseo coleccionista y reunió unos importantes fondos. Esto fue el germen de la colección. Los bilbainos han sentido siempre el museo como algo propio”, explica Javier Novo, jefe de Colecciones del Bellas Artes.

“Se diría que una señal del pedigrí local consistió, por suerte, en donar al Museo algo del capital artístico que años de bienestar acumulado por los adinerados coleccionistas locales dejaban constancia de su particular mecenazgo”, explicaba la catedrática de Historia María Jesús Cava.

Uno de esos nombres que quedarán siempre ligado al Bellas Artes es el del ingeniero de minas Laureano Jado, que en su testamento legó en 1927 a la pinacoteca su colección de cuadros antiguos y modernos, esculturas y muebles antiguos. En total, más de 300 obras, que permitieron incorporar a los fondos del museo una importante colección de pintura flamenca.

Otros coleccionistas generosos fueron Antonio Plasencia, y el primer director del museo, Manuel Losada quienes junto a las obras procedentes de las corporaciones propietarias, de la Casa de Juntas de Gernika y del Consulado de Bilbao, constituyeron también el patrimonio fundacional de la institución.

El gusto artístico de la burguesía vasca se había decantado por una pintura más clásica. Solamente algunos jóvenes artistas que viajaron a París, como Adolfo Guiard, José María Ucelay o Francisco Iturrino, mostraron inclinación por la estética nipona. Por eso, en una sociedad tan poco proclive a este tipo de coleccionismo, destaca también la figura de José Palacio, que a contracorriente de su entorno y de sus contemporáneos, se convirtió en un gran coleccionista de arte oriental, a la altura de los más importantes de toda Europa. Un año después de su muerte en 1952, su heredera, María de Arechavaleta, siguiendo la voluntad del coleccionista, donó parte de la colección al Museo de Bellas Artes de Bilbao y a la muerte de ésta, en 1954, le fue legado el resto. En conjunto, un total de 291 piezas de arte oriental, procedentes en su mayoría de Japón, pero también de China, Corea o Vietnam. Otra de las figuras importantes en el coleccionismo vasco fue la de Mercedes Basabe, viuda de Manuel Taramona, que siguiendo los deseos de su esposo, donó un interesante legado a la pinacoteca.

Aunque son las menos, el museo también ha tenido la ayuda de los bilbainos para adquirir obras por medio de suscripciones públicas. “Se hacían llamamientos, solían salir en el periódico anuncios solicitando ayuda para adquirir alguna obra de arte. La gente daba lo que podía, era una forma de ingreso económico para poder comprar arte, una forma de crowfunding antiguo. De esta manera, el museo se hizo con una obra de Benito Barroeta, un Iturrino, un Larroque, un Vázquez Díazy un Zuloaga”, explica Javier Novo. Una práctica que quiere recuperar el actual director del museo, Miguel Zugaza, que ha comenzado a solicitar aportaciones voluntarias al colectivo de Amigos del Museo para ayudar a sufragar la compra del óleo Vista de Bermeo, de Paret.

artistasPero las donaciones también proceden de artistas contemporáneos. “En alguna ocasión, incluso regalan alguna pieza tras realizar una exposición. Éste fue, por ejemplo, el caso de Schommer. El centro recibió una decena de fotografías realizadas por el creador gasteiztarra”. En total, el Bellas Artes ha incorporado a su colección 194 obras de artistas (especialmente del entorno vasco). “Los artistas han estado siempre muy vinculados al museo”, dice Javier Novo.

Los responsables de la pinacoteca tienen todas las semanas encima de la mesa alguna oferta para incorporar a su colección, “pero no siempre se acepta porque no reúne la calidad o porque no se ajusta a nuestros parámetros expositivos. En algunos casos, les derivamos a otros centros que pueden estar interesados en las piezas”, aclara Novo.

Una vez comprobado que la obra resulta interesante para el museo, se presenta al Patronato de la Fundación, que será el encargado de aceptar las piezas. “Las donaciones a los museos han bajado mucho en los últimos años, ya que prefieren sacar al mercado del arte y buscar una rentabilidad a la obra, aunque nosotros no nos podemos quejar. Hay un sentimiento bilbaino y un respaldo social muy fuerte hacia museo”.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Cultura

ir a Cultura »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120