DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Deia
llamativo déficit de intensidad y criterio

Ni juego ni alma

La Real gana con holgura el derbi frente a un Athletic que se lo puso en bandeja con dos goles en propia puerta, pero sobre todo con un llamativo déficit de intensidad y criterio

José L. Artetxe - Domingo, 29 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Iñigo Martínez, que fue gravemente insultado y reprendido en Anoeta, en un gesto de impotencia.VER GALERÍA

Iñigo Martínez, que fue gravemente insultado y reprendido en Anoeta, en un gesto de impotencia. (Rubén Plaza)

Galería Noticia

Iñigo Martínez, que fue gravemente insultado y reprendido en Anoeta, en un gesto de impotencia.

GaleríaReal Sociedad-Athletic

  • El jugador de la Real Sociedad, Diego Llorente lucha un balón con Iñigo Martinez
  • Los jugadores de la Real Sociedad celebran el gol conseguido por Mikel Oyarzabal ante el Athletic
  • Januzaj , lucha un balón con Iturraspe
  • Los jugadores de la Real Sociedad celebran el gol conseguido por Mikel Oyarzabal
  • Willian Jose lucha un balón con el defenas del Athletic Óscar de Marcos
  • Real Sociedad-Athletic
  • Real Sociedad-Athletic
  • Real Sociedad-Athletic
  • Real Sociedad-Athletic
  • Real Sociedad-Athletic
  • Real Sociedad-Athletic
  • Real Sociedad-Athletic
  • El tenista español Rafa Nadal muestra su alegría tras vencer al tenista belga David Goffin en la semifinal del Open BancSabadell-Trofeo Conde de Godó disputado esta tarde en las pistas del RCT Barcelona.
  • El jugador de la Real Sociedad, Igor Zubeldia (i) , comete falta sobre Iker Muniain
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

REAL SOCIEDAD: Moyá;Aritz (Min. 82, Odriozola), Llorente, Navas, De la Bella;Illarramendi, Zurutuza, Canales (Min. 78, Rubén Pardo);Oyarzabal, Januzaj (Min. 89, Zubeldia) y Willian José.

ATHLETIC: Kepa;De Marcos, Núñez, Iñigo Martínez, Balenziaga;San José, Iturraspe (Min. 72, Mikel Rico);Córdoba (Min. 67, Muniain), Raúl García, Lekue (Min. 49, Susaeta) y Williams.

Goles: 1-0: Min. 15;San José, en propia puerta. 2-0: Min. 36;Oyarzabal. 3-0: Min. 53;San José, en propia puerta. 3-1: Min. 59;Raúl García, de penalti.

Árbitro: Sánchez Martínez (Comité Murciano). Mostró la roja directa a Rubén Pardo en el minuto 85. Amonestó a Illarramendi, Llorente, Willian José, Raúl García, Williams, Susaeta, Muniain, De Marcos e Iñigo Martínez.

Incidencias: 23.972 espectadores en el estadio de Anoeta.

dONOSTIA- A riesgo de que la crónica suene vieja o repetitiva, a sabiendas de que el tono y los adjetivos a emplear para describir lo sucedido en Anoeta están más desgastados que las suelas de Fred Astaire, de entrada y antes de meter el cuchillo para proceder a la autopsia del Athletic, no queda más remedio que catalogar de lamentable su actuación y de muy merecida la derrota. Si alguno confiaba en asistir a un ejercicio de rebeldía y orgullo, al estilo de los presenciados en las dos salidas anteriores, muy pronto se comprobó que no, que en esta oportunidad el equipo seguiría deambulando por la senda de la inoperancia. Tantos defectos y errores acumuló en su haber que la Real no pudo evitar ganarle. Para ello no necesitó brillar el conjunto de Imanol Alguacil, le alcanzó simplemente con funcionar correctamente, desenvolverse con un mínimo de sentido común, pues enfrente ya se encargaron de poner de su parte para garantizar que la afición guipuzcoana se lo pasara en grande.

La circunstancia de que dos de los tres goles recibidos por Arrizabalaga, el primero y el tercero, fueran en propia puerta, al margen de infortunada y poco común, tuvo una influencia importante en el partido. Sobre todo el que abrió el marcador, pues en el cuarto de hora inicial nada había ocurrido que augurase la ventaja local. También resultó muy inoportuno el tercero que subió al casillero de la Real, de nuevo fruto del azar, porque estableció una distancia insalvable. Sin embargo, ese par de episodios en absoluto justifican el bajo rendimiento del grupo que dirige José Ángel Ziganda, que únicamente dio síntomas de vida cuando lo tenía todo perdido.

