boxeo

Pletórico regreso del rey de la tarima

Jon Fernández suma su decimoquinta victoria tras vencer por KO en el tercer asalto al panameño Huertas en un abarrotado pabellón de Fadura

Carlos Zárate - Domingo, 22 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Jon Fernández conecta con su derecha en el rostro del panameño Juan Huertas en el pabellón de Fadura.

Jon Fernández conecta con su derecha en el rostro del panameño Juan Huertas en el pabellón de Fadura. (Juan Lazkano)

Galería Noticia

Jon Fernández conecta con su derecha en el rostro del panameño Juan Huertas en el pabellón de Fadura.

getxo- Siete meses fuera de las 16 cuerdas es mucho tiempo para un púgil de su nivel. Jon Fernández, El rey de la tarima, salió como un león enjaulado a ese hábitat en el que se siente tan cómodo;el ring. Esta vez fue en Getxo, en el pabellón de Fadura, donde Jonfer ofreció un nuevo recital ante un Juan Huertas al que derrotó por KO técnico en el tercer asalto. Ya van quince victorias, trece antes del límite. La corona mundial se vislumbra en el horizonte.

Cuando discurría el tercer asalto, el panameño hincó la rodilla tras encajar una serie de combinaciones. Arriba y abajo, taló al espigado panameño -el primero al que se enfrenta más alto que él- precisamente con una serie de manos que le alcanzaron la zona hepática y le dejaron sin respiración. Había anunciado el panameño en la previa que buscaría el nocaut pero acabó sucumbiendo ante el poderío del monarca de la tarima vizcaino.

El pleito comenzó con una calma tensa. Cautela y estudio del rival. Asimilación de movimientos por parte de Jonfer. Ilusión por parte de Huertas. “Sin miedo”, le arengó su entrenador desde la esquina, consciente de que enfrente tenía al campeón del mundo silver WBC. Lo intentó con peligrosas contras pero el púgil de Etxebarri trabaja en silencio y sabe dónde da cada paso sobre el cuadrilátero. Rápido en las esquivas, no acusó el parón competitivo. Su velocidad sigue intacta. Mientras, su izquierda marcaba la distancia y sus rápidas transiciones el territorio. El panameño sufría con cada uno-dos del de Etxebarri. Controlando el tempo, Jonfer midió cada movimiento con precisión quirúrgica durante los tres primeros minutos.

Segundos fuera. Jonfer empezó su castigo. Mucho cuidado con el gallo. El campeón no quería alargar en exceso el pleito y fue a por el panameño. Conectó varias izquierdas que alcanzaron el rostro de Huertas, que comenzó a sentir el peligro cerca. Tiró de orgullo y de contras, perfectamente esquivadas por un Jonfer que se desliza sobre el ring como un bailarín. Puro espectáculo. Jonfer siguió a lo suyo y volvió a cazar al panameño esta vez con una contundente derecha que soliviantó a su rival, que contraatacó con fiereza. Intentó vender cara su derrota.

Cuando sonó la campana del tercer asalto Jonfer sabía que había llegado su momento. “Tira abajo a la corta”, le gritó su entrenador Tinín Fernández. Así, una buena combinación de golpes de Jonfer dejó tocado al panameño. “Está cogido, está disimulando”, le espetó Tinín. Con cara de póker, Huertas movió la cabeza y trató de restar importancia a los golpes. Pero llevaba el dolor por dentro y no hay actor que pueda disimular semejante castigo. Se fue contra las cuerdas y acabó echando la rodilla al suelo. Primero una y después la otra. Puños sobre el ring. Le faltaba el aire. No podía seguir. Se desplomó. Jonfer lo celebró. Ya tenía la decimoquinta. No hay quien le pare. Cuando dispara no falla. Es su lema.

El monarca de la tarima ya piensa en cotas mayores “¿Lomachenko?”, le preguntaron por un futuro pleito ante el olímpico ucraniano. “¿Lo quiere el público?”, respondió ágil el púgil de Etxebarri. El abarrotado pabellón se encendió. “Muchas gracias por el apoyo”, añadió. Había ganas de verle en acción después de tanto tiempo y no defraudó.

En el combate de supermedios, el getxotarra Guillermo Rivero se impuso al madrileño Javier Fuentes en un pleito disputado a seis asaltos. Rivero, que reconoció al final del combate haber superado su pelea “más dura” mandó con su izquierda ante un Fuentes que buscó la distancia del dinero. Rivero, consciente de su superior envergadura, no entró al envite. Dominó desde la media y larga distancia. Fuentes, bravo donde los haya, tiró peligrosos ganchos desde el centro del cuadrilátero. Mientras, Rivero buscó la movilidad en todo momento. Tenía más piernas. Combinaciones de 1-2 y una buena guardia que no evitó que acabase con el ojo castigado, al igual que su rival. Una buena batalla saldada a los puntos.

BOXEO OLÍMPICO En el resto de la velada, Mihail Cernegu se impuso a Unai Ibáñez;Ander Blanco a Enmanuel Cadavid;Jon Jader Obregón a Leonardo Di Stefano;Reduan Ahsain a Iker Fernández, Asier Larrinaga a Jalid, Aitor Latorre a Jon Pinagua y el pleito entre Tetef contra Jon Núñez quedó “sin decisión” por un inoportuno apagón.

etiquetas: jon fernandez, boxeo

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Otros deportes

ir a Otros deportes »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120