Pensiones, fuera demagogia

Por Amaia Arregi - Viernes, 27 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:00h

lAS razones que han llevado a miles de pensionistas a llenar las calles de nuestras ciudades y pueblos son más que justas y razonables. Después de resistir pacientemente lo peor de la crisis, han alzado su voz para reclamar mejoras en el sistema público de pensiones. Han reivindicado que la recuperación económica les llegue también, y se han indignado ante cartas como las que envió el gobierno de Rajoy para comunicarles que sus pensiones han subido un 0,25%.

Las personas merecen una solución sin apaños, parches ni demagogia. Es muy fácil prometer lo que reclaman;es muy fácil proponer, como hacen EH Bildu y Podemos, que las y los jubilados cobren al mes como mínimo 1.080 euros. Pero lo difícil (y que por cierto no hacen) es definir de dónde salen esos recursos, de dónde se detraen y quién los va a aportar. No se puede engañar a la gente sacando de la chistera propuestas milagrosas, irrealistas y carentes de todo rigor.

Las pensiones son un problema de primer orden y su resolución requerirá de un gran acuerdo para garantizar su sostenibilidad. Pero hay partidos que ya han saltado a la arena política para mercadear con las esperanzas de un colectivo y convertir este debate en una carrera de ofertas y contraofertas. Saben de sobra que Euskadi no tiene competencias en materia de pensiones;saben que Madrid no accede al traspaso de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y saben que, mientras tanto, las instituciones vascas no están de brazos cruzados. Complementan con 46 millones de euros las pensiones más bajas a través de la Renta de Garantía de Ingresos. Algo más de 15.000 personas se benefician de una medida que persigue el fortalecimiento de la protección social.

Pero lo que no pueden pretender ni EH Bildu ni Podemos es que el Gobierno vasco salga al auxilio del Estado y cubra todas sus carencias. No pueden demandar a la sociedad vasca un mayor esfuerzo cuando la competencia está en Madrid. Les pediría, en un ejercicio de honestidad, que dieran el nombre de una sola Comunidad Autónoma que complemente las pensiones como hace Euskadi. Ninguna, ni siquiera aquellas en las que Podemos tiene responsabilidades de gobierno desde hace unos cuantos años.

Es innegable que el futuro de las pensiones se enfrenta a importantes retos. Dos fundamentalmente: los graves problemas económicos sufridos (paro, precariedad…) y el bajo índice de natalidad. Lo decisivo ahora será hacer sostenible ese sistema público, uno de los pilares del Estado del bienestar y uno de los más claros exponentes de la solidaridad intergeneracional. Un problema sin duda complejo cuya solución no será sencilla. La combinación de dos factores, empleo de calidad y aumento demográfico, deberán ser nuestros objetivos prioritarios si queremos consolidar un modelo que tanto esfuerzo ha costado construir. Dos retos que necesitan de anticipación y previsión de diagnóstico;algo que hasta ahora no se ha hecho. El tiempo es oro y en este caso más.

Sabemos que las reformas que deben iniciarse no tendrán efecto a corto plazo, pero es importante actuar ya para dejar las bases sentadas. La inacción y los debates estériles solo nos pueden llevar a un callejón sin salida del que nos costará mucho salir. Dejemos fuera el oportunismo político, la demagogia y el populismo y pongámonos todos y todas a trabajar para que el sistema público de pensiones continúe siendo suficiente y sostenible.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120