La desgracia se cebó en el Athletic, sí, pero el problema fue que con un fútbol ramplón y una actitud por momentos incomprensible, de alguna manera se abocó a abonar dicha penitencia. Podría asimismo apelar el Athletic a que con Iturraspe tendido sobre la hierba tras ser objeto de falta, la Real continuó la jugada que significaría el gol de Oyarzabal, aunque de hacerlo no estaría sino retratando su flojera, la misma que permitió a la Real disponer de otra media docena de remates nítidos, dos de los cuales fueron repelidos por la madera.

La dispar intensidad que caracterizó a los contendientes seguramente sea lo más difícil de asumir en este derbi pasado por agua. La Real, se ha comentado ya, se dedicó a marcar la pauta sin alardes, no arriesgó porque no le hizo falta y aunque tampoco transmitió solidez en su área, pudo dedicarse sin mayores sobresaltos a rentabilizar cuanto le iban concediendo las maniobras de equipo pequeño con el balón protagonizadas por los rojiblancos.

En síntesis, el encuentro siempre discurrió en una dirección debido a que el Athletic compareció encogido, acomplejado, como si no creyese en sí mismo. No mordió. La presión descoordinada al hallarse las líneas desconectadas entre sí, fue un chollo para que los peloteros locales tirasen de repertorio. Ni siquiera tuvo la Real que imprimir velocidad a sus transiciones para ubicarse en tres cuartos de campo. Bien posicionado y girando en torno a la pausa de Illarramendi y Zurutuza, el anfitrión vivió relativamente cómodo hasta que Susaeta se hizo notar ofreciéndose a tener el balón. Era muy tarde ya y la escasa colaboración que halló el capitán difuminó todo atisbo de reacción. La renta adquirida por la Real era un mundo que no se iba a esfumar así por así, ni con el tanto de penalti que firmó Raúl García.

El amor propio sirvió al menos para forzar tres remates, dos del autor del gol, ambos repelidos por Moyá, y uno de Williams que rozó el poste izquierdo. Son lances que descubrieron la contrastada fragilidad defensiva de la Real, pero esas debilidades no se buscaron previamente y hasta cierto punto afloraron por el conformismo de quien a esas alturas albergaba sobrados motivos para sentirse ganador. El desenlace se forjó en la primera hora, fase donde el Athletic no puso ni juego ni alma. Adoptó el perfil del funcionario, que está ahí porque le toca, sin intención de proponer algo de fuste. A verlas venir, corriendo sin sentido, con demasiados jugadores eludiendo responsabilidades. Unos sin oler la pelota, algunos quitándosela de encima, regalándosela al rival con lo que luego cuesta recuperarla. En fin, varios de ellos dando auténtica lástima, si no fuera porque son los que bailaron al Villarreal o agobiaron al gran Madrid en su casa. Es complicado entender la formidable capacidad de transformación de esta gente.

DESAZÓNPor ejemplo, el aliciente del derbi no va con ellos. Es la conclusión a la que perfectamente conduciría el análisis de sus prestaciones. Mucho se había hablado de cómo digeriría Iñigo Martínez el abucheo que ambientó cada una de sus intervenciones, pero el foco ha de ponerse encima de los demás, con alguna salvedad. No es de recibo que un colectivo ensamblado y curtido en la categoría se exprese con semejante pobreza, máxime con la que está cayendo, cuando está señalado por una afición harta de contemplar versiones que provocan desazón y hasta sonrojo.

Entre todos han condenado a Ziganda, le han dejado desprovisto de margen de maniobra. A quién debe alinear en el próximo compromiso, qué fiabilidad le merecen… Bah. No es cuestión de citar a nadie concreto, aunque saldría una extensa lista de futbolistas que, al verles en tardes como la de ayer, parecen haber olvidado su oficio. Acaso la amnesia obedezca a su condición de reincidentes en brindar espectáculos depresivos. Pues que empiecen a mirárselo porque como sigan así pueden terminar el campeonato ubicados en la frontera con la zona de descenso.

estadísticas

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Athletic

ir a Athletic »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120