Jon, espejo para La Salle

El 9 de mayo Begoñako Andra Mari celebra una ruta cicloturista en memoria de Jon Álvarez Suárez

Profesor de Educación Física desde 2000, falleció en julio de 2012 en un accidente de montaña

Domingo, 29 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Iker González, Yeray Seijas y David Olmo, exalumnos de Begoñako Andra Mari-La Salle se decantaron laboralmente por la actividad física influidos por su profesor. Foto: E. Z.

Iker González, Yeray Seijas y David Olmo, exalumnos de Begoñako Andra Mari-La Salle se decantaron laboralmente por la actividad física influidos por su profesor. Foto: E. Z.

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Iker González, Yeray Seijas y David Olmo, exalumnos de Begoñako Andra Mari-La Salle se decantaron laboralmente por la actividad física influidos por su profesor. Foto: E. Z.

Emilio Zunzunegi

Sestao- No resulta frecuente, fuera del coro de aduladores interesados que como rémoras acompañan a personajes o personajillos, encontrar testimonios que deseen poner en valor la calidad humana de un semejante tan poco notorio en esta sociedad de usar y tirar como un profesor de Educación Física del colegio Begoñako Andra Mari-La Salle de Sestao. Y menos que sean exalumnos y excompañeros del educador, Jon Álvarez Suárez -al que desgraciadamente perdieron en julio de 2012 fruto de un accidente de montaña en el Pirineo navarro- los que alcen su voz para destacar siete años después su gran carácter humano y profesional.

No solo difunden a coro su calidez personal sino que se encargan de colaborar activamente en la celebración de la prueba cicloturista que este profesor santurtziarra puso en liza para favorecer la actividad física en familia y al aire libre. No en vano, lo que empezó en 2011 con apenas 20 animosos que creyeron en la apuesta de Jon, un apasionado del balonmano y el montañismo, se ha transformado en un evento singular que este año espera reunir a más de 100 personas en la VII edición de esta ruta cicloturista entre Sestao y la playa de La Arena que ensalzará el próximo día 9 de mayo la impronta humana de Jon. “La singularidad de Jon residía en que era un profesor muy cercano. Era como un amigo en clase, en los recreos o en el AMPA. Era muy divertido y se relacionaba muy bien con la gente. No era el típico profesor que viene a cumplir con su horario”, certifican Iker González, David Olmo y Yeray Seijas, exalumnos que pudieron convivir con Jon en sus años como estudiantes de la ESO. “Tenía mucha empatía con la gente que tenía más problemas. Conseguía enganchar a la gente más revoltosa o la que iba más a su bola o que estaba en clase simplemente porque tenía que venir”, explica Iker González quien más años -porque repitió algún curso- disfrutó de este querido profesor. “Yo estuve con él hasta que falleció ya que ese año acabé la ESO. No me hubiera gustado tener ningún otro profesor de gimnasia”, señala decidido este joven barbilampiño que al igual que Yeray y David reconoce que Jon influyó decisivamente en su orientación laboral. En este sentido, los tres exalumnos se han decantado por la actividad física y el deporte a nivel educativo como horizonte laboral y de hecho trabajan con distintas implicaciones como monitores deportivos en polideportivos y colegios.

Amistad “Yo creo que lo que realmente sacamos más en claro de Jon como profesor es que nos enseñó lo que sabemos del deporte con una forma educativa, porque hay muchos tipos de deporte. A mí la forma educativa es lo que más me ha llegado. El deporte como actividad saludable donde entablas amistades y relaciones dejando aparte la rivalidad y la competitividad. Era muy motivador”, asegura Yeray, monitor de varias disciplinas polideportivas. En este sentido, David recuerda como Jon Álvarez “siempre intentaba que conociéramos diferentes deportes. Por lo general los chicos suelen jugar a fútbol pero él siempre insistía en que había más cosas. De hecho cada año de la ESO se daban distintos deportes desde voleibol, balonmano, béisbol, coreografías de baile o diversas pruebas de atletismo”, rememora.

Pero su implicación con los alumnos iba más allá de las clases de Educación Física -donde por otra parte “dejaba claro su cometido como profesional”, según destaca Yeray- ya que tal como recuerda David, “en 3º de la ESO alguien planteó la posibilidad de hacer una huelga porque era un derecho que teníamos los alumnos. Él se implicó y tras escuchar nuestra propuesta de recoger firmas para ver qué pensaba la gente fue el único profesor que nos ofreció la posibilidad de plantar una mesa para recabar la opinión de la gente. Al final, no salió la huelga pero él estuvo allí a nuestro lado”. Tampoco sus excompañeros más cercanos como Iratxe o Fernando han pasado página. “Era muy motivador. Más de un año se hicieron viajes de estudio gracias a que Jon era capaz de movilizar a la gente”, señala Fernando quien confía en que la cita cicloturista del 9 de mayo sea un emotivo recuerdo a Jon Álvarez.

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