La niñera que solo disparaba una vez

La escritora Berta Vias presenta 'Una vida prestada' (Lumen), una novela sobre la fotógrafa Vivian Maier

Un reportaje de Uxue Razkin - Domingo, 22 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La autora del libro, Berta Vias

La autora del libro, Berta Vias (Jose Mari Martínez)

Galería Noticia

La autora del libro, Berta Vias

sOMBRERO de ala, traje de sastre -“el talle es mejor”-, abrigo grande, botas pesadas. Pelo liso y corto;muy alta, delgada, huesuda. Acento afrancesado. ¿Impostado?. Siempre extraña, ajena, misteriosa. Su voz, cantarina, subía y bajaba;no hablaba demasiado. La Rolleiflex colgada le quedaba a la altura del pecho. La cámara disparaba, pero no alertaba a nadie. ¿Una espía? ¿Reportera? Niñera.

No era la ropa. No era la voz con su acento fingido, no era su pelo corto, era la Rolleiflex colgada lo que la hacía diferente. Vivian Maier era niñera y fotógrafa. No se concibe a la primera sin la segunda, y viceversa. Llámeme Smith,pedía a los padres de los niños ricos que cuidaba cuando se presentaba antes de cruzar el umbral de la puerta. Oculta pero siempre a la vista.

Sobre esta figura tan interesante como misteriosa ha escrito Berta Vias. Una vida prestada,publicada por Lumen, habla sobre una posible vida de Vivian Maier, una mujer que dejó alrededor de 150.000 negativos, los cuales fueron rescatados hace muy poco. “En esta novela,ella está recordando lo que ha podido ser su vida. Eso tiene que tener una novela, tiene que ir más allá de Wikipedia y de una biografía”, explica la autora al tiempo que indica que esta última da unas coordenadas espacio temporales y una novela, en cambio, pide “ponerse un poco en el lugar de la persona”, porque al escritor “no le interesan tanto” los datos, ya que con poquísimos hechos puede reconstruir un relato. Vias aclara esta idea con uno de los capítulos que aparece en su libro: “Ella va en una furgoneta de un lechero al colegio con los niños y a partir de ese hecho, yo construyo un episodio de su posible vida, de su relación con los niños... Yo quería ponerme en el pellejo y en el alma de Vivian Maier e intentar entenderla y saber por qué hizo lo que hizo”. De hecho, según la escritora madrileña, el exceso de información a veces puede ser contraproducente. “Cuando tienes mucha, y esto les pasa a muchos escritores, acabas volcando todo lo que tú has recibido”, comenta. Asimismo, dice que para meterte en el papel de una fotógrafa “no hace falta leer tanto de fotografía, sino saber de psicología”.

Es cierto que de Vivian Maier no hay mucha información “y ella no dejó nada escrito, fue una persona muy reservada pero al mismo tiempo dejó mucho material y reunido de una determinada manera”, añade.

Se puede contar una historia con todas las fotografías que dejó Maier. Son cápsulas del tiempo donde han permanecido la vida de los fotografiados y de ella misma;según Vias, “no son paisajes, son personas y autorretratos, documentos muy importantes para poder reconstruir su forma de ser y su vida”.

Mientras vivía, Maier no mostró ninguna foto, hecho que ha despistado a más de uno que se ha querido acercar a la historia de esta niñera tan particular. ¿Por qué no compartió su trabajo? La autora de Una vida prestadatambién ha hecho sus elucubraciones al respecto. “Puedes llegar a sospechar si no era su objetivo o si jugaba con esa posibilidad de que algún día eso se descubriera y pudiera reconstruirse su vida y por lo menos que su obra llegara hasta nosotros”, dice y añade que “una de las teorías de la novela es que Vivian lo guardó todo pero no para ella”. Según relata, ella tenía un guarda muebles y Vias está convencida de que “ella soñaba con la posibilidad de que algún día eso se encontrara, no porque tuviera una obsesión o síndrome de diógenes...”.

una espía de altura“La propia cámara te obliga a disparar desde el pecho. Es como una especie de disfraz, era misteriosa”, describe Berta Vias recordando su figura y cómo debía trabajar cuando hacía de niñera. “Reportaba a toda la gente que tenía a su alrededor. Esa altura que tiene y esa cámara baja le permiten acercarse a la gente y no se dan cuenta de que les están haciendo una foto”, menciona. Vivian Maier solo disparaba una vez y cuando lo hacía, muchos de los fotografiados ni se daban cuenta. Nadie se fijaba en su cámara. Siempre llevaba una Rolleiflex encima, “muy sofisticada, que utilizaban los pilotos en la Segunda Guerra Mundial”. En palabras de Vias, Maier “era una fotógrafa profesional que no trabajaba como fotógrafa profesional”.

De este modo, la autora de Leo en la camaasegura que la profesión de fotógrafa no puede entenderse sin su profesión de niñera: “Las dos están muy unidas;la de niñera le permite ser fotógrafa y no tener que comerciar con sus fotografías”. Añade que sus fotos son “tan buenas” como cualquiera de la época. “Le gustaba hacerlas por puro placer creativo”, agrega al tiempo que dice que su mirada era “piadosa y natural”, una comprensión genuina por la naturaleza humana. Entorno. Tragedia. Vida.

el autorretratoLos autorretratos son firmas según Berta Vias, el legado que ha dejado. La autora explica que ella se fotografiaba a sí misma para practicar. De sus autorretratos destaca “uno de los más llamativos” en el que muestra su ropa puesta en el suelo. “La estás viendo a ella, porque esa ropa es característica”, comenta. Son muy representativos también los objetos en los que se retrató: ceniceros, retrovisores de los coches, espejos de los aseos públicos, una bandeja de plata, escaparates y hasta buscó su reflejo en un aspersor.

Según la autora,Maier aprendió por imitación, “leyendo libros, revistas, periódicos, y estaba muy al tanto de lo que ocurría. Creo que hay una grandísima voluntad artística y jugó un poco con el azar, es un regalo inmenso el que ha dejado”. La historia de Vivian Maier está latente en eso 150.000 negativos. Vias opina que “con el tiempo, según se vayan revelando, tendrá que haber estudios más serios más allá de la pura biografía”.

Quizá a algunos les pase como a la autora de Una vida prestada,que se quedó prendada de la “posible” historia que hay detrás de la niñera que solo disparaba una vez: “La idea de escribirla me la dio la editora de Lumen, desde el principio le pareció que era un personaje que estaba pidiendo a gritos una novela. Al principio, cuando me lo propusieron, estaba asustada porque Vivian Maier es conocida desde hace poco y eso me daba cierta prevención”.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Cultura

ir a Cultura »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120